Luego del accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero de 2026 cerca de Adamuz, en la provincia de Córdoba, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el Área Europa Central emitió una declaración oficial expresando su cercanía con las personas afectadas y con el pueblo español en este momento de dolor.
El siniestro, que involucró trenes de alta velocidad, dejó numerosas víctimas fatales y heridos, generando un profundo impacto a nivel nacional.
En su comunicado, la Iglesia manifestó sus más sentidas condolencias a las familias y amigos que hoy lamentan la pérdida de sus seres queridos, así como su preocupación por quienes continúan recibiendo atención médica a causa del accidente.
«Compartimos el dolor de las familias y amigos que lloran la pérdida de sus seres queridos. Nuestros pensamientos y oraciones están con todos los heridos, y expresamos nuestros sinceros deseos de una recuperación completa y total para los muchos que continúan recibiendo atención médica tras este devastador accidente».
Los líderes del Área Europa Central señalaron que sus pensamientos y oraciones están con todos los heridos, expresando su deseo sincero de una recuperación completa para cada uno de ellos.
«Expresamos nuestra sincera gratitud a los equipos de emergencias, al personal médico, a los trabajadores ferroviarios y a los voluntarios que actuaron con valentía y compasión inmediatamente después de esta tragedia.
Oramos para que todos puedan sentir consuelo, paz y sanación; y ofrecemos nuestro apoyo y ayuda donde sea apropiado y bienvenido por las autoridades y las comunidades locales».
Unión durante los días de luto oficial

Durante los tres días de luto decretados por las autoridades españolas, los miembros de La Iglesia en España y en distintos países de Europa se unirán al pueblo español para honrar la memoria de las víctimas y expresar solidaridad con todos los afectados.
La declaración también incluye un reconocimiento especial a los equipos de emergencia, personal médico, trabajadores ferroviarios y voluntarios que actuaron de manera inmediata tras el accidente.
La Iglesia expresó su gratitud por la valentía, el compromiso y la compasión demostrados en medio de la tragedia, y reiteró su disposición de ofrecer apoyo y ayuda cuando así sea apropiado y bien recibido por las autoridades y comunidades locales.
Un llamado a la paz y la sanación
Finalmente, la Presidencia del Área Europa Central expresó su oración para que quienes sufren puedan sentir consuelo, paz y sanación, reafirmando el compromiso de la Iglesia de acompañar a las personas y comunidades en momentos de necesidad.
La declaración fue firmada por los élderes Rubén V. Alliaud, Jack N. Gerard y James W. McConkie, en representación de la Presidencia del Área Europa Central de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Fuente: noticias-es.laiglesiadejesucristo.org



