En una profecía antigua en el libro de Amós en el Antiguo Testamento, el Señor advierte:

“Vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente andarán buscando la palabra de Jehová”.

Lo más sorprendente detrás de esta profecía es que aún se sigue cumpliendo para muchos. Tal fue el caso de Rubén y Samuel Paris, dos gemelos nacidos en Francia que pensaban tenerlo todo hasta que se dieron cuenta de que les faltaba lo más vital: el evangelio de Jesucristo.

Estos gemelos hallaron el evangelio de Jesucristo de la forma más inesperada, pero no solo lo guardaron. Una vez que lo recibieron en sus corazones, tomaron una decisión inspirada para compartir la luz de Cristo.

La conversión de los gemelos Paris

Rubén y Samuel Paris en su bautsimo. Imagen proporcionada por la familia Paris

Samuel y Rubén Paris nacieron el 15 de marzo de 2005 en Dijon, Francia, dentro de un hogar de diversas religiones. Su padre era un católico recto y su madre era una devota musulmana, pero aún así, nunca se les impuso una religión.

Con el tiempo, los gemelos sintieron un vacío profundo que ni las amistades ni los compañeros podían llenar. A pesar de su juventud, ellos deseaban saber cuál era el sentido de la vida y pertenecer a un grupo de fe que reflejara los principios verdaderos de Jesucristo.

Como forma de expresar este anhelo, Rubén Paris oraba diciendo:

“Señor, por favor, trae de vuelta un evangelio con sentido. Por favor, crea una iglesia verdadera, que nos acerque más a ti. Por favor, muéstranos cómo quienes ya han fallecido aún pueden recibir las bendiciones de la salvación”.

Los años pasaron sin novedad para los gemelos Paris hasta que en 2023 se mudaron a Colorado, Estados Unidos, para jugar fútbol para una escuela. Allí conocieron a Ryan Payne, un joven distinto al resto cuya luz iluminó a los gemelos. 

Los Paris se enteraron de que Ryan era miembro de la Iglesia de Jesucristo, lo cual explicaba su comportamiento especial. Esto llamó la atención de Samuel y Rubén, quienes, luego de asistir a las reuniones de la Iglesia de Jesucristo, estudiar el Libro de Mormón y recibir a los misioneros, finalmente se bautizaron el 10 de junio de 2023.

De conversos a creadores de contenido

Los gemelos Paris junto a sus padres y su hermana. Iamgen proporcionada por la familia Paris

En 2025, la familia Paris se mudó a Utah, donde los gemelos Paris iniciaron sus estudios en la Universidad Brigham Young. Los gemelos finalmente habían encontrado la verdad que tanto habían buscado y todo parecía estar bien, hasta que resultó algo inesperado.

Durante un viaje con amigos, uno de los padres de los amigos de los gemelos les recordó las enseñanzas del Salvador: “apacienta mis ovejas”. Estas palabras resonaron en sus corazones e inspiraron a los gemelos a usar las plataformas digitales para compartir su testimonio de Jesucristo.

Su deseo es: 

“Construir una comunidad fuerte donde todos puedan sentirse inspirados e incluidos, sin importar su pasado, sin importar sus antecedentes, compartiendo paz y amor con Cristo en el centro, según afirmó Rubén Paris.

Hoy, con más de 11 mil seguidores en Instagram, los gemelos Paris publican contenido inspirador enfocado en entrevistas para compartir historias de fe. Su iniciativa nos recuerda las palabras de la presidenta Bonnie H. Cordon al citar al presidente Russell M. Nelson:

“El presidente Nelson nos hizo esta invitación: “Destáquense. Sean diferentes. Sean una luz”. ¡Y eso incluye la manera en que usan la tecnología!

“Jesucristo quiere que volvamos a casa”

El templo es el mejor lugar para escuchar la voz de Jesucristo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

A pesar de su ardua labor como creadores de contenido espiritual, los Paris siguen firmes en la fe. El 5 de julio de este año, los gemelos entraron al templo para recibir sus investiduras, un convenio muy especial efectuado en los templos. 

“Jesucristo quiere que regresemos a casa. Es muy sencillo. Creo firmemente que el templo es el mejor lugar para realmente escuchar la voz de Jesucristo y hacer más convenios con Él, reflexionó Rubén Paris.

Así como Enós, el profeta del Libro de Mormón que clamó a Dios hasta recibir una respuesta, Rubén y Samuel vivieron el mismo milagro que les permitió encontrar al Señor y regresar a casa con Él.

Como los gemelos Paris, nosotros también podemos usar nuestros dones para compartir nuestra fe, confiando en que el Espíritu Santo amplificará nuestros esfuerzos porque al final, la luz de Cristo se multiplica cuando alguien se atreve a compartirla.

Fuente: ChurchNews

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