Con el mundo entero pendiente del Mundial 2026, millones de personas vuelven a mirar a sus futbolistas favoritos. Detrás de los estadios llenos, los trofeos y la presión de la competencia, algunos de ellos tienen algo más que los acompaña cada vez que entran a la cancha.

Para varios Santos de los Últimos Días, el fútbol y el evangelio nunca han sido caminos separados. La oración, el servicio y la confianza en Jesucristo forman parte de su preparación tanto como los entrenamientos.

Algunos siguen compitiendo al más alto nivel, mientras que otros ya dejaron las canchas, pero sus historias siguen recordándonos que la fe también puede convertirse en una fortaleza en el deporte profesional.

1. Olivia Moultrie

Olivia Moultrie
Imagen: Jon Ferrey

Olivia Moultrie se convirtió en una de las futbolistas profesionales más jóvenes de Estados Unidos al debutar a temprana edad con el Portland Thorns de la NWSL. Su talento llamó la atención del mundo del deporte, pero ella ha dejado claro que hay una identidad que valora aún más.

En una conversación con la presidenta general de la Primaria, Bonnie H. Cordon, explicó que antes que una promesa del fútbol, se considera una hija de Dios.

También compartió que tiene una tradición que mantiene desde los diez años.

«Siempre hago una oración antes del saque inicial. Lo he hecho desde que tenía 10 años y lo haré para siempre».

Para Olivia, acercarse al Señor le ayuda a encontrar dirección.

«Al seguir haciendo todo lo que podemos para estar más cerca de Él, Dios nos dirá lo que desea que hagamos«.

2. Jon Russell

Imagen: Huddersfield

El futbolista inglés Jon Russell se hizo conocido por ser uno de los pocos Santos de los Últimos Días en el fútbol británico. Mientras buscaba el ascenso a la Premier League con el Huddersfield, varios medios hablaron de la importancia que el evangelio tiene en su vida.

Russell ha contado que la oración y el estudio de las Escrituras forman parte de su rutina antes de los partidos.

«La oración y la lectura de las Escrituras me ayudan a tener calma. Tener fe me hizo tener confianza y menos temor».

Incluso recordó una experiencia particular con el Libro de Mormón.

«Recuerdo que una vez, antes de un partido, estaba leyendo el Libro de Mormón. Durante el partido, mis nervios simplemente desaparecieron».

Su historia muestra que la paz espiritual también puede marcar la diferencia en los momentos de mayor presión.

3. Ashley Hatch

Imagen: Uswnt Archive

Ashley Hatch es una de las delanteras más destacadas de la NWSL y ganadora de la Bota de Oro. Sin embargo, uno de los momentos que más recuerda no ocurrió durante un partido.

Cuando se realizó la jornada de puertas abiertas del Templo de Washington D.C., invitó a varias de sus compañeras de equipo a conocerlo.

Más adelante confesó que hacerlo la hizo sentir vulnerable, pero también agradecida.

«No me di cuenta de lo vulnerable que me sentiría al llevar a mis compañeras de equipo al templo, pero realmente lo disfruté. Todas fueron muy amables al venir y brindarme su apoyo».

Su experiencia recuerda que compartir nuestra fe no siempre requiere grandes discursos. A veces comienza con una invitación sincera.

4. Bruna Benites

Bruna Benites RootsTech Connect 2021
Abby Wambach de Estados Unidos, izquierda y Bruna Benites de Brasil, derecha, durante el partido final del Torneo Internacional de Fútbol Femenino en el Estadio Nacional de Brasilia, Brasil, 21 de diciembre de 2014. Crédito: Eraldo Peres, Associated Press

Bruna Benites ha representado a Brasil en competencias internacionales como los Juegos Olímpicos y la Copa América. Durante años se consolidó como una de las defensoras más importantes de su país.

Además de su trayectoria deportiva, es conocida por su fe como miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Aunque gran parte de su carrera ha estado enfocada en el alto rendimiento, su historia demuestra que es posible mantenerse firme en las propias convicciones mientras se compite al máximo nivel.

5. Taylor Booth 

Créditos: Charlie Riedel, Associated Press

El futbolista estadounidense Taylor Booth, quien ha formado parte de la selección nacional de su país, compartió durante un devocional realizado en los Juegos Olímpicos de París 2024 que hubo momentos difíciles mientras vivía solo en Europa.

En medio de esos desafíos, encontró estabilidad en el evangelio.

«Lo único que ha permanecido constante en mí a través de todas estas experiencias ha sido mi fe».

También expresó que saber que Dios conoce sus fortalezas y debilidades le ha ayudado a mantener los pies sobre la tierra y recordar el verdadero propósito de su vida.

6. Jimmy Montanero

Imagen: El Universo

Jimmy Montanero, histórico capitán del Barcelona Sporting Club de Ecuador, fue conocido durante años con el apodo de «El Mormón». Ganó 17 partidos con el equipo nacional de Ecuador entre 1989 y 1993. Jugó para el Barcelona durante 20 años.

7. Erroll Bennett

Imagen: Facebook

El tahitiano Erroll Bennett estaba en el escuadrón nacional de Tahití y jugó en la Copa de Oceanía de 1973. 

Sus días de fútbol casi terminaron cuando se unió a la Iglesia en 1977, debido a que todos los partidos eran los domingos, pero afortunadamente, la liga optó por cambiar las fechas para acomodar más el tiempo dedicado a la familia para todos sus jugadores. Su hijo Naea Bennett también se convirtió en jugador profesional de fútbol.

8. Guillermo Franco

Guillermo Lucas Franco
Imagen: Facebook

El argentino Guillermo Lucas Franco se unió a la Iglesia cuando era un joven en el 2002 junto con su madre. 

A pesar de que jugó en la división uno para el equipo Godoy Cruz cuando era joven, puso sus ambiciones de fútbol en espera para servir en la misión Argentina Mendoza. Volvió al mundo del deporte y al equipo de Godoy Cruz en el 2007 después de su misión.Historia Iglesia

9. Daniel Woolard

jugadores de futbol mormones
Imagen: Getty Images

Nacido en Texas, Daniel Woolard inició su carrera profesional en 2005 y jugó en equipos como DFW Tornados, Chicago Fire, Carolina RailHawks y D.C. United. 

A lo largo de su trayectoria fue reconocido como un miembro activo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, demostrando que la disciplina y la fe también pueden acompañar una carrera deportiva de alto nivel.

10. Freddy Rincón

fútbol mormón
Imagen: ESPN

El recordado futbolista colombiano, considerado una de las grandes figuras de su generación, se bautizó en la Iglesia en 2005. 

Después de una destacada carrera con la selección de Colombia y varios clubes internacionales, encontró en el evangelio una guía para su vida personal. 

Su historia es un ejemplo de que nunca es tarde para acercarse más a Jesucristo y comenzar una nueva etapa espiritual.

11. Aleisha Rose

fútbol mormón
Imagen: BYU

Aleisha Cramer Rose fue una de las jugadoras más prometedoras del fútbol femenino estadounidense. 

Cuando tenía apenas 16 años se convirtió en una de las futbolistas más jóvenes en representar a su país. 

Antes de importantes torneos internacionales, decidió alejarse de la selección debido a su deseo de honrar el día de reposo. Su decisión mostró que para algunos deportistas, la fe ocupa un lugar incluso por encima de las mayores oportunidades profesionales.

12. Milton «Tita» Queiroz

fútbol mormón
Imagen: ESPN

Conocido simplemente como «Tita», el brasileño comenzó a practicar el fútbol y a vivir el evangelio desde muy joven. 

Formó parte de la selección nacional de Brasil y también jugó en el extranjero, construyendo una exitosa carrera profesional. 

Además de su trayectoria deportiva, sirvió como consejero en un obispado en Río de Janeiro, reflejando que el servicio en la Iglesia y el deporte pueden caminar de la mano.

Mucho más que un resultado

Imagen: Canva

En un año donde el fútbol vuelve a captar la atención del mundo, estas historias recuerdan que el éxito tiene diferentes formas de medirse.

Para estos deportistas, ganar un campeonato es importante, pero mantener una relación con Jesucristo, servir a los demás y permanecer fieles a sus convenios también forma parte de la victoria.

Sus trayectorias muestran que la fe no aleja a las personas de sus metas. Al contrario, puede convertirse en la fuerza que les permite seguir adelante cuando llegan los desafíos más difíciles.

Fuente: LDS Living & Church News 

Video relacionado

También te puede interesar