Garantizar la vida también implica asegurar lo esencial. En Guatemala, una nueva donación de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días está marcando una diferencia concreta en el sistema de salud pública del país.
El lunes 2 de febrero de 2026, durante un acto oficial realizado en el Palacio Nacional de la Cultura, se entregó un generador industrial de 1.6 megavatios al Hospital General San Juan de Dios, el hospital público más grande de Guatemala. La donación fue realizada por La Iglesia de Jesucristo y recibida por el presidente de la República, Bernardo Arévalo.

Este generador permitirá cubrir el 100 % de la demanda eléctrica del hospital, asegurando la continuidad de servicios vitales como cuidados intensivos, quirófanos, maternidad, pediatría y áreas de diagnóstico. Cada año, este hospital atiende a más de 439,000 pacientes, por lo que contar con energía eléctrica estable es clave para proteger la vida y la salud de miles de personas.
Durante la entrega, el élder Gregorio Casillas, miembro de la Presidencia de Área de Centroamérica de la Iglesia, explicó que el proyecto se realizó con un propósito claro. Servir también es prever, especialmente cuando se trata de instituciones que sostienen la vida de toda una comunidad.
“Este proyecto se realizó con un espíritu de servicio para entregar un recurso que tiene un propósito sagrado: proteger la vida”, expresó el élder Casillas.

Además del generador, la donación incluyó la instalación de tres duplicadores de parqueo para el personal médico y administrativo del hospital, un apoyo adicional para quienes trabajan diariamente al servicio de los pacientes.
El ministro de Salud y Asistencia Social, Joaquín Barnoya, destacó que este tipo de iniciativas humanitarias aseguran la continuidad de los servicios médicos esenciales y agradeció a la Iglesia por el impacto positivo de la donación.

Por su parte, el presidente Bernardo Arévalo expresó su agradecimiento por esta entrega, resaltando el valor del trabajo conjunto entre el sector público y organizaciones aliadas.
“Cuando el sector público y sus aliados trabajan juntos, los resultados se traducen en mejores condiciones de vida para la población”, señaló el mandatario.

Esta donación refleja el compromiso constante de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días con el bienestar integral de las personas. Cuidar la vida no siempre ocurre en lo visible, muchas veces comienza con decisiones técnicas, silenciosas y responsables que permiten que hospitales, médicos y equipos de salud hagan su trabajo sin interrupciones.
En contextos donde cada segundo cuenta, asegurar lo esencial también es una forma de servir al prójimo.
Fuente: noticias.laiglesiadejesucristo.org



