En su primera participación en conferencia general como miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, el élder Clark G. Gilbert nos dejó un mensaje directo, cercano y profundamente esperanzador: todos podemos volver a casa.

Durante la sesión del sábado por la mañana de la Conferencia General de abril de 2026, su voz no solo representó un nuevo llamamiento apostólico, sino también una invitación personal que resonó con quienes alguna vez se han sentido lejos, confundidos o espiritualmente desconectados.

Este es un vistazo a este, su primer discurso.

Un mensaje sencillo y personal

El élder Clark G. Gilbert, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habla durante la sesión del sábado por la mañana de la 196.ª Conferencia General. Imagen: Captura de pantalla de YouTube

Desde el inicio, élder Gilbert centró su mensaje en torno a una verdad central del evangelio: Jesucristo no solo salva, sino que también restaura. Y esa restauración está disponible para todos.

Más que un mensaje de doctrina, su enfoque estuvo en la idea de que regresar al Salvador es posible, sin importar nuestro punto de partida.

“He sido testigo repetidas veces de personas que encuentran el camino de regreso a casa. Puede que no siempre haya sucedido con rapidez, pero ocurrió una y otra vez”, expresó el élder Gilbert.

Con estas palabras, el nuevo apóstol habló desde la experiencia. Su mensaje transmitió empatía hacia quienes luchan en silencio, recordando que el proceso de volver a Cristo no siempre es inmediato, pero sí real.

Cuando sentimos que no encajamos

El élder Clark G. Gilbert, del Cuórum de los Doce Apóstoles, habla durante la sesión del sábado por la mañana de la Conferencia General Anual N° 196. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Uno de los puntos más cercanos a la realidad de muchos fue cuando el élder Gilbert mencionó las razones por las que algunos no regresan de inmediato ya sea por sentimientos de insuficiencia, dudas, tradiciones o incluso la idea de no “encajar”.

En lugar de juzgarlos, el élder Gilbert validó sus sentimientos, pero también dejó claro que esas barreras no eliminan nuestra capacidad de volver al Salvador.

«A aquellos que estén pasando por dificultades [para] volver a casa, sepan que son amados y que el Salvador los está llamando a volver», afirmó.

Su mensaje también reafirmó que la voz de Cristo sigue presente, incluso en medio de la confusión. Sin embargo, un elemento clave de su discurso fue el papel del albedrío. El élder Gilbert enfatizó que, aunque el Salvador siempre nos invita a venir a Él, la decisión final es individual:

«Al final, cada uno debe tomar su propia decisión de volver a casa».

Este punto no se trató solo de una invitación general, sino de una decisión que cada oyente debía considerar en su propia vida.

Un testimonio que marcó su primer discurso

Como nuevo miembro del Cuórum de los Doce, la voz del élder Gilbert se suma a la de otros apóstoles como testigo especial de Cristo. Imagen: Jeffrey D. Allred, para el Deseret News

Hacia el cierre, el élder Gilbert compartió un testimonio que definió el espíritu de todo su mensaje y, al mismo tiempo, su nueva responsabilidad como apóstol:

«Consagro mi vida a ser testigo del nombre de Jesucristo».

Ese compromiso no solo marcó su discurso, sino también su ministerio. Como nuevo miembro del Cuórum de los Doce, su voz ahora se suma a la de otros apóstoles como testigo especial de Cristo en todo el mundo.

Y cerró con una declaración que encapsuló todo su mensaje:

“Testifico que Cristo es nuestro Redentor. Cuando fallamos, Él repara las brechas en nuestras vidas. El Salvador nos ama a todos y nos llama tiernamente, a ustedes y a mí, a volver a casa”.

Fuente: Church News

Video relacionado

También te puede interesar