Dentro del Edificio de Administración de la Iglesia en Salt Lake City, miembros del Cuórum de los Doce Apóstoles se reúnen con el personal del Departamento de Misioneros para asignar a miles de jóvenes a sus campos de labor en todo el mundo. El élder Ronald A. Rasband ofreció una mirada exclusiva a este proceso a través de un video en sus redes sociales.
Detrás de las pantallas donde se evalúan las fotos y datos de los futuros misioneros, cuelga una gran pintura de Jesucristo ordenando a los Apóstoles. El élder Rasband explicó la atmósfera espiritual del lugar:
“Vengo con un espíritu de ayuno y oración, y nuestro personal ya ha preparado los lugares donde se encuentran las necesidades más urgentes de todos estos misioneros”.

El proceso es minucioso y guiado por la inspiración. Se revisan los idiomas que conocen, el origen de sus antepasados y los comentarios de sus obispos y presidentes de estaca.
“Consideramos a cada uno de ellos con espíritu de oración… Los asignamos a algún lugar del mundo donde el Señor necesita que sirvan y donde se les requiere”, afirmó el élder Rasband, testificando que este trabajo es “inspirado” y “revelador”.
La experiencia junto al élder Eyring

Este sagrado deber no es nuevo para el élder Rasband. En su discurso de la conferencia general de abril de 2010, «El divino llamamiento de un misionero», recordó su capacitación como nuevo Setenta al observar al entonces élder Henry B. Eyring (también del Cuórum de los Doce Apóstoles) realizar estas asignaciones.
El élder Rasband relató que el élder Eyring saludaba a la pantalla como si el joven estuviera ahí: “Buenos días, élder Reier o hermana Yang. ¿Cómo está hoy?”. Tras analizar con cuidado el historial de un misionero en particular, el élder Eyring sorprendió al élder Rasband con una pregunta:
“Hermano Rasband, ¿a dónde cree que deba ir este misionero?
— No lo sé, y no sabía que podía saberlo.
Hermano Rasband, presta más atención y tú también podrás saber”.

Hacia el final de la reunión, al aparecer la foto de otro joven, el élder Rasband sintió una fuerte impresión espiritual y sugirió tímidamente: “¿Japón?”. El élder Eyring aceptó de inmediato y el sistema los guio a la Misión Japón Sapporo.
Esta experiencia marcó la vida del élder Rasband, quien concluyó con este testimonio:
“Esa mañana recibí un testimonio adicional de que cada misionero llamado en esta Iglesia, y asignado o reasignado a una misión en particular, es llamado por revelación del Señor Dios Omnipotente por conducto de uno de estos, Sus siervos”.
Fuente: Church News
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@masfe.org Una bonita lección del padre del presidente Eyring, ¿y tú por qué razones vas a la iglesia? #inspiracioncristina #iglesia #mormones #henrybeyring ♬ ONLYINSTRUMENTINDIEFOLK5 – Orange
