¿Qué tiene que ver la fe con el diseño de uno de los tenis más reconocidos de Nike? Para Wilson W. Smith, mucho más de lo que podríamos imaginar.

Smith pasó 41 años trabajando como diseñador en Nike, donde participó en la creación de productos para algunos de los atletas más reconocidos del mundo, como Michael Jordan, Serena Williams y Roger Federer. 

Pero detrás de su trayectoria profesional había algo que iba mucho más allá de la técnica: su relación con Dios también formaba parte de su proceso creativo.

Smith fue el primer diseñador afroamericano en la historia de la industria del calzado deportivo y, a lo largo de su carrera, mostró que la creatividad y la fe no tienen por qué ocupar espacios separados.

Una idea que comenzó con un sermón

Imagen: Palau.org

Uno de los diseños más conocidos en los que trabajó Smith fue el Air Jordan 17. Aunque podría parecer que el concepto nació de una tendencia, una referencia visual o una estrategia de marca, la inspiración tuvo un origen diferente.

Smith escuchó un sermón del teólogo Hershey Sprull que provocó en él una reflexión espiritual. A partir de esa experiencia comenzó a desarrollar el concepto visual que terminaría dando forma al diseño.

Para Smith, aquello era una muestra de que las experiencias espirituales también pueden convertirse en fuentes de inspiración para el trabajo creativo.

No se trataba simplemente de colocar un mensaje religioso en un producto. Su fe influía en la manera en que entendía su propósito como creador y en la forma en que buscaba transformar una idea en algo que tuviera significado.

Crear desde una relación con Dios

Imagen: Liberty University

La trayectoria de Smith plantea una idea interesante para cualquier persona que trabaje en áreas creativas, la fe no necesariamente limita la creatividad; puede darle dirección.

Cuando una persona tiene convicciones claras, estas pueden influir en las decisiones que toma, en las historias que quiere contar y en el propósito que busca detrás de su trabajo.

Para Smith, Dios no estaba separado de su profesión. Su talento creativo era también una oportunidad para desarrollar y utilizar los dones que había recibido.

Este principio puede relacionarse con una enseñanza que se encuentra en las Escrituras: Dios concede dones espirituales y talentos a Sus hijos para que puedan bendecir a los demás. Como enseña Doctrina y Convenios 46:11

“A todos les es dado un don por el Espíritu de Dios”.

La creatividad, entonces, puede ser mucho más que una habilidad profesional. Puede convertirse en una forma de desarrollar un don y ponerlo al servicio de un propósito mayor.

Una manera diferente de pensar como creativo

Imagen: Palau.org

Smith también desarrolló SPARK 5, un conjunto de principios creativos que compartió con nuevas generaciones de diseñadores. Su intención no era enseñar únicamente cómo producir mejores ideas, sino ayudar a los creativos a pensar de manera más profunda sobre lo que hacen.

Su experiencia demuestra que una carrera creativa no tiene por qué obligarnos a escoger entre nuestras convicciones y nuestro trabajo. Podemos llevar nuestros valores a lo que hacemos sin dejar de ser innovadores.

Para un diseñador, escritor, fotógrafo, creador de contenido o cualquier persona que trabaje con ideas, esto puede significar preguntarse algo antes de comenzar un proyecto: 

“¿Qué quiero comunicar y por qué quiero comunicarlo?”

La técnica seguirá siendo importante. La preparación también. Pero cuando existe un propósito detrás de lo que hacemos, el resultado puede adquirir una profundidad diferente.

La creatividad también puede tener propósito

Imagen: Palau.org

La historia de Wilson W. Smith deja una idea sencilla, crear desde la fe no significa hacer menos; significa saber por qué hacemos lo que hacemos.

Su trayectoria de 41 años en Nike muestra que una convicción espiritual puede acompañar una carrera creativa de alto nivel sin convertirse en una barrera para la innovación.

Para quienes buscan desarrollar sus talentos, quizá la pregunta no sea si la fe y la creatividad pueden convivir, sino cómo nuestra relación con Dios puede influir en los dones que Él nos ha dado y en la manera en que los utilizamos para aportar algo bueno al mundo.

Fuente: Liberty News 

Video relacionado

También te puede interesar