Durante la conferencia general de abril 2026, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días participarán de una Asamblea Solemne, una ocasión de profundo significado espiritual y gran trascendencia histórica para la Iglesia.
Este tipo de reunión no es frecuente; se lleva a cabo únicamente bajo circunstancias muy especiales. Para muchos Santos de los Últimos Días, especialmente los más jóvenes, será una experiencia inédita.
¿Qué es una Asamblea Solemne?

Una Asamblea Solemne es, como lo indica su nombre, una ocasión reverente, sagrada y seria. Se realiza bajo la dirección de la Primera Presidencia de la Iglesia y tiene tres propósitos principales:
- Sostener a un nuevo presidente de la Iglesia
- Dedicar templos
- Dar instrucciones especiales para fortalecer a los miembros en su fe y responsabilidades
En las Escrituras, el Señor pidió a los primeros Santos que convocaran “asambleas solemnes” (Doctrina y Convenios 133:6), siguiendo el principio de que “todas las cosas se harán de común acuerdo en la Iglesia, con mucha oración y fe” (Doctrina y Convenios 26:2).
Una práctica con raíces históricas

El modelo que distingue a las asambleas solemnes fue establecido por el profeta José Smith.
Durante la primera Asamblea Solemne, celebrada el 27 de marzo de 1836 para la dedicación del Templo de Kirtland, los cuórumes del sacerdocio votaron de pie y con la mano derecha levantada, manifestando su deseo de sostener al líder de la Iglesia. Luego, todos los miembros presentes hicieron lo mismo.
José Smith registró que ese acto de unidad y fe traería bendiciones del cielo a quienes sostenían a los líderes llamados por Dios.
El simbolismo de sostener al profeta

Sostener al Presidente de la Iglesia en una Asamblea Solemne no es solo una señal de apoyo externo. Para los Santos de los Últimos Días, es un acto de convenio sagrado ante Dios, en el que reconocen al presidente como el portador de todas las llaves del sacerdocio en la tierra y se comprometen a seguir la dirección y el consejo que el Señor da por medio de él.
Se considera una manifestación de fe, confianza y compromiso espiritual, que se realiza no solo con la mano levantada, sino también mediante la obediencia, las oraciones y el sostenimiento continuo en la vida diaria.
La Asamblea Solemne de 2018

Uno de los momentos más recordados fue el 31 de marzo de 2018, cuando los miembros de la Iglesia en todo el mundo participaron en una Asamblea Solemne para sostener al presidente Russell M. Nelson como el 17.º Presidente de la Iglesia, tras el fallecimiento del presidente Thomas S. Monson el 2 de enero de 2018.
En esa ocasión también se sostuvieron a los consejeros de la Primera Presidencia, el presidente Dallin H. Oaks y el presidente Henry B. Eyring, así como a otros líderes.
La Asamblea Solemne de abril de 2026

En esta conferencia general de abril de 2026, los Santos de los Últimos Días participarán en una Asamblea Solemne convocada para sostener al nuevo Presidente de la Iglesia Dallin H. Oaks, tras el fallecimiento del presidente Nelson el 27 de septiembre de 2025.
Será un momento histórico que une a millones de miembros alrededor del mundo en un espíritu de fe, oración y gratitud por el liderazgo de los profetas vivientes.
Tal como sucedió en tiempos bíblicos, cuando el pueblo “respondió con una sola voz” (Éxodo 24:3) al confirmar su pacto con Dios, los Santos de los Últimos Días levantarán su mano derecha para sostener a Dallin H. Oaks, el profeta de esta dispensación; a sus consejeros, el presidente Henry B. Eyring y el presidente D. Todd Christofferson como también a los dos nuevos apóstoles, Gerald Caussé y Clark G. Gilbert.
Con este sostenimiento todos los miembros se comprometen a seguir la dirección de Jesucristo a través de Su siervo escogido.



