¿Quién tiene más autoridad en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días? ¿Un obispo, un presidente de estaca, un Setenta o un Apóstol?

Si alguna vez has escuchado estos términos y no sabes exactamente qué hace cada uno, no eres el único. La organización de la Iglesia tiene varios niveles, pero entenderla es mucho más sencillo cuando separamos dos cosas: 

  • Los oficios del sacerdocio
  • La estructura administrativa de la Iglesia.

Entonces, ¿cómo funciona?

El sacerdocio: autoridad para servir

bendición del sacerdocio
Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Para los Santos de los Últimos Días, el sacerdocio es la autoridad de Dios para actuar en Su nombre. No se entiende como un privilegio para estar por encima de otras personas, sino como una responsabilidad para servir, enseñar, bendecir y participar en la obra de Jesucristo.

Existen dos órdenes del sacerdocio; primero, el Sacerdocio Aarónico; y segundo, el Sacerdocio de Melquisedec.

El Sacerdocio Aarónico es el sacerdocio preparatorio y sus oficios son diácono, maestro y presbítero. Los jóvenes pueden recibir estos oficios a partir de los 12 años y, a medida que crecen, asumir nuevas responsabilidades de servicio. 

Por ejemplo, los diáconos ayudan con la Santa Cena, los maestros también colaboran en su preparación y cuidado de los miembros, y los presbíteros pueden bendecir la Santa Cena y bautizar cuando están autorizados.

El Sacerdocio de Melquisedec comprende responsabilidades más amplias relacionadas con la enseñanza, las ordenanzas, el servicio y el liderazgo espiritual. Entre sus oficios están élder, sumo sacerdote, patriarca, Setenta y Apóstol.

Pero algo importante: estos oficios no son una escalera de poder ni determinan cuánto vale una persona ante Dios. Las responsabilidades cambian, pero el propósito es el mismo: servir.

El obispo

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El obispo es el líder de una congregación local llamada barrio. Aunque el oficio de obispo pertenece al Sacerdocio Aarónico, actualmente los hombres llamados como obispos son poseedores del Sacerdocio de Melquisedec.

El obispo preside el barrio, cuida de sus miembros, supervisa las organizaciones y ayuda a atender las necesidades espirituales y temporales de la congregación.

Pero un obispo no dirige toda la Iglesia. Su responsabilidad está principalmente en su barrio.

La Iglesia comienza en el miembro

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Para entender la estructura administrativa hay que empezar desde abajo.

Los miembros de la Iglesia participan en las reuniones, sirven, enseñan, ministran y reciben diferentes llamamientos. Por eso, los miembros no son espectadores, forman parte activa de la obra de Jesucristo.

Dentro de un barrio existen organizaciones para diferentes grupos y necesidades.

  • La Sociedad de Socorro reúne a las mujeres adultas
  • El cuórum de élderes, a los hombres adultos que poseen el Sacerdocio de Melquisedec
  • Las Mujeres Jóvenes trabajan con las adolescentes
  • La Primaria con los niños
  • La Escuela Dominical coordina la enseñanza del Evangelio para jóvenes y adultos.
  • También están los cuórums del Sacerdocio Aarónico, donde los jóvenes aprenden a servir y cumplen responsabilidades relacionadas con el sacerdocio.

Todas estas organizaciones trabajan dentro de la misma congregación.

Barrio, rama y estaca: ¿cuál es la diferencia?

Familia llegando a la capilla. Imagen: masfe.org

La unidad local más conocida es el barrio, dirigido por un obispado formado por un obispo y dos consejeros.

Cuando una congregación es más pequeña y todavía no cuenta con las condiciones necesarias para ser un barrio, puede organizarse como una rama, dirigida por una presidencia de rama.

Cuando existen varios barrios y ramas suficientemente establecidos en una misma zona, pueden formar una estaca.

La estaca está dirigida por una presidencia de estaca, formada por un presidente y dos consejeros. Su función es trabajar con los obispos y otros líderes para fortalecer las congregaciones, capacitar líderes y coordinar la obra de la Iglesia en toda la región.

El presidente de estaca también cuenta con el apoyo del sumo consejo, cuyos miembros reciben diferentes asignaciones para ayudar a la presidencia.

En zonas donde todavía no hay suficientes congregaciones para formar una estaca puede existir un distrito, que reúne varias ramas y normalmente funciona bajo la supervisión de una misión.

¿Dónde entran las misiones?

Imagen: masfe.org

Las misiones tienen una función diferente a las estacas.

Un presidente de misión dirige a los misioneros de tiempo completo que sirven en una determinada región y trabaja junto con los líderes locales para impulsar la predicación del Evangelio.

Por eso, una misión no debe entenderse simplemente como un nivel que está “por encima” de una estaca. Ambas tienen responsabilidades diferentes y trabajan de manera coordinada.

La Iglesia también se organiza por regiones del mundo

nuevos Setenta
Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

A medida que la Iglesia se extendió a diferentes países, fue necesario crear estructuras para coordinar la obra en grandes regiones.

Aquí entran los Setentas de Área, quienes ayudan a capacitar y fortalecer a los líderes de una región específica.

También están las Presidencias de Área, que coordinan la obra de la Iglesia en diferentes partes del mundo. Generalmente están formadas por Setentas Autoridades Generales y reciben asignaciones para trabajar con las estacas, misiones y otros líderes de su Área.

Los Setentas Autoridades Generales sirven a tiempo completo y pueden recibir responsabilidades en diferentes lugares del mundo. Enseñan el Evangelio, capacitan líderes y ayudan a los Apóstoles en la dirección de la Iglesia.

La Presidencia de los Setenta, formada por siete Setentas Autoridades Generales, ayuda a coordinar el trabajo de los Setenta y las diferentes Áreas.

El Obispado Presidente

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El Obispado Presidente no es lo mismo que el obispado de un barrio.

Mientras el obispo cuida de una congregación local, el Obispado Presidente trabaja con asuntos temporales de toda la Iglesia, como propiedades, edificios, finanzas, bienestar y otros recursos.

En otras palabras, ayuda a administrar los recursos materiales que permiten que la obra de la Iglesia pueda continuar.

Los Doce Apóstoles

Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Llegamos entonces a uno de los principales cuerpos de liderazgo de la Iglesia, el Cuórum de los Doce Apóstoles.

Los Apóstoles son testigos especiales de Jesucristo y tienen responsabilidades a nivel mundial. Enseñan el Evangelio, fortalecen a los miembros, supervisan diferentes partes de la Iglesia y ayudan a dirigir su obra.

Sus responsabilidades abarcan mucho más que una sola congregación o región.

La Primera Presidencia

De izquierda a derecha: el presidente Henry B. Eyring, segundo consejero de la Primera Presidencia; el presidente Dallin H. Oaks; y el presidente D. Todd Christofferson, segundo consejero de la Primera Presidencia, durante la cuarta sesión de la conferencia general de abril de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Sobre la estructura mundial de la Iglesia está la Primera Presidencia, formada por el Presidente de la Iglesia y dos consejeros.

La Primera Presidencia tiene la responsabilidad de dirigir la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en todo el mundo. Sus miembros son Apóstoles y trabajan juntos para tomar decisiones, establecer prioridades y guiar la obra.

El Presidente de la Iglesia preside la Iglesia y es considerado por los Santos de los Últimos Días como el profeta, vidente y revelador.

Cuando fallece un Presidente de la Iglesia, la Primera Presidencia se disuelve y el Apóstol con mayor antigüedad en el Cuórum de los Doce pasa a presidir ese cuórum. Después, la Primera Presidencia se reorganiza bajo su dirección.

Entonces, ¿quién dirige la Iglesia?

El presidente Dallin H. Oaks discursa durante la sesión del domingo por la tarde de la conferencia general. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Si lo resumimos, la estructura puede verse así:

Miembros 

→ 

Barrios y ramas 

Estacas y distritos 

Áreas

→ 

Setentas 

Cuórum de los Doce 

→ 

Primera Presidencia

 

Cada nivel tiene responsabilidades diferentes y trabaja con los demás. La autoridad en la Iglesia no existe para crear una jerarquía de prestigio, sino para organizar el servicio.

Un joven que participa en la Santa Cena, un obispo que cuida de su barrio, un presidente de estaca que fortalece varias congregaciones o un Apóstol que sirve en diferentes países tienen responsabilidades distintas, pero todos participan en la misma obra.

Para los Santos de los Últimos Días, toda esta organización tiene un propósito central: ayudar a las personas a venir a Jesucristo, vivir Su Evangelio, hacer convenios con Dios y fortalecer su relación con Él.

La estructura puede parecer grande, pero la idea detrás de ella es sencilla: cada persona tiene un lugar para servir y cada llamamiento existe para ayudar en la obra de Jesucristo.

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