En un devocional centrado en el poder de Jesucristo y la comprensión de la eternidad, el élder Dale G. Renlund, miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, enseñó el domingo 19 de abril que el concepto de infinito a menudo se malinterpreta cuando se aplica a las bendiciones divinas.
El devocional se llevó a cabo en el Instituto de Religión de Jordania, en West Jordan, Utah, donde el élder Renlund estuvo acompañado por su esposa, la hermana Ruth L. Renlund, y pudo dirigirse a jóvenes adultos.
El poder infinito de Jesucristo

Durante su mensaje, el élder Renlund explicó que el poder del Salvador no es limitado ni se divide entre las personas, sino que es verdaderamente infinito. Él comparó esta idea con un recurso que no se agota, a diferencia de algo finito como un pastel que se reparte en porciones.
«Nuestra desesperación y llanto en este mundo pueden transformarse en gozo y alegría infinitos gracias a Jesucristo, su misericordia y su amor», afirmó.
Para ilustrar este principio, el élder Renlund utilizó la parábola del hijo pródigo, destacando que el amor y la generosidad del padre hacia un hijo no disminuyen lo que está disponible para el otro.
También señaló que, al igual que el hermano mayor en esa parábola, muchas veces las personas tienden a poner límites a Dios debido a una comprensión finita.
Esfuerzo personal y devoción constante

Por su parte, la hermana Ruth L. Renlund enseñó sobre la importancia de adquirir y mantener tanto el conocimiento espiritual como el académico.
Para reforzar esa idea, ella explicó que, al igual que cualquier habilidad, el conocimiento requiere práctica constante.
El élder Renlund se sumó a esta enseñanza y señaló que el crecimiento espiritual depende de actos personales y constantes de devoción, como la oración, el estudio de las Escrituras y el servicio.
También destacó que estas prácticas, a veces consideradas simples, son fundamentales para desarrollar una relación con Jesucristo.
«Son actos de devoción porque su propósito es acercarnos al Salvador», enseñó.
Una perspectiva sobre la justicia divina

El élder Renlund también compartió una experiencia personal vivida en Camboya, durante una visita a los campos de exterminio de Choeung Ek. En ese lugar, más de un millón de personas fueron asesinadas. Al pensar en esta tragedia y el dolor de los que sufrieron estos hechos violentos, el élder Renlund recordó haberse preguntado:
«¿Cubre la Expiación de Jesucristo incluso esto?»
Al recordar ese momento, testificó que incluso las injusticias más profundas pueden ser sanadas mediante el Salvador.
«Todo lo que es injusto en esta vida puede y será ‘reparado mediante la Expiación de Jesucristo’. Esto significa que las consecuencias de cualquier injusticia contra cualquier persona serán resueltas, mitigadas o eliminadas», afirmó.
El mensaje concluyó con una invitación del élder Renlund a confiar en Dios y en Su capacidad infinita para sanar, restaurar y cumplir Sus promesas, incluso cuando nuestra compresión sea limitada.
Fuente: Church News
