Un consejo que el presidente Dallin H. Oaks dio hace más de 15 años sigue acompañando a Tom Richardson hasta hoy. Todo ocurrió en 2009. Mientras servía como misionero, Richardson y su compañero tuvieron la oportunidad de llevar al entonces élder Oaks al aeropuerto.
Durante el trayecto, decidió hacerle una pregunta que llevaba tiempo preocupándolo: ¿cómo podía saber qué debía hacer con su vida?
También tenía otra duda. Quería saber si Dios realmente se preocupaba por el trabajo que elegiría o por la manera en que algún día ganaría dinero.

El presidente Oaks pensó unos segundos antes de responder. Le explicó que casi ninguno de los trabajos que había tenido a lo largo de su vida había sido algo que buscara específicamente.
En lugar de obsesionarse con encontrar el puesto perfecto, procuraba hacer lo mejor posible en aquello que tenía delante. Con el tiempo, nuevas oportunidades iban apareciendo.

Entonces le dejó un consejo sencillo: esforzarse al máximo en lo que estuviera haciendo y no angustiarse demasiado por lo que vendría después.Richardson recordó especialmente una expresión que nunca esperó escuchar de él: “hang loose”, algo parecido a “relájate” o “tómatelo con calma”.
“El presidente Oaks me dijo que me relajara y que no me estresara tanto por el trabajo que Dios quería que tuviera”, relató Richardson.
La conversación terminó hace años, pero para Tom Richardson la respuesta nunca quedó en el pasado. Según contó, desde 2009 piensa en esas palabras prácticamente todas las semanas.

Ese consejo terminó influyendo en la manera en que afronta las decisiones sobre su futuro: hacer bien lo que tiene delante y permitir que el siguiente paso llegue con el tiempo.
“Realmente ha guiado mi vida. He aprendido a dejar que Dios me vaya mostrando mi camino”.
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@masfe.org Si le pediste a Dios que te ayude a Dios llorando que te ayude a olvidarlo, no debe volver más a tu vida ❤️ #toxicos #amor #relaciones #noviazgo ♬ sonido original – Masfe.org
