La IA se ha convertido en una de las herramientas más poderosas de la era moderna. Sin embargo, para el élder Gerrit W. Gong, miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el verdadero desafío está en asegurarse de que la IA no solo sea eficiente sino también moralmente buena.

Durante su participación en la Cumbre de Atenas sobre Ética de la Inteligencia Artificial, realizada el martes 26 de mayo en Grecia, el élder Gong instó a líderes religiosos, académicos y especialistas en tecnología a trabajar juntos para que la IA esté guiada por principios éticos y valores humanos.

La conferencia, organizada por la American Security Foundation y realizada bajo la sombra histórica de la Acrópolis, considerada la cuna de la democracia, reunió voces de distintas tradiciones religiosas y universidades internacionales para debatir el impacto social y moral de la IA.

No alcanzaremos el potencial de la IA hasta hacerla moralmente buena

El élder Gong enseña que la IA necesita estar acompañada de principios éticos sólidos. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En uno de los mensajes más destacados de la jornada, el élder Gong expresó:

«No alcanzaremos todo el potencial de la IA hasta que la hagamos tan moralmente buena como poderosa».

También señaló que la inteligencia artificial podría convertirse en un verdadero «don de posibilidades», capaz de ayudar a las personas a desarrollar su máximo potencial y aportar positivamente a la sociedad.

«Queremos que la IA amplíe la capacidad de acción y la autonomía humanas para hacer el bien; que priorice el aprendizaje y el carácter humano admirable; y que empodere a las personas con dignidad y un lugar en el mundo», afirmó el élder Gong.

Según explicó el élder Gong, el objetivo no debe ser reemplazar la capacidad humana, sino potenciarla. Para ello, insistió en que la tecnología necesita estar acompañada de principios éticos sólidos y de una visión centrada en la dignidad humana.

La fe y los valores, claves para el futuro de la inteligencia artificial

El élder Gerrit W. Gong, interviene durante la Cumbre de Atenas sobre Ética de la IA el martes 26 de mayo de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Durante su intervención, el élder Gong advirtió sobre los riesgos de una competencia tecnológica sin límites morales.

Indicó que la carrera global por desarrollar sistemas de IA cada vez más poderosos podría terminar desconectando la tecnología de principios fundamentales como la compasión, la verdad y el respeto por la persona.

«La inteligencia artificial debe reflejar la fe, la brújula moral y el don de las posibilidades», declaró.

El élder Gong aclaró que incorporar valores morales en la IA no significa favorecer una religión específica ni convertir la tecnología en algo religioso. Más bien, se trata de aprender de la sabiduría acumulada durante siglos por las grandes tradiciones religiosas y filosóficas del mundo.

Recordó además que aproximadamente el 75% de la población mundial mantiene algún tipo de identidad religiosa, por lo que ignorar esas perspectivas dejaría fuera una parte esencial de la experiencia humana.

Expertos religiosos y académicos advierten sobre los peligros de una IA sin límites

El élder Gerrit W. Gong y su esposa, Susan, conversan con el obispo Martin Warner durante la Cumbre de Atenas sobre Ética de la IA el martes 26 de mayo de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La cumbre también incluyó reflexiones de líderes de distintas confesiones religiosas y universidades internacionales.

El reverendo Johnnie Moore, vicepresidente y director de estudios de Medio Oriente en Pepperdine University, expresó preocupación por el hecho de que un pequeño grupo de empresas y figuras políticas esté tomando decisiones que afectarán al resto de la humanidad.

«Todas nuestras tradiciones religiosas advierten sobre esta posibilidad si las personas se comportan como dioses», señaló el reverendo.

Por su parte, el obispo anglicano Martin Warner afirmó:

«La sabiduría nos enseña sobre los límites, y por supuesto, la alarma que nos produce la IA es que no hay límites».

Estas intervenciones reforzaron uno de los temas centrales de la conferencia: la necesidad urgente de establecer principios éticos claros antes de que el desarrollo tecnológico avance más rápido que la reflexión moral.

Cómo lograr una inteligencia artificial más ética

El élder Gerrit W. Gong conversa con la reverenda Marian Edmonds-Allen durante la Cumbre de Atenas sobre Ética de la IA el martes 26 de mayo de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En su discurso, el élder Gong propuso varios principios para ayudar a que la IA se mantenga alineada con el bienestar humano.

Entre ellos mencionó:

  • Proteger la capacidad humana de elegir y actuar moralmente.
  • Garantizar transparencia en los sistemas de IA.
  • Preservar la posibilidad humana de detener o cuestionar decisiones automatizadas.
  • Reducir tendencias negativas como el engaño, los prejuicios, el narcisismo o la manipulación.

También enfatizó que las personas deben seguir siendo responsables del rumbo que tome la tecnología.

«No alcanzaremos nuestro máximo potencial humano hasta que seamos nosotros, y no ninguna tecnología, quienes asumamos la responsabilidad de forjar nuestro mejor futuro», advirtió.

Nace un nuevo consorcio internacional sobre fe y ética en IA

El élder Gerrit W. Gong y el Dr. Larry Howell, vicepresidente académico asociado de la Universidad Brigham Young, conversan con el rabino Daniel Feldman de la Universidad Yeshiva durante la Cumbre de Atenas sobre Ética de la IA. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Uno de los anuncios más importantes de la cumbre fue la creación del Consortium for Evaluating Faith and Ethics in AI (CEFE-AI), una iniciativa internacional formada por universidades religiosas de distintas tradiciones.

Entre las instituciones participantes se encuentran Brigham Young University, Baylor University, University of Notre Dame y Yeshiva University.

El objetivo del consorcio será evaluar y reducir prejuicios en la manera en que los sistemas de inteligencia artificial representan las creencias religiosas y las comunidades de fe.

El doctor Jeffrey Rhoads, de la Universidad de Notre Dame, destacó que incluir diferentes perspectivas enriquecerá el proyecto y permitirá desarrollar soluciones más útiles para toda la sociedad.

Mientras tanto, el rabino Daniel Feldman, de Yeshiva University, expresó su esperanza de que la IA pueda contribuir positivamente a la humanidad si se deja guiar por preocupaciones espirituales y éticas.

Un debate que seguirá creciendo

De izquierda a derecha: el reverendo padre Gregory Stamkopoulos; el Dr. Larry Howell, vicepresidente académico asociado de la Universidad Brigham Young; el élder Gerrit W. Gong del Cuórum de los Doce Apóstoles, el reverendísimo Gabriel; y el obispo Atenágoras de Nazianzos se toman una foto juntos en la Cumbre de Atenas sobre Ética de la IA en Atenas, Grecia. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La participación del élder Gong en la Cumbre de Atenas refleja el creciente interés mundial por debatir no solo lo que la inteligencia artificial puede hacer, sino también lo que debería hacer.

En medio de avances tecnológicos acelerados, líderes religiosos y expertos coinciden en que el futuro de la IA no dependerá únicamente de algoritmos y capacidad computacional, sino también de la capacidad humana para actuar con sabiduría, responsabilidad y principios morales.

Esta conversación sobre inteligencia artificial y ética apenas comienza, pero para muchos de los participantes en Atenas, quedó claro que el futuro tecnológico necesitará tanto innovación como conciencia moral.

Fuente: newsroom.churchofjesuschrist.org

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