Antes de su misión de servicio en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el arquitecto David Dixon jamás imaginó que terminaría dedicando años a recrear uno de los símbolos más importantes del Antiguo Testamento.

Lo que comenzó como un proyecto para hacer más accesible una réplica del antiguo tabernáculo terminó convirtiéndose en una experiencia que hoy está fortaleciendo la fe de cientos de jóvenes y preparándolos para servir en misiones y asistir al templo con una comprensión mucho más personal de Jesucristo.

Una réplica del antiguo tabernáculo que transforma vidas

En el «patio» de la réplica del tabernáculo, los visitantes pueden ver una réplica de la «pila de bronce» llena de agua y un cuerno de aceite. Imagen: Leah Bowers

En el Centro de Estaca Norte de Farmington, en Utah, decenas de jóvenes y adultos jóvenes recorren una impresionante réplica del tabernáculo del Antiguo Testamento, un símbolo de fe en la era antigua cristiana. Sin embargo, no son simples visitantes: muchos de ellos son quienes explican cada elemento a quienes llegan para conocer la exhibición.

Distribuidos en distintas estaciones, como la puerta del tabernáculo, el altar del sacrificio, la serpiente de bronce, el lugar santo y el lugar santísimo, los jóvenes presentan el simbolismo de cada objeto y comparten su testimonio con los asistentes.

Según David Dixon, uno de los impulsores del proyecto, el final de cada recorrido es evidente.

«Regresan una hora después. Todos están dando testimonio y conversando. Es una gran experiencia para ellos», declaró David Dixon en cuanto a los jóvenes.

Para él, el mayor impacto no está únicamente en quienes visitan la exposición, sino en los propios jóvenes que participan enseñando durante el recorrido.

«Les cambia la vida y los prepara para las misiones. Los prepara para ir al templo. Los prepara para una vida de servicio».

Todo comenzó con una misión especial

Toddo empezó con David Dixon quien formó parte de la llamada «Misión del Tabernáculo». Imagen: Leah Bowers

En 2022, David Dixon formó parte de la llamada «Misión del Tabernáculo», una iniciativa temporal de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que llevaba una réplica itinerante del tabernáculo del Antiguo Testamento por distintos estados del suroeste de Estados Unidos.

Aquella exhibición incluía guías, un centro de visitantes y una recreación detallada del tabernáculo para ayudar a las personas a comprender mejor las Escrituras y su relación con Jesucristo.

Cuando la misión concluyó oficialmente al año siguiente, las solicitudes para seguir llevando la exhibición continuaron llegando desde estacas de Texas, Arizona, Colorado y otros lugares, pero el problema era el costo.

Montar la réplica original podía superar los 30,000 dólares por instalación, una cifra difícil de asumir sin el respaldo de la misión.

Fue entonces cuando Dixon comenzó a preguntarse si existía una forma mucho más sencilla y económica de ofrecer la misma experiencia.

Una versión más ligera, económica y práctica

Una réplica del altar del incienso se encuentra frente al velo que separa «el lugar santo» del «lugar santísimo». Imagen: Leah Bowers

Como arquitecto de profesión, David utilizó programas de modelado en 3D para rediseñar completamente la réplica.

Su objetivo era que pudiera instalarse directamente dentro de un centro de estaca, sin necesidad de grandes estructuras, remolques o equipos especializados.

Gracias al uso de modelos impresos en 3D y materiales mucho más ligeros, consiguió una versión considerablemente más fácil de transportar y montar.

Además, el nuevo diseño permitió que cualquier miembro pudiera colaborar en la instalación.

«Esta nueva configuración es mucho más sencilla que la anterior; no es pesada, así que las hermanas pueden participar igual que los hombres», dijo David.

Una reconstrucción lo más fiel posible

Los querubines bordados en el velo fueron rediseñados con una influencia artística egipcia. Imagen: Leah Bowers

Para lograr este proyecto, David y su esposa, Eulale Dixon, dedicaron incontables horas a estudiar las descripciones bíblicas y detalles históricos para lograr que la réplica fuera lo más auténtica posible.

Cada elemento fue cuidadosamente elaborado, desde las telas que cubren el tabernáculo hasta los muebles sagrados y las decoraciones bordadas en el velo que separa el Lugar Santo del Lugar Santísimo.

Incluso realizaron pequeños cambios respecto a la réplica anterior. Por ejemplo, David explica que los querubines bordados en el velo fueron rediseñados con una influencia artística egipcia.

¿Cuál fue la razón? Pues se debió a que los israelitas vivieron durante siglos en Egipto antes del éxodo, por lo que el arte de aquella época probablemente habría influido en la decoración del tabernáculo.

También se imprimieron en 3D piezas como:

  • El Arca de la Alianza.
  • El altar del incienso.
  • Otros muebles sagrados descritos en el libro de Éxodo.

Más que una exhibición histórica

Los visitantes pueden ver representaciones de la vestimenta que habrían usado los obreros del templo y los sacerdotes en el Antiguo Testamento. Imagen: Leah Bowers

Aunque la réplica llamó la atención por su nivel de detalle, el propósito de este proyecto según su creador, David Dixon, es ayudar a los participantes a descubrir cómo todo el tabernáculo apunta hacia Jesucristo.

Durante el proceso de investigación, él mismo afirma haber aprendido algo que antes no comprendía con tanta claridad.

«No [me] daba cuenta de lo mucho que estaba vinculado al Salvador… Todo en el tabernáculo representa a Jesús», afirmó David Dixon.

David explicó también que cada parte del tabernáculo simboliza algún aspecto de la misión redentora de Cristo. Por ejemplo:

  • La puerta representa que Jesucristo es el único camino para volver a la presencia de Dios.
  • El altar del sacrificio recuerda Su sacrificio expiatorio.
  • La luz del Lugar Santo simboliza que Él es la Luz del Mundo.
  • El Lugar Santísimo representa finalmente la presencia de Dios.

En otras palabras, toda la estructura funciona como una representación visual del plan de salvación y de la obra del Salvador.

Una preparación para los jóvenes

Dos jóvenes leen sobre el altar del sacrificio a un grupo de visitantes en la réplica del patio del tabernáculo. Imagen: Leah Bowers

Uno de los aspectos más destacados de esta iniciativa es que los propios jóvenes son quienes estudian el simbolismo del tabernáculo para luego enseñarlo a otros. Ese proceso, según Dixon, fortalece su comprensión del evangelio.

Muchos de esos jóvenes llegan nerviosos antes de comenzar con las guías de la exhibición, pero al finalizar la experiencia expresan su testimonio con mucha mayor confianza.

Esa combinación entre estudio, enseñanza y reflexión ha convertido esta réplica en una herramienta que prepara espiritualmente a muchos jóvenes antes de recibir sus investiduras en el templo o servir una misión.

Una experiencia centrada en Jesucristo

Las luces de la menorá se alzan contra la pared sur de la réplica del tabernáculo. Imagen: Leah Bowers

Más allá de la impresionante recreación física del antiguo tabernáculo, David Dixon espera que quienes recorran la exhibición no recuerden solamente sus muebles o su diseño.

Lo que desea es que comprendan que cada detalle fue pensado para dirigir la mirada hacia Jesucristo.

«Él es la puerta que cruzamos, el único camino de regreso a la presencia de Dios. Él es el sacrificio en el altar del sacrificio. Él es la luz dentro del tabernáculo, la luz del mundo», expresó finalmente Dixon.

Ese mensaje es precisamente el que está convirtiendo esta innovadora réplica en una experiencia espiritual que, según quienes la organizan, continúa cambiando las vidas de jóvenes y adultos por igual.

Fuente: Church News

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