Acceso a agua potable, atención médica, salud visual y educación son parte de una serie de iniciativas humanitarias que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días está impulsando en distintos países de Centroamérica.

Entre finales de mayo y principios de junio, la Iglesia de Jesucristo anunció 5 importantes proyectos en El Salvador, Guatemala, Belice, Honduras, Nicaragua y Panamá, los cuales beneficiarán a más de 500,000 personas mediante alianzas con organizaciones especializadas, instituciones educativas y entidades gubernamentales.

Las iniciativas reflejan el esfuerzo continuo de la Iglesia de Jesucristo por aliviar el sufrimiento humano y mejorar las condiciones de vida de miles de familias mediante programas sostenibles que fortalecen la salud, la educación y el acceso a servicios básicos.

Agua potable para más de 250,000 personas

La hermana J. Anette Dennis, de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro, abraza a una estudiante de Huehuetenango, Guatemala, que se beneficiará de la ayuda de agua potable. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Uno de los proyectos más amplios es una nueva colaboración con UNICEF destinada a mejorar el acceso a agua potable segura, saneamiento, higiene y educación digital en Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Se espera que esta iniciativa beneficie a más de 250,000 personas, especialmente en comunidades donde el acceso al agua limpia continúa siendo un desafío diario.

Durante el anuncio del proyecto, Olga Isaza, subdirectora regional de UNICEF, destacó el impacto que estas acciones pueden tener en las comunidades:

«El acceso a agua potable, saneamiento y educación de calidad transforma la vida de los niños hoy y protege su futuro».

La iniciativa busca no solo mejorar la salud pública, sino también reducir enfermedades relacionadas con la falta de agua segura y generar mejores oportunidades para las nuevas generaciones.

Más oportunidades educativas para estudiantes en Guatemala

Estudiantes de Guatemala posan para una foto luego de recibir importante donación de la Iglesia de Jesucristo. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En Guatemala, la Iglesia de Jesucristo anunció una importante donación tecnológica destinada a fortalecer la educación en decenas de centros educativos.

El proyecto contempla la entrega de casi 750 computadoras y tabletas a 66 instituciones educativas, beneficiando a aproximadamente 3,000 estudiantes y 300 docentes. Esta iniciativa se desarrolla en colaboración con la Fundación Sergio Paiz Andrade (FUNSEPA), el Ministerio de Educación y autoridades locales.

Además de los equipos tecnológicos, también se donaron mesas, pupitres y sillas para mejorar las condiciones de aprendizaje en algunas escuelas.

Salvador Paiz, presidente de FUNSEPA, explicó que el impacto de la donación va más allá de los dispositivos entregados:

«Representa una oportunidad para que los estudiantes aprendan de una manera más conectada con el mundo en el que viven y para que los profesores cuenten con nuevas herramientas para transformar sus clases».

Un programa de salud visual para niños en El Salvador

La hermana J. Anette Dennis participa en la inauguración de un nuevo centro de computación en Huehuetenango, Guatemala. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Por cuarto año consecutivo, la Iglesia de Jesucristo continúa apoyando el programa «Ventanas de Luz», desarrollado junto a Charity Vision International y la Fundación para el Desarrollo de la Mujer (FUDEM).

La iniciativa busca mejorar la salud visual de niños y jóvenes mediante exámenes oftalmológicos y la entrega de lentes recetados. Hasta la fecha, el programa ha realizado más de 350,000 exámenes visuales en cerca de 1,650 instituciones educativas públicas.

Lentes donados como parte de una colaboración entre La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y FUDEM en San Salvador. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El élder Ryan K. Olsen, de la Presidencia del Área Centroamérica, destacó el alcance de este esfuerzo:

«Este programa permitirá que miles de niñas, niños y jóvenes reciban exámenes de la vista y, cuando sea necesario, anteojos adecuados, lo que contribuirá directamente a su rendimiento escolar y desarrollo diario».

También añadió que los beneficios van mucho más allá del ámbito académico:

«Es una bendición que impacta no solo el aprendizaje, sino también la autoestima, la confianza y las oportunidades futuras».

Iniciativa para la detección temprana del cáncer Panamá

El élder Gregorio E. Casillas, de la Presidencia del Área Centroamericana; su esposa, la hermana J. Anette Dennis, de la Presidencia General de la Sociedad de Socorro; y la Dra. Ivonne Matute de Martinelli se toman una foto durante la ceremonia de donación en la Ciudad de Panamá. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

En Panamá, la Iglesia de Jesucristo realizó la donación de una unidad móvil de mamografía digital para el programa «Salud sobre Ruedas», administrado por la oficina de la primera dama.

La unidad permitirá llevar servicios especializados de detección temprana del cáncer de mama a comunidades que actualmente tienen acceso limitado a este tipo de atención médica.

Según las estimaciones presentadas durante la entrega, la unidad podría beneficiar a al menos 3,000 mujeres durante su primer año de funcionamiento.

La Dra. Ivonne Matute de Martinelli, directora de extensión social de la oficina de la primera dama, calificó la donación como:

«Una bendición para las comunidades de todo el país».

Equipamiento médico fortalecerá hospital infantil en Nicaragua

Equipo médico recién donado por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en la unidad de cuidados intensivos pediátricos del hospital “La Mascota” en Managua. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Otra de las iniciativas anunciadas se concentra en Nicaragua, donde la Iglesia de Jesucristo apoyó la modernización del Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera, conocido como «La Mascota», en Managua.

La ayuda incluyó la entrega de monitores cardíacos, camas hospitalarias, mobiliario clínico y mejoras en la infraestructura e iluminación de la unidad de cuidados intensivos pediátricos.

Se estima que estas mejoras beneficiarán a más de 3,000 niños y sus familias cada año.

La Ministra de Salud, Dra. Meyling Liseth Brenes Calderón, le da la mano al élder Gregorio E. Casillas de la Presidencia del Área Centroamérica. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La ministra de Salud de Nicaragua, Dra. Meyling Liseth Brenes Calderón, expresó su agradecimiento por el proyecto:

«En primer lugar, damos gracias a Dios y a los miembros de la Iglesia por tener en sus corazones amor por el prójimo y por apoyar activamente el Hospital Manuel de Jesús Rivera en beneficio de nuestros niños, que son el futuro del país».

Por su parte, el élder Gregorio E. Casillas, de la Presidencia del Área Centroamérica, recordó el propósito que inspira este tipo de iniciativas:

«Estos proyectos son un recordatorio del amor de Dios por sus hijos».

Y agregó:

«Ese amor se manifiesta de muchas maneras, y hoy lo vemos reflejado en cada paciente que recibe atención aquí, en cada familia que espera con esperanza y en cada profesional de la salud que dedica su vida a cuidar a los demás».

La ayuda de la Iglesia de Jesucristo en Filipinas

Rescatistas inspeccionan los daños tras un terremoto en General Santos, Filipinas, el lunes 8 de junio de 2026. Imagen proporcionada por la Cruz Roja Filipina

Mientras continúan las labores de emergencia en el sur de Filipinas, miembros y líderes de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días han movilizado recursos para asistir a las comunidades afectadas por uno de los terremotos más fuertes registrados este año en el país.

El sismo de magnitud 7,8 ocurrió el 8 de junio de 2026 frente a la isla de Mindanao y dejó al menos 35 personas fallecidas y más de 200 heridas, además de importantes daños en viviendas, edificios e infraestructura.

Ante la emergencia, la Iglesia de Jesucristo comenzó a coordinar esfuerzos con organismos gubernamentales y organizaciones locales para apoyar las labores de ayuda humanitaria.

Los miembros respondieron de inmediato

Miembros locales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se preparan para transportar 200 kits de alimentos en un bote alquilado. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Una de las primeras acciones se realizó desde la Estaca General Santos Filipinas, cuyos miembros organizaron rápidamente la distribución de ayuda para las comunidades más afectadas.

Los voluntarios prepararon y trasladaron 200 kits de alimentos en una embarcación desde la ciudad de General Santos hasta las localidades de Glan y Alabel, zonas que enfrentaban dificultades de acceso tras el desastre.

La operación requirió un viaje de aproximadamente dos horas por mar para garantizar que los suministros llegaran a quienes más los necesitaban.

Capillas abiertas para recibir evacuados

Miembros locales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se preparan para transportar 200 kits de alimentos. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Además de la distribución de alimentos, varios centros de reuniones de la Iglesia de Jesucristo fueron habilitados como refugios temporales para personas que tuvieron que abandonar sus hogares.

Los líderes locales también informaron que algunas viviendas de miembros resultaron dañadas durante el terremoto, por lo que se está trabajando para identificar necesidades adicionales y canalizar ayuda a las familias afectadas.

La Iglesia ha pedido a quienes necesiten asistencia que se comuniquen con sus obispos o presidentes de rama para recibir apoyo.

Desafíos para llevar ayuda a algunas comunidades

Miembros locales de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se preparan para transportar 200 kits de alimentos en una lancha alquilada. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Las labores humanitarias también han enfrentado obstáculos importantes.

En algunas zonas de la provincia de Sarangani, el acceso se ha visto limitado debido al colapso de un puente y a deslizamientos de tierra que bloquearon carreteras, dificultando el transporte de suministros y personal de emergencia.

A pesar de estas complicaciones, continúan los esfuerzos para hacer llegar ayuda a las comunidades aisladas.

Una respuesta que refleja un esfuerzo constante

Miembros locales de la Iglesia de Jesucristo llevan alimentos a zonas afectadas por el terremoto. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La ayuda brindada tras el terremoto forma parte de la respuesta humanitaria que la Iglesia desarrolla regularmente en diferentes partes del mundo ante desastres naturales, conflictos y otras crisis.

Además de la asistencia inmediata, estos esfuerzos suelen incluir apoyo para la recuperación y reconstrucción a largo plazo, con el objetivo de ayudar a las comunidades a recuperarse y reconstruir sus vidas después de situaciones de emergencia.

En Filipinas, donde viven más de 905,000 miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la respuesta continúa mientras las autoridades y organizaciones humanitarias evalúan el alcance total de los daños provocados por el terremoto.

Fuentes: Church News, newsroom.churchofjesuschrist.org

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