En medio de un fin de semana muy especial, miles de santos se reunieron para presenciar un momento histórico: la dedicación del Templo de Davao, Filipinas, realizada el domingo 3 de mayo por el élder Dale G. Renlund, del Cuórum de los Doce Apóstoles.
Ese día marcó el cumplimiento de años de preparación espiritual para los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en la región. Para muchos, este templo representa una fuente constante de fortaleza divina.
«He encontrado a los fieles santos filipinos resilientes, alegres y ejemplares. Si pudiera pasar la eternidad con personas como ellos, me consideraría eternamente bendecido», expresó el élder Renlund.
Un hito histórico para Filipinas

La dedicación del Templo de Davao marca varios logros significativos: es el templo número 215 de la Iglesia de Jesucristo en el mundo, el quinto en Filipinas y el primero en la isla de Mindanao, una región donde ántes los miembros debían viajar largas distancias para asistir a un templo.
Además, este crecimiento continúa. Con más de 905,000 miembros, la cuarta mayor membresía de la Iglesia de Jesucristo a nivel mundial, Filipinas se consolida como un país clave en la expansión del evangelio restaurado. Se espera que pronto se dedique un sexto templo, mientras otros nueve están en planificación o construcción.
Sin embargo, más allá de las cifras, el enfoque de este evento fue espiritual.
«Lo que hacemos en el templo nos da fortaleza fuera del templo», enseñó el élder Renlund, enfatizando que la adoración en el templo busca transformar a los santos para impactar el mundo.
Un lugar donde Dios fortalece a Su pueblo

Durante su mensaje, el élder Renlund recordó la oración dedicatoria del Templo de Kirtland ofrecida por el profeta José Smith, destacando bendiciones como protección, crecimiento espiritual y la compañía del Espíritu Santo.
En particular, destacó el poder del arrepentimiento:
«El arrepentimiento es una bendición porque el Salvador desea perdonar libre, frecuente y completamente», recordó el élder Renlund.
También explicó que el templo ayuda a los fieles a desarrollar una mayor sensibilidad espiritual y claridad en su propósito, permitiéndoles avanzar en su discipulado de manera progresiva.
«Cuando tenemos problemas, dificultades y pruebas, podemos recurrir a ese poder y saber que no estamos solos».
Por su parte, la esposa del élder Renlund, la hermana Ruth Renlund, destacó el impacto continuo que tendrá este templo en la vida de los miembros en Filipinas:
«Veremos personas con mayor comprensión y compromiso. Grandes cosas están por venir», afirmó la hermana Renlund.
El templo como motor de cambio personal y social

Uno de los mensajes más claros durante esta jornada de dedicación fue que el templo no solo transforma individuos, sino también comunidades enteras.
Los convenios que se realizan dentro de la casa del Señor, como vivir la ley de castidad, servir a Dios y amar al prójimo, tienen un impacto directo fuera de ella.
«Nuestro pueblo debe ser el mejor ciudadano de Filipinas gracias a lo que se comprometieron a hacer en el templo», afirmó el élder Renlund.
Esta visión conecta lo espiritual con lo cotidiano, mostrando que la fe no se limita a lo interno. Además, el élder Renlund dejó un mensaje de profundo optimismo:
«Sabemos lo que sucederá si elegimos seguir al Salvador. Eso debería darnos el mayor optimismo del mundo».
Un templo que acerca el cielo a la tierra

El Templo de Davao fue anunciado en octubre de 2018 por el entonces presidente Russell M. Nelson, y desde entonces ha sido esperado con entusiasmo por miles de miembros.
La colocación de la primera piedra se realizó en noviembre de 2020, y la reciente jornada de puertas abiertas atrajo a casi 30,000 visitantes de diversas creencias.
Ubicado en el barangay Ma-a, el Templo de Davao, Filipinas destaca por su diseño inspirado en elementos culturales filipinos, como la tela de piña bordada y la flora local, integrándose armoniosamente con su entorno.
Para los miembros, sin embargo, su valor va mucho más allá de la arquitectura.
«Antes teníamos que viajar a Cebú o Manila. Ahora está a solo unos minuto», comentó Donna Pareja, miembro de la Iglesia de Jesucristo en Davao, reflejando el impacto práctico y espiritual del templo.
Un nuevo capítulo para Mindanao

Por décadas, los miembros de Mindanao viajaron largas distancias para asistir a templos en Manila o Cebú. Hoy, ese sacrificio se transforma en una bendición accesible.
Este templo abrirá sus puertas formalmente para ordenanzas a partir del 5 de mayo, marcando el inicio de una nueva etapa para miles de fieles.
Esta dedicación representa también una poderosa invitación espiritual a acercarse a Dios, fortalecer la fe y vivir con propósito. En un mundo lleno de incertidumbre, el mensaje fue que hay esperanza, dirección y poder disponible para quienes buscan al Salvador.
Porque, como afirmó el élder Renlund:
«Gracias a lo que hacemos en el templo, adquirimos fortaleza para perseverar… Obtenemos mayor poder para resistir la tentación y arrepentirnos. Recibimos esperanza, consuelo y fortaleza para afrontar mejor las pruebas de la vida terrenal».
Y para los Santos de los Últimos Días en Filipina, ese poder ahora está más cerca que nunca.
Fuentes: Church News, newsroom.churchofjesuschrist.org
