En medio de una sociedad donde muchos jóvenes enfrentan entornos difíciles y pocas oportunidades para aprender sobre valores, un grupo de misioneros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días está llevando jornadas educativas a distintos sectores del suroeste de Guayaquil.
La iniciativa, compartida desde un post de Facebook, fue organizada junto al gestor cultural Carlos Cordovez y buscó fortalecer principios como el respeto, la empatía, la inclusión y el servicio mediante dinámicas y charlas dirigidas especialmente a niños y jóvenes.
Solo durante abril de 2026, alrededor de 300 personas participaron en estas actividades educativas, y durante mayo las jornadas continuaron expandiéndose hacia nuevos sectores de la ciudad.
Jóvenes aprenden sobre empatía, respeto e inclusión

El martes 19 de mayo, misioneros de la Estaca Puerto Liza realizaron una nueva jornada educativa en el sector Cisne 2, específicamente en el Centros de Atención Municipal Integral (CAMI Cisne 2).
Los élderes Grant, Johansen, Knudsen y Simbaña, tres estadounidenses y un ecuatoriano, compartieron actividades con cerca de 30 jóvenes, quienes participaron en dinámicas sobre cómo ayudar a los demás, qué significa ser empático y la importancia de los mandamientos y los valores en la vida diaria.

Para muchos de los asistentes, aquella fue la primera vez interactuando con misioneros de la Iglesia de Jesucristo. Una experiencia que generó curiosidad, participación y momentos de reflexión entre los estudiantes.
El principal objetivo de estas actividades es promover el aprendizaje de valores y abrir espacios de diálogo positivo en sectores vulnerables de Guayaquil.
Una jornada que también promovió la inclusión

Al día siguiente, el miércoles 20 de mayo, los misioneros del Barrio Sedalana, también perteneciente a la Estaca Puerto Liza, realizaron otra actividad educativa junto a Carlos Cordovez en una escuela del suroeste de Guayaquil.
En esta ocasión, el élder Ellis, de Estados Unidos, y el élder Hube, de España, compartieron con aproximadamente 150 alumnos temas relacionados con el respeto, la inclusión y el mandamiento de «amaros los unos a los otros».
Según una publicación en Instagram, uno de los aspectos más destacados de esta jornada fue la integración de alumnos con síndrome de Down, discapacidad auditiva y movilidad reducida, generando un ambiente de aprendizaje inclusivo y participativo.
“Una hermosa experiencia que nos demuestra que el respeto y el aprendizaje compartido siempre generan un buen momento”, destacó la publicación sobre el evento.
Un esfuerzo que busca transformar comunidades

Las jornadas educativas continúan desarrollándose en diferentes zonas del suroeste de Guayaquil y reflejan una iniciativa enfocada no solo en enseñar principios, sino también en crear espacios donde los jóvenes se sientan escuchados, valorados e incluidos.
A través de estas actividades, los misioneros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días buscan servir a la comunidad más allá de la enseñanza espiritual, utilizando el diálogo, la empatía y los valores como herramientas para fortalecer a las nuevas generaciones.
