Para muchos cristianos, la historia de la ciudad de Enoc es una de las más fascinantes de las Escrituras porque nos enseña el gran impacto de vivir en una comunidad que obedece a la voz de Dios.
Sin embargo, al leer con detenimiento ese relato, a menudo surgen preguntas como: ¿Esa ciudad realmente volverá a la Tierra algún día? ¿Es solo una historia simbólica o una profecía literal?
Aunque resulte increíble, la promesa de que la ciudad de Enoc regresará antes de la Segunda Venida de Jesucristo ha sido mencionada por profetas e incluso aparece en las Escrituras restauradas. Sin embargo, este tema también genera confusión. Es por eso que aquí te explicamos qué dicen realmente las Escrituras y los líderes de la Iglesia de Jesucristo sobre esta profecía.
¿Qué pasó con el pueblo de Enoc y qué ocurrirá?

Para entender lo que ocurrió exactamente con el pueblo de Enoc, conocidos como Sion, debemos comprender algo fundamental. Para los Santos de los Últimos Días, la traslación no es lo mismo que la resurrección.
Las personas trasladadas experimentan un cambio que les permite vivir sin enfermedad ni muerte, aunque aún no poseen un cuerpo resucitado y glorificado. Las Escrituras enseñan que Dios ha usado este estado especial para que algunos de Sus siervos continúen cumpliendo propósitos divinos.
En el caso de Sion, la enseñanza es que cuando ellos fueron llevados al cielo, fueron trasladados hasta un momento futuro. Esto se aclara en un relato del Libro de Moisés el cual contiene una profecía sorprendente: la ciudad de Enoc regresará.
“Justicia enviaré desde los cielos; y la verdad haré brotar de la tierra… a fin de recoger a mis escogidos… a un lugar que yo prepararé, una Ciudad Santa”. (Moisés 7:62)
Doctrina y Convenios también menciona este evento y enseña que Sion descenderá del cielo y se unirá con el pueblo fiel en la Tierra (DyC 45).
Ese momento se puede describir como la reunión de dos pueblos de Sion: la Sion celestial (pueblo de Enoc) y la Sion terrenal (la Nueva Jerusalén que el pueblo de Dios debe establecer en los últimos días).
¿Dónde se construirá la Nueva Jerusalén?

Uno de los artículos de fe de los Santos de los Últimos Días incluye una verdad reveladora en cuanto a esto:
«Sión (la Nueva Jerusalén) será edificada sobre el continente americano». (Artículo de fe 10)
Ahí está la respuesta: la Nueva Jerusalén será establecida en el continente americano. Este será el lugar para que los santos fieles establezcan el pueblo de Dios antes de la Segunda Venida de Cristo. Cuando eso ocurra, una profecía describe un momento especial que ocurrirá:
«Entonces tú y toda tu ciudad los recibiréis allí… y nos echaremos sobre su cuello, y ellos sobre el nuestro». (Moisés 7:63)
Esta imagen representa una gran reunión entre el cielo y la tierra con los justos de diferentes épocas.
Lo que enseñaron los primeros líderes de la Iglesia

Algunos primeros líderes de la Iglesia de Jesucristo hablaron frecuentemente sobre el ideal de construir una sociedad como la de Enoc.
Uno de ellos fue el presidente Brigham Young quien enseñó que el trabajo del pueblo de Dios continuaría durante el Milenio, incluyendo la obra del templo por generaciones pasadas:
“Durante el Milenio, los miles de años que el pueblo amará y servirá a Dios, construiremos templos y oficiaremos en ellos por aquellos que han dormido durante cientos y miles de años, aquellos que habrían recibido la verdad si hubieran tenido la oportunidad; y los resucitaremos, completando así la cadena hasta Adán”. («Journal of Discourses», 14:97)
Estas enseñanzas reflejan la creencia de que la obra de Dios conecta a todas las generaciones, tanto del pasado como del futuro.
Entonces, ¿es literal o simbólico? Para los Santos de los Últimos Días, esta profecía abarca los dos aspectos. Es literal ya que las Escrituras enseñan que Sion será establecida en la Tierra y que habrá una reunión futura de los justos. Y también es espiritual porque la historia de Enoc también funciona como un modelo de cómo debe vivir el pueblo de Dios.
La verdadera pregunta para nosotros

Esta profecía sobre la ciudad de Enoc no pretende alimentar la curiosidad sobre el apocalípsis. Más bien, plantea una pregunta directa para cada creyente en estos tiempos: ¿Estamos construyendo hoy el tipo de sociedad que podría llamarse Sion?
Las Escrituras enseñan que la preparación para ese futuro comienza ahora cuando las personas buscan vivir con más fe, más unidad y más compasión.
Si la ciudad de Enoc fue llevada porque su pueblo vivía en unidad, entonces la invitación para nosotros es clara: convertir nuestros hogares, barrios y comunidades en lugares que reflejen ese mismo espíritu de Sion.
Fuente: Ask Gramps



