¿Cómo fortalecer la fe mientras se estudia, se trabaja y se enfrenta un mundo cada vez más competitivo?
Esa fue la pregunta que respondió el élder Quentin L. Cook, del Cuórum de los Doce Apóstoles, durante una transmisión mundial dirigida a los estudiantes de BYU–Pathway Worldwide el 31 de julio.
El apóstol reconoció que adquirir conocimientos y habilidades profesionales es importante, pero recordó que para enfrentar un mundo cada vez más competitivo nuestro crecimiento espiritual no puede quedar en segundo plano, nunca debería desplazar nuestra relación con Jesucristo.
«El desafío consiste en encontrar tiempo para el crecimiento espiritual mientras se adquieren los conocimientos y las habilidades necesarios para tener éxito en un mundo altamente competitivo».

También advirtió que la fe no puede ocupar un lugar central en nuestra vida si todos nuestros esfuerzos se concentran únicamente en el éxito profesional, el dinero o el desarrollo de habilidades.
«No podemos esperar que la fe sea el centro de nuestra vida si dedicamos todos nuestros esfuerzos a desarrollar habilidades, adquirir conocimientos, ganar dinero u otras actividades».
Con ese propósito, el élder Cook compartió tres principios esenciales para fortalecer la fe al enfrentar los desafíos de la vida.
1. Las decisiones moldean nuestro futuro

El primer principio fue un recordatorio sobre el poder de las decisiones. El élder Cook explicó que muchas personas, especialmente los jóvenes adultos, viven una etapa marcada por decisiones que influirán en el resto de su vida.
«Comprendan que verdaderamente hay oposición en todas las cosas. Las decisiones que tomen son fundamentales. Serán la clave de su futuro y de su felicidad. Recuerden que ustedes son la suma total de cada una de las decisiones que toman».
El apóstol invitó a evitar las racionalizaciones y las distracciones cuando sea necesario tomar decisiones importantes.
Además, recordó que, gracias al Evangelio restaurado, sabemos que somos responsables de nuestras acciones y que finalmente responderemos ante Jesucristo.
«Permítanme ser muy claro: las decisiones que tomen son fundamentales».
2. Evitar todo aquello que limite nuestra libertad

El segundo principio fue mantenerse alejados de aquello que conduce al cautiverio. El élder Cook enseñó que las adicciones y cualquier conducta que limite el albedrío o contradiga los principios del Evangelio terminan robando la libertad espiritual.
«El impacto de las drogas y el alcohol, la inmoralidad, la pornografía, los juegos de azar, la subyugación financiera y otras aflicciones imponen sobre quienes viven en cautiverio y sobre la sociedad una carga de tal magnitud que es casi imposible cuantificarla«.
También señaló que existen hábitos que, aunque no sean malos por sí mismos, pueden consumir tiempo y energía que podrían dedicarse a propósitos más elevados.
Entre ellos mencionó el uso excesivo de las redes sociales, los videojuegos y otras formas de entretenimiento digital.
Asimismo, advirtió sobre el riesgo de reemplazar las verdades del Evangelio por ideas populares o tendencias culturales.
«Si no tenemos cuidado, podemos dejarnos atrapar por esas tendencias y caer en un cautiverio intelectual».
3. Confiar plenamente en la expiación de Jesucristo

El tercer principio fue vivir de tal manera que la expiación de Jesucristo pueda actuar plenamente en nuestra vida. El élder Cook enseñó que justificar los errores nunca traerá paz, mientras que el arrepentimiento sincero abre el camino para recibir la misericordia del Salvador.
«Vivan de tal manera que la expiación de Jesucristo pueda obrar eficazmente en su vida».
Recordó las palabras del Señor: «Aprende de mí y escucha mis palabras; camina en la mansedumbre de mi Espíritu, y en mí tendrás paz» (Doctrina y Convenios 19:23).
Luego añadió:
«Este es el camino que querrán seguir».

Finalmente, testificó del poder redentor de Jesucristo y de Su expiación.
«Sin Su expiación, el principio eterno de la justicia exigiría el castigo. Gracias a la expiación del Salvador, la misericordia puede prevalecer para quienes se hayan arrepentido y permitirles regresar a la presencia de Dios».
Al concluir su mensaje, el élder Cook invitó a los estudiantes a reflexionar con espíritu de oración sobre las decisiones que tienen por delante y reafirmó su testimonio de Jesucristo.
«Deseo que consideren con espíritu de oración las importantes decisiones que tienen por delante».
Fuente: Church News
