La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días anunció una nueva donación de más de US$65 millones para continuar apoyando una iniciativa humanitaria que ya ha beneficiado a 52 millones de mujeres y niños en África y Asia.

El anuncio se realizó durante una reunión celebrada el 6 y 7 de agosto de 2026 en las oficinas generales de la Iglesia. Allí, líderes de la Iglesia y representantes de siete organizaciones humanitarias revisaron los resultados alcanzados hasta ahora.

Una iniciativa que trabaja en 12 países

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Los proyectos funcionan actualmente en Bangladesh, Camboya, República Democrática del Congo, Ghana, Kenia, Mali, Nepal, Nigeria, Filipinas, Senegal, Sierra Leona y Zambia. Para llevar adelante este trabajo, la Iglesia colabora con CARE, Catholic Relief Services, Helen Keller Intl, The Hunger Project, iDE, Save the Children y Vitamin Angels.

Estas organizaciones aportan su experiencia en nutrición, salud materna e infantil, agricultura, agua potable y saneamiento. La presidenta general de la Sociedad de Socorro, Camille N. Johnson, compartió:

“Al trabajar juntos para mejorar la salud, la nutrición, la educación y las oportunidades, creamos un futuro mejor para las personas, las familias y las comunidades”.

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Además, destacó los resultados logrados gracias al trabajo conjunto de las organizaciones participantes.

El Obispo Presidente W. Christopher Waddell explicó que este esfuerzo responde al deseo de seguir el ejemplo de Jesucristo al cuidar de los demás.

“Cuando cuidamos de las mujeres y los niños, bendecimos a las familias, fortalecemos las comunidades y ayudamos a construir un futuro con mayor esperanza».

La ayuda ya está cambiando vidas

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Los resultados de esta iniciativa también pueden verse en pequeñas comunidades donde el acceso a servicios básicos sigue siendo limitado. En una zona rural de Bangladesh, Hira Chunni Panna estableció un centro comunitario de nutrición que actualmente atiende a casi 200 mujeres y niños.

Allí, las familias reciben productos nutricionales y aprenden prácticas que pueden aplicar en casa. En Filipinas, Marjorie, una madre de 26 años, recibió orientación sobre nutrición mediante un grupo local de apoyo.

Ahora comprende mejor algunas prácticas relacionadas con el cuidado de su familia y espera compartir lo aprendido con otras personas de su comunidad.

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En Nepal, Kamalawoti Paasi ayudó a su hija a recuperarse de una desnutrición severa. También comenzó a cultivar verduras nutritivas en casa gracias a la capacitación recibida. Actualmente espera producir lo suficiente para su familia y vender parte de la cosecha para generar ingresos.

En Ghana, la capacitación brindada mediante estos proyectos también ha permitido responder mejor ante emergencias. La partera Leila Salifu utilizó técnicas de reanimación neonatal aprendidas durante una capacitación para salvar la vida de un recién nacido que nació sin responder.

Por otro lado, la trabajadora de salud Christiana Atuko utilizó una ambulancia tipo triciclo equipada con oxígeno para trasladar y estabilizar a un bebé durante una emergencia.

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La iniciativa también busca mejorar la atención para niños con discapacidad o necesidades particulares

En una comunidad rural de Ghana, el trabajador sanitario Awae Ian Mboba detectó un problema de frenillo lingual en un bebé de seis semanas. Gracias a una capacitación sobre atención inclusiva, pudo identificar el problema y derivar al pequeño para que recibiera tratamiento a tiempo.

Para Blaine R. Maxfield, director gerente de los Servicios de Bienestar y Autosuficiencia de la Iglesia, los primeros tres años han dejado una conclusión importante: las organizaciones pueden lograr mucho más cuando unen sus conocimientos y recursos.

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La iniciativa forma parte de los esfuerzos humanitarios de la Iglesia alrededor del mundo, que incluyen proyectos de salud, educación, seguridad alimentaria, respuesta ante emergencias y autosuficiencia.

Finalmente el obispo Waddell expresó:

Estamos agradecidos por quienes aportan experiencia, compasión y un deseo compartido de hacer el bien. Nos anima ver la diferencia duradera que este trabajo está haciendo en la vida de millones de personas”.

Fuente: newsroom.churchofjesuschrist.org

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@masfe.org Respetamos y admiramos la extraordinaria labor de María, la madre de Jesucristo. No podemos imaginar todo lo que vivió y sintió al ver a su hijo sufrir de esa manera. Sin embargo, no la adoramos; nuestra adoración es únicamente para Dios. 🙌🏼 #masfe #virgenmaria #maria #jesus ♬ original sound – xavier

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