La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días respondió a la solicitud de John Dehlin para desestimar la demanda presentada en su contra y aseguró que el caso no busca impedirle usar la palabra “Mormon” ni criticar a la Iglesia.
El conflicto, según explicó la Iglesia en un nuevo documento presentado ante un tribunal federal de Utah, está relacionado con el uso de marcas, logotipos, fotografías y elementos visuales que, según su argumento, podrían hacer pensar a algunas personas que el podcast “Mormon Stories” tiene una relación oficial con la Iglesia.
La demanda fue presentada en abril de 2026 contra Dehlin y la Open Stories Foundation, organización detrás del podcast.
¿Cuál es realmente el problema?

De acuerdo con la Iglesia, el punto central no es el nombre “Mormon Stories” por sí solo. La preocupación está en la manera en que ese nombre habría sido acompañado de otros elementos visuales similares a los utilizados por la Iglesia.
En el documento presentado esta semana, los abogados de la Iglesia señalaron que Dehlin puede utilizar la palabra “Mormon” en relación con su podcast y continuar expresando críticas hacia la Iglesia.
Sin embargo, sostienen que eso no le permite utilizar marcas registradas o imágenes protegidas de una manera que pueda generar confusión sobre quién está detrás del contenido.
La Iglesia afirma que el problema comenzó a hacerse evidente desde 2016, cuando “Mormon Stories” habría utilizado una combinación de nombre, colores, tipografías, diseños y otros elementos que, según la demanda, imitaban características asociadas con la identidad visual de la Iglesia.
Uno de los elementos señalados es el uso de una representación del Cristo, símbolo ampliamente asociado con La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
¿Y qué pasó con las fotografías?

Otro de los puntos de la demanda tiene que ver con fotografías propiedad de la Iglesia que fueron utilizadas por “Mormon Stories”.
Dehlin reconoció que el podcast había utilizado algunas fotografías de la Iglesia sin autorización. Sin embargo, sostuvo que su utilización podía estar protegida por el principio de uso legítimo (fair use).
Aun así, después de recibir solicitudes de la Iglesia, “Mormon Stories” retiró las imágenes señaladas de su sitio web y de las miniaturas de sus podcasts.
También realizó cambios en su identidad visual. Entre ellos, modificó el color y el estilo del logotipo de “Mormon Stories”.
El desacuerdo: los avisos

Otro aspecto importante del caso son los avisos que explican que “Mormon Stories” no es un proyecto oficial de la Iglesia.
Dehlin afirmó que incorporaron el texto de advertencia solicitado por la Iglesia en las descripciones del podcast en sus distintas plataformas.
La Iglesia considera que esos avisos no son suficientemente visibles. En su sitio web, por ejemplo, el aviso aparece después de desplazarse considerablemente hacia abajo en la página. En plataformas como YouTube y Spotify, el usuario debe hacer clic para encontrar información adicional antes de llegar al aviso.
Por eso, la Iglesia sostiene que no basta con incluir una aclaración si esta resulta difícil de encontrar para una persona que entra por primera vez al contenido.
“Esto no se trata de silenciar las críticas”

Uno de los puntos que la Iglesia quiso dejar especialmente claro en su nueva presentación es que la demanda no está relacionada con el contenido de las opiniones de Dehlin.
La Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos protege la libertad de expresión, incluida la posibilidad de criticar a una organización religiosa.
Pero, según la posición de la Iglesia, esa protección no significa que una persona pueda utilizar las marcas o materiales protegidos de otra organización de una forma que genere confusión sobre su origen.
En otras palabras, la discusión legal no gira en torno a si Dehlin puede hablar de la Iglesia, cuestionarla o utilizar la palabra “Mormon”, sino sobre cómo presenta visualmente ese contenido y si esa presentación podría hacer creer a los usuarios que existe una relación oficial con la Iglesia.
¿Qué dice la ley de marcas?

Los abogados de la Iglesia citaron en su presentación una decisión judicial que describe como uno de los principales problemas en materia de marcas la posibilidad de confundir a los consumidores sobre el origen de un producto o servicio.
La Iglesia sostiene que ese principio también puede aplicarse a organizaciones religiosas. De hecho, citó un precedente según el cual las instituciones religiosas tienen derecho a recibir protección bajo las leyes de marcas de la misma manera que otras organizaciones.
“Las organizaciones religiosas se valen de sus nombres, símbolos y otras marcas registradas para identificarse y transmitir mensajes importantes para sus misiones” – según la solicitud presentada hoy por la Iglesia de Jesucristo.
Esto tiene sentido porque las marcas no solamente sirven para vender productos. También permiten identificar quién está detrás de una organización, un mensaje o un proyecto.
Para la Iglesia, sus nombres, símbolos e imágenes forman parte de su identidad y ayudan a comunicar su misión.
Dehlin dice que el uso de las imágenes era legítimo

Por su parte, Dehlin mantiene una posición diferente respecto a algunos de los elementos cuestionados.
En declaraciones al “Deseret News”, afirmó que consideraban que el uso de las fotografías podía estar protegido por el fair use. A pesar de ello, señaló que decidieron retirarlas después de las solicitudes de la Iglesia.
También destacó que “Mormon Stories” modificó su logotipo y añadió los avisos correspondientes en sus plataformas.
El desacuerdo principal ahora tendrá que resolverse en los tribunales.
¿Qué pasará ahora?

La Iglesia presentó su nueva respuesta después de que Dehlin solicitara que el tribunal desestimara la demanda.
Ahora, el juez deberá decidir si acepta esa solicitud o si permite que el proceso judicial continúe.
Por ahora, la Iglesia insiste en que no busca controlar quién puede utilizar la palabra “Mormon” ni impedir las críticas hacia su fe. Su argumento es que el caso se centra en la protección de sus marcas, fotografías y elementos de identidad institucional frente a usos que, según sostiene, pueden generar confusión.
El caso también muestra una diferencia importante entre la libertad de expresar una opinión religiosa y el derecho de una organización a proteger su identidad y sus marcas. Será el tribunal quien determine cómo se aplican esos límites en este caso concreto.
Fuente: Deseret News
