Cuando Drake Cottman comenzó a salir con quien hoy es su esposa, Shayli, hubo una condición clara desde el inicio: el futuro no incluía una carrera militar. Y durante un tiempo, eso no fue un problema. Drake había servido como misionero, estudiado lingüística y estaba construyendo una vida estable mientras cursaba una maestría en enseñanza del inglés.
Todo parecía en orden… hasta que una idea comenzó a aparecer una y otra vez.
No fue una revelación repentina ni una decisión impulsiva. Fue una inquietud persistente. La sensación de que el Señor lo estaba invitando a algo distinto, incluso cuando no encajaba con los planes que ya había trazado.
“Creo que debo ser capellán”

Años después de casados, viviendo en Atlanta y con un trabajo que disfrutaba, Drake invitó a Shayli a cenar para hablar de algo importante. Ahí, sin rodeos, le dijo lo que llevaba tiempo sintiendo: quería ser capellán en la Marina.
La reacción fue honesta. Shayli no entendía bien qué implicaba ser capellán, y el hecho de que fuera dentro del ámbito militar reavivó temores que ella pensó ya superados. Aun así, decidió escuchar.
Ambos hicieron lo que sabían hacer cuando las respuestas no eran claras. Oraron. Ayunaron. Buscaron guía. Y los dos recibieron el mismo sentimiento espiritual: este era el camino que Dios les estaba mostrando.
Cuando todo avanzaba… la vida se detuvo

Con esa confirmación, Drake fue aceptado en un programa de capellanía y comenzó a prepararse. Todo parecía alinearse. Hasta que, en julio de 2022, un accidente de motocicleta lo cambió todo.
De camino a una reunión de trabajo, un automóvil se cruzó inesperadamente. Drake salió despedido y fue trasladado de urgencia al hospital con lesiones graves: pulmones perforados, fracturas múltiples y un pronóstico poco alentador. En un momento, los médicos le dijeron a Shayli que no estaban seguros de que sobreviviera la noche.
Ella recordó después que, en medio del miedo, tuvo que rendirse completamente. Aceptar que la voluntad de Dios podía no ser la que ella deseaba, pero confiar en que, pasara lo que pasara, Él seguía al mando.
“Nada ha cambiado”

Drake sobrevivió. Pasó semanas en coma y enfrentó una recuperación larga y dolorosa. Al despertar, se sintió derrotado. Pensó que todo por lo que habían orado y trabajado se había perdido.
Pero en medio de ese pensamiento, llegó una impresión clara y poderosa:
“Nada ha cambiado”.
Poco después, un médico le confirmó que existía la posibilidad de una recuperación completa. No sería fácil, pero era posible. Esa certeza espiritual se convirtió en un ancla. No eliminó el proceso, pero sí le dio sentido.
La fe puesta en práctica

Durante los meses de rehabilitación, Drake y Shayli encontraron fortaleza en las Escrituras, especialmente en Doctrina y Convenios 121, donde el Señor recuerda que las pruebas no son eternas y que Su poder sostiene incluso en la cárcel más oscura.
Para ellos, cada pequeño avance fue un regalo, no algo garantizado. Y esa perspectiva transformó su manera de ver la vida, el servicio y el sufrimiento ajeno.
Al regresar a su labor como capellán y, más adelante, completar su formación en la Marina, Drake se dio cuenta de algo importante: no era el mismo. Su experiencia lo había hecho más sensible al dolor de otros, más presente, más consciente de la fragilidad humana.
Hoy sirve como capellán de la Marina en Italia, acompañando a personas que enfrentan cargas emocionales, mentales y espirituales profundas. No desde la teoría, sino desde la experiencia vivida.
Cuando Dios cambia el camino, no pierde el propósito

La historia de Drake y Shayli no es solo sobre una carrera o una recuperación médica. Es un recordatorio de que los planes de Dios no siempre siguen la ruta que imaginamos, pero nunca son improvisados.
Ellos aprendieron que confiar no significa entenderlo todo, sino seguir avanzando con fe, incluso cuando el camino incluye pausas, giros inesperados y momentos de total vulnerabilidad.
Porque, al final, Dios sigue siendo un Dios de milagros, y aún hoy convierte las pruebas más duras en herramientas para bendecir la vida de otros.
Fuente: Church News



