Durante un mensaje en el America’s Freedom Festival, celebrado en Provo, Utah, el élder Ronald A. Rasband, del Cuórum de los Doce Apóstoles, recordó la libertad y las circunstancias que rodearon el nacimiento de Estados Unidos. Recordó que estas formaron parte del plan de Dios para preparar el camino de la Restauración del Evangelio de Jesucristo.
El Apóstol enseñó que el Señor preservó esa tierra para que, en los últimos días, pudiera comenzar la Restauración y el Evangelio restaurado llegara a millones de personas en todo el mundo.
Una tierra preparada para la Restauración

Al reflexionar sobre diferentes relatos del Libro de Mormón, el élder Rasband explicó que las escrituras describen al continente americano como una tierra de promisión, preparada por el Señor para cumplir Sus propósitos.
Recordó que el libro de Éter enseña que esta tierra fue «preservada para un pueblo justo» (Éter 2:7) y que quienes la habiten son invitados a servir al verdadero Dios.
El Apóstol señaló que distintos pueblos, como los jareditas y posteriormente los nefitas, recibieron esa bendición, aunque también enfrentaron las consecuencias cuando se alejaron del Señor.
Las bendiciones de Dios siempre están acompañadas de la invitación a permanecer fieles a Él.
La libertad permitió que el Evangelio se restaurara

El élder Rasband explicó que la libertad religiosa y las circunstancias históricas que dieron origen a los Estados Unidos hicieron posible que, años después, José Smith pudiera recibir la Primera Visión. Por lo tanto con ello, comenzar la Restauración del Evangelio.
«Fue aquí donde el Señor quiso que floreciera la libertad para que el albedrío pudiera ejercerse plenamente. Aquí el Evangelio echaría raíces y luego se extendería para bendecir a millones de personas», expresó.
Para el Apóstol, la Restauración no fue un acontecimiento aislado, sino parte de un plan preparado por Dios desde mucho antes.
Dios guía el curso de la historia

Durante su mensaje, el élder Rasband también recordó cómo varios de los padres fundadores de Estados Unidos reconocieron públicamente la necesidad de buscar la guía divina al tomar decisiones importantes.
Mencionó las palabras de Benjamin Franklin, quien invitó a los redactores de la Constitución a orar por dirección del Señor, convencido de que Dios interviene en los asuntos de las naciones.
Asimismo, citó al primer presidente de Estados Unidos, George Washington, quien expresó gratitud por la mano de Dios al dirigir el destino de su país.
El Señor continúa guiando Su obra y cumple Sus propósitos en Su propio tiempo.
La libertad religiosa sigue siendo esencial

El élder Rasband advirtió que la libertad religiosa enfrenta desafíos en distintas partes del mundo y destacó la importancia de proteger ese derecho.
Señaló que la fe continúa desempeñando un papel fundamental en la formación del carácter y en valores como la honestidad, la gratitud, el perdón, la paciencia y el servicio al prójimo.
También citó una enseñanza del presidente Dallin H. Oaks, quien recordó que las personas de fe fortalecen a la sociedad cuando aman y sirven a los demás como expresión de su amor por Dios.
Un llamado a amar al Salvador

Al concluir su mensaje, el élder Rasband testificó de Jesucristo y de Su Expiación, recordando que el propósito final del Evangelio siempre es acercarnos al Padre Celestial.
Invitó a los presentes a cultivar amor por los demás, valorar las bendiciones de la libertad y, sobre todo, fortalecer su amor por Jesucristo, el Hijo del Dios viviente.
Más allá del contexto histórico de Estados Unidos, el mensaje del Apóstol recordó una verdad que alcanza a todos los discípulos de Cristo.
Cuando Dios prepara el camino para cumplir Sus promesas, lo hace con un propósito eterno, que más de Sus hijos puedan conocer el Evangelio restaurado y acercarse al Salvador.
Fuente: Church News
