Muchas culturas y religiones tienen lugares considerados sagrados. Algunos están rodeados de montañas, otros se encuentran en medio de grandes ciudades y muchos llevan siglos siendo espacios de oración y reflexión.
Para quienes visitan por primera vez un templo de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es normal preguntarse qué lo diferencia de otros santuarios o lugares de adoración.
Aunque existen algunas similitudes con otras tradiciones religiosas, el propósito de los templos de la Iglesia de Jesucristo es único y está completamente centrado en Jesucristo y en las ordenanzas eternas.
Un lugar sagrado, pero con un propósito diferente

En muchas religiones existen edificios destinados a acercar a las personas a lo divino. Los santuarios, las capillas o los templos suelen ser espacios de reverencia donde los creyentes oran y buscan paz espiritual.
Los Santos de los Últimos Días también consideran sus templos como la «Casa del Señor», un lugar apartado del mundo donde se fortalece la relación con Dios. Sin embargo, su función va mucho más allá de ser un sitio de meditación o devoción personal.
Dentro de los templos se realizan ordenanzas sagradas relacionadas con el plan de salvación, como los bautismos por los muertos, la investidura y los sellamientos familiares, las cuales, según la doctrina de la Iglesia de Jesucristo, tienen un significado eterno.
La preparación también forma parte de la adoración

En distintas culturas existen prácticas de preparación antes de entrar a un lugar sagrado. Algunas tradiciones realizan rituales simbólicos de purificación y otras invitan al silencio y la reflexión.
Además, a lo largo de la historia, las personas han buscado espacios donde sentir que Dios está cerca. Esa necesidad espiritual es algo que compartimos como familia humana.
En el caso de los Santos de los Últimos Días, la preparación es principalmente espiritual. Los miembros procuran vivir de acuerdo con los principios del Evangelio y reciben una recomendación para el templo mediante entrevistas con sus líderes locales.
El templo representa el lugar donde se hacen convenios que trascienden esta vida y unen generaciones. No es simplemente un edificio hermoso ni un monumento religioso. Es un lugar donde la fe se convierte en acción.
Las ceremonias y enseñanzas del templo están diseñadas para ayudar a los miembros a comprender mejor el plan de Dios y fortalecer su compromiso de seguir a Jesucristo.
Por lo mismo, la preparación para ingresar no busca crear una barrera, sino recordar que las cosas sagradas merecen respeto y un compromiso personal con Dios.
El templo está centrado en convenios eternos

Quizá la diferencia más importante es el propósito mismo del templo.
Mientras que muchos santuarios están dedicados a la oración, a la veneración o a distintas expresiones de fe, los templos de la Iglesia de Jesucristo están dedicados a hacer convenios con Dios por medio de Jesucristo.
La doctrina restaurada enseña que las familias pueden permanecer unidas más allá de esta vida gracias a las ordenanzas del templo. Por esa razón, estos edificios ocupan un lugar tan especial para los miembros de la Iglesia.
El presidente Russell M. Nelson ha enseñado en varias ocasiones que todo lo relacionado con el templo apunta a ayudar a las personas a regresar a la presencia del Padre Celestial.
¿Por qué los templos no permanecen abiertos al público?

Una de las preguntas más comunes es por qué los templos, una vez dedicados, no funcionan como otros lugares religiosos abiertos a cualquier visitante.
La Iglesia explica que esto se debe a la naturaleza sagrada de las ordenanzas que allí se realizan. Sin embargo, antes de su dedicación, cada templo abre sus puertas al público mediante jornadas de puertas abiertas para que cualquier persona pueda conocer el edificio y aprender más sobre su propósito.
El objetivo nunca es excluir, sino preservar el carácter sagrado de las ordenanzas que se realizan en la Casa del Señor.
Más que un edificio, una invitación a acercarnos a Cristo

Aunque muchas religiones tienen lugares santos que inspiran paz y reverencia, los templos de La Iglesia de Jesucristo se distinguen por su enfoque en Jesucristo, los convenios y la familia eterna.
En un mundo lleno de ruido y distracciones, estos edificios recuerdan que existen espacios destinados a mirar más allá de lo cotidiano y pensar en lo eterno.
Al final, la mayor diferencia no está únicamente en su arquitectura o en sus normas de acceso.
Lo que hace únicos a los templos los templos de la Iglesia de Jesucristo es que invitan a las personas a fortalecer su relación con Dios y a creer que, por medio de Jesucristo, las bendiciones y los lazos familiares pueden durar para siemprer.
Fuente: Ask Gramps
