La Presidencia del Área Sudamérica Noroeste de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días expresó su solidaridad con las personas y familias afectadas por el terremoto que sacudió Colombia el lunes 10 de agosto.

El sismo, de magnitud 7,4, ocurrió a las 7:34 a. m. y tuvo su epicentro en la zona de San José del Palmar, en el departamento de Chocó.

Ante esta situación, la Presidencia de Área manifestó su preocupación por quienes están enfrentando las consecuencias del desastre y aseguró que la Iglesia está trabajando junto con diferentes instituciones para responder a las necesidades de las comunidades afectadas.

La Iglesia se une a las familias afectadas

Personas ayudan tras terremoto en Colombia. Imagen: BBC

En su declaración, la Presidencia de Área expresó “una profunda tristeza por las personas afectadas por el reciente sismo en Colombia” y extendió su amor y solidaridad a quienes están atravesando este momento.

“Expresamos nuestro amor y solidaridad a todas las familias y comunidades afectadas por este terremoto”.

La Iglesia también informó que se encuentra coordinando esfuerzos con organismos gubernamentales y otras instituciones para brindar asistencia a las personas que puedan necesitarla.

“La Iglesia trabaja en coordinación con organismos gubernamentales y otras instituciones para ofrecer toda la ayuda y el apoyo necesarios a quienes se han visto afectados”.

Esta colaboración refleja uno de los principios que los Santos de los Últimos Días procuran vivir en momentos de necesidad: servir a quienes están pasando por dificultades y tender una mano sin importar sus circunstancias.

Un mensaje de esperanza y fe

Personas se lamentan tras los desastres por el terremoto en Colombia. Imagen: BBC

Además de expresar su solidaridad, la Presidencia de Área dirigió sus pensamientos hacia las familias que todavía esperan reunirse con sus seres queridos después del terremoto.

La declaración concluyó con un mensaje centrado en Jesucristo y en la fortaleza que puede encontrarse en Él durante momentos de incertidumbre.

“Oramos para que las familias puedan reunirse nuevamente y que, en estos momentos difíciles, encuentren la fortaleza y el consuelo que solo Jesucristo puede ofrecer”.

Para quienes enfrentan una emergencia, las respuestas no siempre llegan de inmediato. Sin embargo, la fe en Jesucristo puede convertirse en una fuente de consuelo mientras las personas buscan reconstruir sus vidas y acompañarse unas a otras.

La Iglesia continuará coordinando esfuerzos de ayuda junto con otras instituciones para apoyar a las comunidades afectadas por el terremoto.

En momentos así, el servicio y la fe pueden convertirse en una forma concreta de acompañar a quienes más lo necesitan.

Fuente: noticias.laiglesiadejesucristo.org

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