Durante una intensa gira de 12 días por Papúa Nueva Guinea, Australia, Nueva Zelanda, Tonga y Fiyi, el élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, dejó un mensaje claro, directo y espiritual apra los miembros de la Iglesia de Jesucristo: hablar más sobre Jesucristo.

A lo largo de reuniones, devocionales y encuentros personales, el élder Andersen centró sus enseñanzas en fortalecer la fe en el Salvador y en invitar a los Santos de los Últimos Días a compartir su testimonio con mayor intención.

Es fácil hablar de Cristo

El élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habla durante una reunión devocional en Auckland, Nueva Zelanda. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Uno de los momentos más destacados ocurrió en un devocional en Auckland, Nueva Zelanda, transmitido a todo el país, donde el élder Andersen testificó con convicción sobre la realidad de Jesucristo:

«Mis queridos hermanos en la fe, es fácil hablarles de Cristo… Él vive. Él resucitó. Nuestra fe no será en vano, porque Él es muy, muy real».

El apóstol también recordó eventos clave del ministerio del Salvador como Su nacimiento, bautismo, milagros y resurrección para reforzar la certeza de que Cristo no es solo una figura histórica, sino una presencia viva y activa hoy.

Y fue ahí donde lanzó la invitación que marcó toda su visita:

“En los próximos días, debemos hablar más de Cristo… Que empiece por el Salvador”.

Incluso sugirió a los miembros una frase sencilla pero poderosa para cumplir esa invitación: “Sé que Jesús es el Cristo”.

Un llamado para los miembros

Los Santos de los Últimos Días en Auckland, Nueva Zelanda, asistieron a un servicio religioso el miércoles 18 de marzo, que fue transmitido a toda Nueva Zelanda. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Quienes participaron de las charlas y devocionales con el élder Andersen entendieron que su visita se trataba de una invitación práctica y diaria. Quinn Lockyer, una de las asistentes que escucharon al élder Andersen, resumió el impacto de su mensaje así:

“Hablar más de Jesucristo, enseñar y dar testimonio de Él no solo a través de nuestras acciones y bondad, sino también hablando de Él con nuestros amigos y familiares”.

Por su parte, Ilaisa Talataina, otra de las asistentes, expresó esta invitación de manera impactante:

“Difunde la palabra de Jesucristo y hazlo todos los días”.

Y David Skea añadió una reflexión sencilla pero profunda:

“Hablen más de Cristo. Acérquense a Cristo y encontrarán gozo en el evangelio”.

El gozo como resultado de acercarse al Salvador

El élder Edward Dube, de la Presidencia de los Setenta, habla durante una reunión devocional en Auckland, Nueva Zelanda, el miércoles 18 de marzo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El mensaje del élder Andersen también fue reforzado por el élder Edward Dube, de la Presidencia de los Setenta, quien también participó en varias reuniones durante la gira del apóstol.

Su enfoque fue claro: el gozo viene al vivir el Evangelio.

“Sentimos esta alegría cuando el Señor se complace con las decisiones que tomamos al venir a la iglesia y renovar nuestro convenio bautismal”, expresó el élder Dube.

Él también invitó a los miembros a fortalecer su fe mediante prácticas sencillas pero constantes como el estudio de las Escrituras, la oración, la adoración en el templo y el seguir a los profetas actuales.

Un mensaje que trasciende fronteras

Los Santos de los Últimos Días en Auckland, Nueva Zelanda, asistieron a una devocional con élder Andersen el miércoles 18 de marzo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En Fiyi, el élder Andersen compartió un mensaje en redes sociales que resume el espíritu de su ministerio:

“Grandes son las promesas del Señor para los que están sobre las islas del mar”.

Este mensaje también conecta con la visión global de la Iglesia de Jesucristo de llevar esperanza, fe y dirección espiritual a todos los rincones del mundo.

La gira del élder Andersen no solo dejó discursos, sino impulsó el deseo de los santos de hablar de Cristo e integrarlo en conversaciones reales, en decisiones diarias y en la forma en que los miembros viven y comparten su fe. También incluyó encuentros con líderes civiles, como el primer ministro de Tonga, lo que refleja también el impacto social de la Iglesia en la región.

El élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, saluda a los Santos de los Últimos Días en Auckland, Nueva Zelanda, que asistieron a una reunión devocional. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Pero en medio de todo esto, las palabras más poderosas del apóstol fueron:

“Que empiece por el Salvador”.

Y para muchos en el Pacífico que lo escucharon, ese recordatorio fue un llamado a vivir su fe con mayor valentía y propósito. Ahora, ese mismo llamado también se extiende para todos nosotros. ¿Qué harás para aceptarlo y vivirlo?

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