El Día de la Madre es uno de los días más hermosos en los que celebramos la guía y compañía de las mamás. Pero mientras algunos lo celebran con flores, salidas y reuniones familiares, otros lo viven desde una perspectiva triste y dolorosa por no tener a su madre cerca.
Perder a una madre, sin importar si fue hace meses o años, deja una ausencia irremplazable por todos los recuerdos y momentos compartidos con ella que ya no volverán. Y si de por sí, eso ya causa dolor, el sentimiento crece al ver madres e hijos felices por las calles, mientras tú no tienes a tu madre físicamente.

Bajo esa perspectiva, el Día de la Madre puede convertirse en una mezcla de gratitud por haberla tenido, y de tristeza por no poder abrazarla otra vez. Y está bien sentirse así porque el amor verdadero de una madre deja grandes huellas imborrables.
El presidente Russell M. Nelson enseñó algo especial para quienes afrontan dolor:
«La única manera de evitar el dolor de la muerte es evitar amar en la vida».
Esto nos enseña que el dolor es también una forma de expresar nuestro amor, en este caso por mamá. Pero entonces, ¿cómo es posible celebrar el Día de la Madre si he perdido a la mía? Este es un mensaje para quienes se hacen esta pregunta.
El amor de una madre no termina con la muerte

Una de las cosas más difíciles cuando mamá ya no está es sentir que no hay motivo para celebrar el Día de la Madre. Pero aunque su presencia física falte, el amor que ella sembró en ti sigue vivo en:
- Las oraciones que aprendiste de ella.
- Los consejos que te dio.
- Las canciones que cantaba.
- Las pequeñas cosas que ahora haces sin darte cuenta porque las aprendiste de ella.
Las madres dejan parte de su esencia en sus hijos Por ese motivo, este Día de la Madre no tiene que tratarse solo de tu pérdida, sino también de todo lo que ella dejó dentro de ti.

Aunque el evangelio de Jesucristo enseña que las separaciones físicas no son eternas, eso no elimina el dolor, pero sí le da un significado diferente a tu tristeza, por que dentro de ti sabrás que esto es solo un «hasta luego».
Además, el Salvador comprende perfectamente tu vacío y Él no minimiza tu dolor, sino que caminará contigo durante todo este trayecto de vida terrenal y te consolará hasta que puedas volver a encontrarte con tu mamá y abrazarla de nuevo.
Tal vez no necesitas «estar bien»

Seamos honestos. A veces es casi imposible estar felíz en un día que nos lleva a recordar a la madre que ya no nos acompaña físicamente.
Eso a veces puede llevarte a sentir una presión por sonreír y seguir adelante pero quizá hoy simplemente necesitas darte el tiempo para validar cómo te sientes en verdad.
Si quieres llorar, llora. Si quieres mirar fotos antiguas de tu mamá, hazlo. Si quieres hablar de ella durante horas, hazlo. Y si solo quieres recordarla en silencio, también está bien.
Como indican las palabras del presidente Nelson que citamos al inicio, el duelo no es señal de debilidad, sino evidencia de tu amor.
Incluso Jesucristo lloró cuando vio sufrir a quienes amaba. Eso nos recuerda que sentir dolor por una madre que partió está bien y debe ser normalizado. Al fin de cuentas, la mejor forma de celebrar del Día de la Madre es recordando a tu mamá.
Cómo honrar a mamá este Día de la Madre

Quizá sigas pensando que celebrar el Día de la Madre sin ella ya no tiene sentido, pero quizá existen nuevas maneras de honrar su vida y sentirla cerca. Por ejemplo, en esta fecha especial puedes preparar una comida que ella amaba, escuchar su música favorita, o incluso escribirle una carta.
Esas pequeñas acciones te ayudarán a continuar el amor que tu mamá entregó, porque ella no ha desaparecido del todo mientras sigas recordando su bondad.
Nuevamente eso no quitará tu dolor, pero sí te brindará una nueva perspectiva mientras afrontas la ausencia física de tu madre. Como declaró el presidente Joseph Fielding Smith:
«Tenemos motivo para abrigar mayor esperanza y consuelo, respecto de nuestros muertos… porque los hemos visto conducirse rectamente entre nosotros».
En este Día de la Madre, déjate abrigar por esa esperanza porque aunque hoy extrañes escuchar la voz de tu mamá, el amor de ella por ti no ha terminado al morir y jamás lo hará.
Una reflexión para este Día de la Madre

Si hoy estás leyendo esto mientras extrañas a tu mamá, recuerda que el amor que sientes por ella sigue siendo una prueba de que su influencia continúa viva en ti.
Ella formó parte de tu historia y aunque este Día de la Madre pueda doler, también puede convertirse en un día para agradecer por haber tenido a alguien cuyo amor todavía ilumina tu vida incluso después de haber partido de este mundo.
Quizá el cielo se siente un poco más cerca cuando pensamos en mamá. Y, en medio de la nostalgia, este día también pueda recordarte que el amor verdadero nunca desaparece. ¡Nunca olvides a mamá!
