Líderes musulmanes, católicos, judíos, hindúes y de otras tradiciones religiosas se reunieron en el Tabernáculo de Salt Lake City con un propósito común: buscar soluciones a los desafíos que enfrenta el mundo. Durante el encuentro, el presidente Dallin H. Oaks compartió un mensaje sobre cómo construir la paz sin renunciar a las propias creencias.

El jueves 15 de octubre de 2026, el presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días dio la bienvenida a representantes religiosos y cívicos de más de 50 países durante la ceremonia inaugural del Foro Interreligioso del G20, celebrado por primera vez en Estados Unidos.

El encuentro, que se desarrolla bajo el lema “Esperanza resiliente, futuro compartido”, reúne a líderes de diferentes sectores para abordar asuntos como la libertad religiosa, la pobreza, el desarrollo económico y la construcción de la paz.

La paz no exige abandonar nuestras creencias

El jueves 15 de octubre de 2026, la gente llega a la ceremonia de apertura del Foro Interreligioso del G20 de 2026 en el Tabernáculo de Salt Lake City. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Durante su intervención, el presidente Oaks destacó que las diferencias religiosas no tienen por qué impedir que las personas colaboren para resolver problemas comunes.

“Las personas de buena voluntad, compasión y con el deseo de comprenderse y ayudarse mutuamente, sin exigir que se comprometan los principios individuales, son la base de la construcción de la paz”, expresó.

El profeta reconoció el esfuerzo de los participantes por reunir a personas con distintas convicciones y agradeció su disposición a trabajar por comunidades más fuertes.

“Los felicito por sus esfuerzos para ser constructores de paz en el mundo actual”, señaló.

El presidente Dallin H. Oaks da la bienvenida a los asistentes a la ceremonia de apertura del Foro Interreligioso del G20 de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

También destacó que las perspectivas inspiradas en la fe pueden aportar soluciones a desafíos internacionales, especialmente cuando existe la voluntad de colaborar más allá de las diferencias políticas o religiosas.

“Pero la clave de todo este esfuerzo reside en unirnos a todos para abordar los problemas comunes”, afirmó.

Para el presidente Oaks, el encuentro representó una oportunidad significativa de fortalecer la cooperación entre comunidades religiosas que, aunque no comparten todas sus enseñanzas, sí pueden trabajar por el bienestar de las personas.

Un mensaje de unidad entre distintas religiones

Su Excelencia el Dr. Mohammad Abdulkarim Al-Issa interviene durante la ceremonia de apertura del Foro Interreligioso del G20 de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Uno de los momentos destacados de la ceremonia fue el encuentro entre el presidente Oaks y el jeque Mohammad bin Abdulkarim Al-Issa, secretario general de la Liga Mundial Musulmana, quien participó como invitado de honor.

El jeque Al-Issa habló sobre la importancia de transformar la esperanza en acciones concretas y recordó que las diferencias entre las personas no deberían convertirse en motivos de enfrentamiento.

“Nuestras diferencias naturales no deben ser una amenaza ni una incitación al conflicto”, expresó.

Sarah Jane Weaver (izquierda), dirige un debate con el gobernador de Utah, Spencer Cox (segundo desde la izquierda), Martin Luther King III (segundo desde la derecha) y el exgobernador de Carolina del Sur, David Beasley (derecha). Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El líder musulmán también compartió una reflexión sobre la diferencia entre esperar que las cosas mejoren y decidir trabajar para que eso ocurra.

“El optimismo espera a que las cosas mejoren por sí solas. La esperanza, en cambio, es una decisión de personas con conciencia”, afirmó.

La ceremonia contó además con la participación del arzobispo Gabriele Caccia, nuncio apostólico de la Santa Sede en Estados Unidos, quien transmitió un mensaje del papa León XIV.

En él, el pontífice expresó su deseo de que el encuentro fortaleciera la solidaridad humana y promoviera la libertad religiosa y el bien común.

Una lección de unidad inspirada en el Coro del Tabernáculo

Sarah Jane Weaver (izquierda), dirige un debate con el gobernador de Utah, Spencer Cox (segundo desde la izquierda), Martin Luther King III (segundo desde la derecha) y el exgobernador de Carolina del Sur, David Beasley (derecha), en la sesión inaugural del Foro Interreligioso del G20 de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

La música también tuvo un papel especial durante la ceremonia. El Coro del Tabernáculo de la Manzana del Templo interpretó seis piezas que acompañaron los mensajes de esperanza y cooperación.

Su presentación inspiró una reflexión del metropolitano Emmanuel de Calcedonia, representante del Patriarcado Ecuménico, quien comparó la convivencia entre distintas religiones con la armonía de un coro.

“Cientos de voces, bajos, tenores, contraltos, sopranos, y ni un solo bajo pidió a las sopranos que bajaran a su propio registro”, comentó.

El metropolitano Emmanuel de Calcedonia, segundo jerarca de mayor rango del Patriarcado Ecuménico, interviene durante la ceremonia de apertura del Foro Interreligioso del G20. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Luego explicó que la belleza de la interpretación surgía precisamente porque cada voz mantenía su identidad mientras contribuía a una misma composición.

“Lo que escuchamos fue armonía precisamente porque las voces se mantuvieron distintas, cada una en su propia línea, todas con el mismo ritmo”.

Con esta comparación, el líder religioso recordó que trabajar juntos no significa pensar exactamente igual, sino aprender a contribuir desde las propias convicciones.

La esperanza debe convertirse en acción

Representantes de diferentes religiosos participan en el Foro Interreligioso del G20. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Durante el foro también se destacó que la fe puede motivar acciones concretas frente a problemas como la pobreza, la violencia y la falta de oportunidades.

Sadhvi Bhagawati Saraswati, líder espiritual hindú de la India, invitó a los participantes a comprender la esperanza como una capacidad que se desarrolla mediante las decisiones y el servicio.

“La esperanza no es un estado de ánimo que esperamos. Es una capacidad que desarrollamos”, expresó.

Líderes religiosos llegan al Foro Interreligioso del G20 de 2026 en el Tabernáculo de Salt Lake City el jueves 15 de octubre de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Por su parte, el rabino Mark Dratch recordó la expresión bíblica “prisioneros de esperanza”, tomada de Zacarías 9:12, para animar a los presentes a no rendirse ante las dificultades del mundo.

“No estamos sin esperanza. Nos aferramos a Dios, a los demás y a un futuro que aún no podemos vislumbrar, pero por el que estamos dispuestos a trabajar hoy”, declaró.

Estas intervenciones reforzaron la idea de que la esperanza adquiere mayor significado cuando inspira a las personas a actuar en beneficio de los demás.

Élder Stevenson también invita a ser pacificadores

 

Antes de la ceremonia inaugural, el élder Gary E. Stevenson, del Cuórum de los Doce Apóstoles, participó en una cena de bienvenida para los asistentes en el Edificio de Oficinas de la Iglesia.

Durante su mensaje, recordó la enseñanza de Jesucristo: “Bienaventurados los pacificadores”, e invitó a los líderes religiosos a trabajar juntos para enfrentar los desafíos que afectan a la humanidad.

También destacó los dos grandes mandamientos del Salvador: amar a Dios y amar al prójimo.

“Esta noche, alrededor de estas mesas, personas de diversas religiones ya han comenzado a vivir sus creencias juntas. Que continuemos haciéndolo, como pacificadores y como hijos de Dios”, expresó.

El apóstol concluyó dando su testimonio de Jesucristo como el Príncipe de Paz y pidiendo bendiciones para quienes participan en esta labor.

Un encuentro que busca generar cambios más allá del foro

El jueves 15 de octubre de 2026, la gente llega a la ceremonia de apertura del Foro Interreligioso del G20 de 2026 en el Tabernáculo de Salt Lake City. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El Foro Interreligioso del G20 fue fundado en 2014 y reúne anualmente a representantes religiosos, académicos, humanitarios y gubernamentales para aportar perspectivas de fe a los debates internacionales.

En esta edición, las recomendaciones elaboradas durante las reuniones serán compartidas con los jefes de Estado del G20 antes de la cumbre de líderes programada para diciembre en Miami, Florida.

El encuentro en Salt Lake City concluirá el sábado 17 de octubre en la Catedral Católica de la Magdalena, después de tres días de conversaciones y actividades.

El jueves 15 de octubre de 2026, la gente llega a la ceremonia de apertura del Foro Interreligioso del G20 de 2026 en el Tabernáculo de Salt Lake City. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Durante la jornada inaugural también participaron el gobernador de Utah, Spencer Cox; el exgobernador de Carolina del Sur, David Beasley; y Martin Luther King III, quienes conversaron sobre cómo mantener desacuerdos de manera constructiva.

En medio de las reflexiones sobre la convivencia, el exgobernador Beasley compartió una frase que resumió el valor de las relaciones personales:

“Cuando compartes una comida con alguien, es difícil odiarlo”.

Presidente Oaks: “Queremos ser parte de sus esfuerzos”

El rabino Dr. Yakov Nagen (izquierda) y el imán Dr. Talib Shareef (derecha) firman la Declaración Judeo-Musulmana de Fraternidad en la Fe el jueves 15 de octubre de 2026. Imagen: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Al dirigirse a los líderes reunidos en el Tabernáculo de Salt Lake, el presidente Oaks expresó su gratitud por el trabajo que realizan para promover la comprensión y la cooperación entre comunidades.

También reiteró la disposición de la Iglesia de contribuir a esos esfuerzos.

“Queremos ser parte de sus esfuerzos e invocar las bendiciones del Señor sobre todos nosotros a medida que avanzamos”, declaró.

Su mensaje recordó una enseñanza que también destacó durante la Conferencia General de abril de 2026: el mandamiento de Jesucristo de amar incluso a quienes tienen creencias diferentes a las nuestras.

“Todos los mortales son hijos amados de Dios”, enseñó en aquella ocasión.

La reunión en Salt Lake City dejó un mensaje que va más allá de las diferencias religiosas: construir la paz no requiere que todos pensemos igual, sino que aprendamos a respetarnos, a escucharnos y a trabajar juntos por el bienestar de quienes nos rodean.

Fuentes: newsroom.churchofjesuschrist.org, Church News

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