Durante la Instrucción de Liderazgo del Templo y de Historia Familiar de este año llevada a cabo hace poco, el élder Patrick Kearon recordó a los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que todo esfuerzo tiene un centro claro: Jesucristo.
Esta capacitación mundial fue grabada en el histórico Tabernáculo de Salt Lake City y contó también con la participación del élder Mark A. Bragg, Setenta Autoridad General y director ejecutivo del Departamento de Historia Familiar.
Esta instrucción anual está dirigida a líderes de estaca y barrio, así como a quienes sirven en llamamientos relacionados con el templo y la historia familiar. Quienes quieran verla la podrán encontrar ahora en la Biblioteca del Evangelio y en el sitio oficial de la Iglesia de Jesucristo. A continuación, te presentamos los momentos destacados de esta capacitación.
Una verdad que transforma la manera de ver la vida

Al inicio de la capacitación, el élder Kearon compartió cómo se sintió en el momento en el que comprendió verdaderamente que cada persona es hijo o hija de Dios.
“No lo podía creer. Simplemente no lo podía creer… Parece una idea descabellada, y creo que así les parece a muchos que la escuchan por primera vez. Pero es hermosa…», expresó.
Para el élder Kearon, ese es justamente el fundamento de toda la obra de historia familiar y del templo: ayudar a los hijos de Dios a saber quiénes son y regresar a Él junto con sus familias.
El error común en la historia familiar

Al seguir hablando sobre la historia familiar, uno de los mensajes más claros del élder Kearon fue su advertencia a evitar perder de vista el propósito espiritual de esta obra. Muchas personas, explicó él, se concentran demasiado en el aspecto técnico como buscar registros, completar datos o construir árboles genealógicos. Pero el centro nunca debe ser el proceso.
“Creo que una invitación clave hoy es poner al Salvador, a Jesucristo, en el centro de todo esto”, indicó el apóstol.
Cuando eso sucede, la historia familiar deja de ser solo investigación y se convierte en una experiencia espiritual que acerca a las personas a Cristo.
Durante la instrucción, los élderes Kearon y Bragg también analizaron tres videos que muestran cómo los miembros pueden fortalecer su participación en la obra del templo mediante herramientas de FamilySearch. De esos ejemplos surgieron 3 principios clave que ellos compartieron y que abordamos a continuación.
Principio 1: Centrarse en el Salvador

El primer principio es el más importante: todo comienza con Jesucristo. El élder Bragg empezó a desarrollar este principio explicando que el templo representa el lugar donde el cielo y la tierra se conectan. Luego citó Efesios 1:10 y comentó:
“¿Hay una mejor descripción del templo? Las cosas en el cielo y las cosas en la tierra: ese es el punto de conexión”.
Luego el élder Kearon reforzó esta perspectiva agregando que al participar de los convenios y ordenanzas del templo, recibimos el poder de la divinidad. Al reflexionar en Doctrina y Convenios 84, él se refirió a los convenios de esta forma:
«Me encanta pensar en [los convenios] como Él atrayéndonos de vuelta… no podemos ver a nuestro Padre Celestial, no podemos ver a nuestro Salvador, pero se nos presentan estas opciones, como peldaños, como oportunidades, como un asidero que nos atrae de vuelta».
Principio 2: Obra completa del templo para los antepasados

El segundo principio invita a los miembros a completar la obra del templo por sus antepasados.
Una de las herramientas que facilita esta labor es Ordenanzas Listas, disponible en la aplicación Árbol Familiar de FamilySearch la cual permite encontrar rápidamente a un antepasado que necesita ordenanzas del templo.
Según el élder Bragg, esta herramienta hace que la experiencia sea más significativa.
«Tienes la confianza de saber que estás haciendo esta obra sagrada por alguien con quien estás conectado de alguna manera».
Luego indicaron que incluso para quienes son los únicos miembros de la Iglesia de Jesucristo en su familia, la obra del templo puede ampliar su comprensión de lo que significa tener una familia eterna.
Principio 3: No son solo nombres, son personas

El tercer principio es simple pero poderoso: agregar lo que sabemos. Ya sean fotos, historias familiares, recetas, recuerdos o grabaciones, todas esas cosas que conocemos sobre nuestros antepasados pueden ayudar a darles vida dentro del árbol genealógico.
Para el élder Bragg, esta práctica cambia la perspectiva de quienes participan en la obra del templo.
“Esta práctica ayuda a las personas a recordar que no solo llevan nombres al templo, sino que llevan a personas. Cualquier cosa que abra la puerta al espíritu de Elías «vale la pena el esfuerzo», explicó el élder Bragg.
También complementó este pensamiento con una cita del presidente Dallin H. Oaks por el Día de Descubrimiento Familiar de RootsTech en 2018:
«Nos conectamos con nuestros antepasados a través del conocimiento de sus vidas».
Luego de esto, el élder Kearon alentó a los líderes locales de la Iglesia de Jesucristo a experimentar con los recursos de historia familiar, ayudar a otros a hacer lo mismo y ver por sí mismos por qué la gente se siente atraída por esta obra.
Los recordatorios finales

La capacitación se presentó también durante RootsTech 2026, la conferencia de genealogía más grande del mundo organizada por FamilySearch.
Este evento reúne cada año a miles de asistentes en Salt Lake City y a millones de participantes en línea que buscan aprender más sobre su historia familiar. Pero, como recordó el élder Kearon, la verdadera meta de esta obra tiene más que ver con conectar generaciones que con descubrir el pasado.
Al concluir la capacitación, el élder Kearon dejó un mensaje sencillo para los líderes y miembros de la Iglesia de Jesucristo:
“Hablen de Él. Piensen en Él… Tenganlo presente en todo esto».
También recordó que Jesucristo ha hecho posible el regreso de toda familia humana a la presencia de Dios.
“Él y nuestro Padre Celestial desean que regresemos después de una larga vida, sanos y salvos, y nos reunamos con todos nuestros antepasados”.
Finalmente el élder Bragg también testificó que el poder para sellar familias por la eternidad continúa en la Iglesia restaurada de Jesucristo.
“Esta es la obra y la gloria de nuestro Salvador… y esta conexión entre nosotros es sagrada”.
Fuente: Church News



