Pocas historias de la Iglesia generan tantas preguntas como el sellamiento entre José Smith y Helen Mar Kimball, una joven de 14 años. 

En internet es común encontrar titulares llamativos, acusaciones y conclusiones rápidas que presentan este episodio sin contexto, haciendo que muchas personas se formen una opinión antes de conocer los hechos.

Hablar del matrimonio plural nunca ha sido sencillo. Incluso para muchos Santos de los Últimos Días sigue siendo un tema difícil de comprender. 

Sin embargo, una historia compleja merece algo más que frases sacadas de contexto. También merece ser estudiada con fuentes confiables y con una mirada honesta hacia el pasado.

Eso no significa que todas las preguntas tengan respuestas definitivas. Algunas siguen abiertas, pero sí existen varios hechos históricos que ayudan a entender mejor lo que ocurrió.

Mirar desde el propio contexto

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Durante la primera mitad del siglo XIX las costumbres relacionadas con la edad para contraer matrimonio eran diferentes a las actuales. 

Esto no significa que fueran comunes los matrimonios con adolescentes muy jóvenes ni que deban verse como un modelo o incluso normales. Significa, simplemente, que la sociedad de entonces funcionaba bajo parámetros distintos.

Curiosamente, muchos de los escritos antimormones publicados durante esa época criticaban duramente a José Smith por el matrimonio plural, pero rara vez hacían énfasis en la edad de Helen. 

Para los opositores de entonces, el principal escándalo era la práctica misma del matrimonio plural y las enseñanzas del profeta.

Comprender el contexto no cambia los hechos, pero sí evita que interpretemos el pasado únicamente con los criterios del presente.

¿Quién fue Helen Mar Kimball?

Herber C. Kimball. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Helen Mar Kimball era hija de Heber C. Kimball, uno de los primeros apóstoles de la Iglesia y uno de los colaboradores más cercanos de José Smith.

Años después, Helen escribió ampliamente sobre su experiencia y se convirtió en una de las mujeres que más dejó registros sobre el matrimonio plural durante los primeros años de la Restauración.

Sus escritos muestran que el proceso fue complejo para ella. Reconoció que, debido a su juventud, había muchas cosas que todavía no comprendía plenamente. 

Al mismo tiempo, también expresó durante toda su vida que conservó su testimonio del evangelio restaurado y defendió la práctica del matrimonio plural como un mandamiento que, según ella, provenía del Señor para aquella época.

La iniciativa no surgió como muchos imaginan

Familia de José Smith. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Uno de los detalles menos conocidos es que los registros históricos indican que Heber C. Kimball tuvo un papel fundamental en este sellamiento.

La propia Helen escribió que fue su padre quien le enseñó el principio del matrimonio celestial y quien le propuso ser sellada a José Smith. Posteriormente, el Profeta explicó la doctrina del matrimonio eterno en presencia de sus padres antes de que ella aceptara.

Este punto suele omitirse cuando se resume la historia en unas pocas líneas. Eso no elimina las preguntas que puedan surgir, pero sí ayuda a entender que el proceso fue mucho más amplio de lo que normalmente se presenta.

Lo que sabemos sobre su vida después del sellamiento

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Después del sellamiento, Helen continuó viviendo con sus padres. No existen registros que indiquen que viviera con José Smith antes del martirio del Profeta, ocurrido aproximadamente trece meses después.

Además, los historiadores coinciden en que no existe evidencia concluyente que permita afirmar que hubo una relación matrimonial en el sentido tradicional. Tampoco existe evidencia que permita demostrar lo contrario.

En otras palabras, los documentos históricos no ofrecen una respuesta definitiva sobre ese aspecto. 

Por ello, los investigadores responsables distinguen entre lo que puede documentarse y aquello que permanece como una posibilidad.

José Smith también fue sellado a mujeres de diferentes edades

Emma Smith
Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Cuando se menciona el matrimonio plural de José Smith, muchas veces se destaca únicamente el caso de Helen Mar Kimball.

Sin embargo, los registros históricos muestran un panorama mucho más amplio. Entre las mujeres selladas al Profeta hubo jóvenes, mujeres de edades similares a la suya e incluso algunas que eran considerablemente mayores.

Diversos estudios históricos sitúan la edad promedio de sus esposas plurales alrededor de los 29 años. Esto demuestra que el caso de Helen no representa el patrón general de los sellamientos realizados durante ese período.

¿Qué dijo Helen años después?

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Con el paso de los años, Helen escribió extensamente acerca del matrimonio plural. Reconoció que fue una experiencia difícil y que implicó sacrificios personales. Sin embargo, nunca afirmó que José Smith hubiera actuado por motivos inmorales.

En uno de sus escritos expresó una de las citas más conocidas sobre este tema:

«Si José hubiera tenido deseos impuros, podría haberlos satisfecho como lo hace el mundo, con mucho menos riesgo para su vida y su reputación que haciendo lo que hizo. El Señor le mandó enseñar y practicar este principio.»

Después del fallecimiento de José Smith, Helen contrajo matrimonio con Horace K. Whitney, con quien formó una familia y tuvo once hijos. 

Aunque el matrimonio plural también representó pruebas para ella durante esa etapa de su vida, permaneció fiel a la Iglesia hasta su muerte en 1896.

Lo que este episodio nos enseña

Emma Smith
Ilustración de Emma y José Smith. Créditos: Michael T. Malm.

La historia de la Restauración incluye momentos inspiradores y también episodios complejos. El matrimonio plural forma parte de ellos.

No necesitamos fingir que todas nuestras preguntas tienen respuestas completas para seguir teniendo fe. Tampoco es necesario aceptar cualquier afirmación que circula en internet sin revisar las fuentes históricas disponibles.

La Iglesia ha publicado ensayos, documentos y estudios que ayudan a comprender mejor este período, reconociendo que existen aspectos que todavía generan preguntas.

Al final, estudiar la historia con honestidad también significa reconocer sus matices. El contexto no pretende justificar cada acontecimiento, sino ayudarnos a comprenderlo con mayor precisión.

Cuando conocemos mejor los hechos, es más fácil distinguir entre la evidencia histórica y las interpretaciones personales. Ese siempre será un buen punto de partida para fortalecer una fe basada en la verdad y no en los rumores.

Fuente: Mais Fé 

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