Cuando se estudian las doce tribus de Israel, muchas veces la atención se concentra en Manases o Efraín. No es casualidad: de esa tribu vendría el linaje real y, finalmente, el Mesías. Sin embargo, otras tribus también forman parte esencial del plan de Dios, aunque no siempre aparezcan en el centro de la historia.
Una de ellas es la tribu de Neftalí.
En muchas listas de las tribus de Israel, Neftalí aparece entre las últimas posiciones. De hecho, en varias enumeraciones de las Escrituras ocupa el último lugar. Algo similar ocurría en la organización del campamento de Israel durante su viaje por el desierto.
Además, sabemos relativamente poco sobre Neftalí como persona. A diferencia de otros hijos de Jacob y además su historia personal casi no aparece en las Escrituras.

La tribu también fue una de las últimas en recibir su territorio en la Tierra Prometida y, siglos después, una de las primeras en sufrir la invasión asiria. Esto podría llevar a preguntarse: ¿por qué algunas tribus reciben más atención que otras?
Las Escrituras sugieren que no.Algunas personas o pueblos aparecen al frente, mientras que otros cumplen su misión desde lugares menos visibles. En el Nuevo Testamento vemos algo parecido cuando el Salvador llama especialmente a Pedro, Santiago y Juan. En la Iglesia también existen diferentes funciones y responsabilidades.
Pero el liderazgo no siempre es una posición fácil. La visibilidad puede traer cargas y responsabilidades. La historia de Neftalí recuerda que estar fuera del centro de atención no significa tener menos valor en el plan de Dios. A veces la verdadera bendición es simplemente estar donde Dios quiere que estemos, haciendo lo que Él nos ha pedido.
Un nombre que nace de la lucha

Neftalí fue el segundo hijo de Bilhá, la sierva de Raquel. Cuando nació, Raquel explicó el significado de su nombre:
“Con luchas de Dios he contendido con mi hermana y he vencido.” Génesis 30:8
El nombre Neftalí está relacionado con la idea de lucha o contienda.

Esto refleja bien el contexto en el que nació. La familia de Jacob vivía constantes tensiones entre Raquel y Lea, y el nacimiento de los hijos muchas veces se interpretaba como parte de esa rivalidad.
La idea de “luchar” también aparece repetidamente en la historia de Jacob. Él mismo nació luchando con su hermano Esaú y más adelante lucharía con un mensajero de Dios.
Sin embargo, las luchas no siempre son negativas. A veces pueden llevarnos a crecer espiritualmente y a aprender a confiar más en Dios. En ese sentido, Neftalí recuerda que la fe muchas veces se fortalece en medio de las dificultades.
La bendición profética de Jacob

Años después, Jacob reunió a sus hijos para darles bendiciones proféticas. Sus palabras sobre Neftalí fueron sorprendentemente positivas:
“Neftalí, cierva suelta que dirá palabras hermosas..” (Génesis 49:21)
La imagen de una cierva suelta sugiere rapidez, gracia y libertad. También se menciona que pronunciaría “palabras hermosas”, lo que algunos interpretan como una referencia a la capacidad de expresar cosas buenas o inspiradoras.
La bendición de Moisés

Siglos después, Moisés también bendijo a las tribus de Israel. Sus palabras sobre Neftalí fueron igualmente favorables:
“Neftalí, saciado de favores y lleno de la bendición de Jehová.” (Deuteronomio 33:23)
Esta bendición habla de favor divino y abundancia. Con el tiempo, la tribu de Neftalí realmente experimentó esa bendición.
El privilegio de su territorio

El territorio de Neftalí estaba ubicado en el norte de la Tierra Prometida, alrededor del mar de Galilea. Siglos después, esa misma región sería conocida como Galilea. Cuando Jesucristo comenzó Su ministerio, pasó gran parte de Su tiempo allí.
“Y dejando Nazaret, vino y habitó en Capernaúm… en los confines de Zabulón y de Neftalí.” (Mateo 4:13)
Esto significa que muchas personas que vivían en el antiguo territorio de Neftalí tuvieron el privilegio de ver y escuchar directamente al Salvador. Fue una bendición extraordinaria para ciudades como Capernaúm, Corazín y Betsaida. Sin embargo, también fue un recordatorio de que incluso quienes reciben grandes privilegios espirituales deben responder con fe.
Cuando llegó el momento de actuar

Aunque la tribu de Neftalí no siempre estuvo en el centro de la historia de Israel, las Escrituras muestran que respondió con fe cuando fue necesario. Durante la época de los jueces, la profetisa Débora llamó a Barac, un líder de Neftalí, para enfrentar al ejército del rey cananeo Jabín.
El Señor prometió la victoria si reunía hombres para la batalla. Las Escrituras explican que Barac debía convocar a miles de guerreros de su propia tribu y de Zabulón:
“Ve, y reúne a tu gente en el monte Tabor, y toma contigo diez mil hombres de los hijos de Neftalí y de los hijos de Zabulón.” (Jueces 4:6)

Los hombres de Neftalí respondieron al llamado y pelearon con valentía. Después de la victoria, Débora celebró su fe y disposición en un canto que recuerda el valor de estas tribus:
“El pueblo de Zabulón expuso su vida a la muerte, y también Neftalí en las alturas del campo.” (Jueces 5:18)
Este episodio muestra que, aunque Neftalí no siempre estaba en el centro de atención, la tribu estuvo dispuesta a actuar cuando Dios la necesitó.
Una lección que sigue siendo relevante

La historia de Neftalí deja una lección sencilla pero poderosa. No todos están llamados a ocupar el centro del escenario. Sin embargo, cada persona tiene un papel importante en el plan de Dios.
A veces el Señor nos pide servir en lugares visibles. Otras veces, en roles más silenciosos. Lo importante no es el reconocimiento, sino estar dispuestos a responder cuando Dios nos llama. Y si una tribu como Neftalí pudo hacerlo, entonces, con la ayuda de Dios, nosotros también podemos hacerlo.
Recursos: Precious Seeds, Chabad.org, Bible Hub y churchofjesuschrist.org
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