Vivimos en la era de la hiperconectividad. Nunca antes habíamos tenido acceso tan inmediato a tanta información. Sin embargo, esa misma abundancia puede llegar a ser un riesgo espiritual

Vivimos como si estuviéramos en medio de un torrente desbordado por opiniones, teorías, medias verdades, inteligencia artificial, algoritmos diseñados para polarizar y noticias falsas que buscan atención.

En un reciente discurso dirigido a los jóvenes adultos en Brigham Young University, el presidente Dallin H. Oaks advirtió:

“Nos rodea una abundancia de especulación e información falsa en pódcasts y en las redes sociales. Algunos pueden protestar o cuestionar la veracidad de la doctrina de la Iglesia”.

Y nos recordó que sin la guía del Espíritu Santo es fácil ser engañados. Pero el engaño no comienza en el internet.

Los engaños de Satanás en la historia

manos de adan y eva con el fruto prohibido
Lo que pasó con Adán y Eva fue una prueba de cómo seguir a un mensajero no autorizado casi tuvo consecuencias eternas. Imagen: Canva

El engaño viene de Satanás y para entender cómo comienza debemos remontarnos a la historia de Adán y Eva. Allí, en el Jardín de Edén, Satanás se les presentó. Pero algo curioso que revelan las escrituras es que a veces Satanás se presenta de una forma particular.

“Y no es de extrañar, porque el mismo Satanás se hace pasar por ángel de luz”. (2 Corintios 11:14)

Debido a esto, Satanás pudo engañarlos y acto seguido, les ofrece el fruto prohibido y les oculta a Adán y Eva las consecuencias reales de hacerlo. 

Aunque eso era parte del plan de Dios, fue un momento en el que seguir a un mensajero no autorizado casi tuvo consecuencias eternas.

Gracias a la Restauración del Evangelio también conocemos a otro personaje a quien Satanás también intentó engañar con la misma táctica.

“¡La voz de Miguel, en las riberas del Susquehanna, discerniendo al diablo cuando se apareció como ángel de luz!” (Doctrina y Convenios 128:20)

José Smith incluyó una sección en Doctrina y Convenios para discernir mensajeros verdaderos de espíritus falsos. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Luego, en la siguiente sección José Smith incluyó instrucciones específicas para discernir mensajeros verdaderos de espíritus falsos. Además de advertir sobre el engaño, también reveló tres claves para detectarlo.

Si bien José Smith fue el profeta más actual en hablar abiertamente sobre este tema. En la antigüedad, el apóstol Juan también lo hizo y enseñó:

“No creáis a todo espíritu, sino discernid entre los espíritus para saber si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido al mundo”.

Y finalmente añadió un criterio claro: quienes son de Dios escuchan a Sus apóstoles.

El patrón divino al llamar mensajeros autorizados

Dios ha establecido un modelo consistente al llamar a Sus siervos. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Para evitar caer en esta trampa de Satanás debemos recordar que el Señor ha establecido un modelo consistente al llamar a Sus siervos:

  • Llama profetas y apóstoles.
  • Les delega autoridad.
  • Confirma su llamamiento públicamente.
  • Envía al Espíritu Santo como testigo.

La revelación moderna sugiere que:

“No recibiréis como revelaciones ni como mandamientos las enseñanzas de ninguno que se presente ante vosotros; y esto os lo doy para que no seáis engañados, y para que sepáis que no son de mí. Porque en verdad os digo, que el que es ordenado por mí entrará por la puerta y será ordenado”.

Durante cada conferencia general, los nombres de los líderes son leídos públicamente y los miembros tienen la oportunidad de sostenerlos. Nada ocurre en secreto.

Ese acto de levantar la mano en forma de escuadra al sostener a los líderes simboliza alinearnos con el orden establecido por Dios.

Las tácticas modernas de Satanás

Satanás siempre ha usado el engaño para tentar a los hijos de Dios. Imagen: Canva

Tanto hoy como en la antigüedad, Satanás ha usado el engaño para tentar a los hijos de Dios. Solo que ahora lo hace desde formas modernas:

  • Mensajes espirituales mezclados con relativismo moral.
  • Filosofías humanas “mezcladas con Escrituras”.
  • Influencers que suenan inspiradores, pero no tienen autoridad.
  • Herramientas tecnológicas que responden con seguridad, pero sin revelación.

Para saber a quién debemos seguir, nuevamente Doctrina y Convenios establece un principio definitivo:

“Sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo”.

La clave no es quién parezca tener más influencia ante las grandes masas, sino quién ha sido llamado por Dios. Nadie por más popularidad que tenga, puede guiarnos mejor que los escogidos por Dios.

El filtro indispensable

mujer leyendo las escrituras
Si buscamos primero a los profetas vivientes y las Escrituras antes que otra cosa, la luz y verdad fluirán más abundantemente en nuestra mente. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El Señor sabía que a veces sería confuso aprender a discernir la voz de Sus escogidos en medio de un mundo con voces más fuertes. Es por eso que nos mandó un filtro especial: el Espíritu Santo.

Una de sus funciones primordiales es que él transmite lo que viene de Dios. Esa es una marca esencial de los mensajeros autorizados: siempre promueven la voluntad de Dios.

Si buscamos primero a los profetas vivientes y las Escrituras antes que a podcasts, foros o herramientas digitales, la luz y verdad fluirán más abundantemente en nuestra mente y corazón.

Desde la antigüedad hasta nuestros días, Dios no ha dejado a Sus hijos sin guía. Él ha declarado cómo reconocer a Sus siervos, nos ha dado Escrituras, profetas vivientes y la guía del Espíritu Santo.

La pregunta ahora es: ¿a quién elegiremos escuchar?

 Fuente: Meridian Magazine

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