El élder Patrick Kearon, del Cuórum de los Doce Apóstoles, invitó a los miembros y amigos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días del Reino Unido e Irlanda a confiar más en Dios, llevar sus preocupaciones a Jesucristo y permitir que las dificultades los hagan más humildes, en lugar de endurecer su corazón.
El mensaje se compartió durante un devocional especial realizado el domingo 11 de octubre de 2026 en la capilla de Hyde Park, en Londres. El élder Kearon estuvo acompañado por su esposa, la hermana Jennifer Kearon; el élder Kevin W. Pearson, presidente del Área Europa Norte; su esposa, la hermana June Pearson, y otros líderes de la Iglesia.
Más de 500 miembros de la Estaca Londres Hyde Park asistieron presencialmente, mientras que miles de personas siguieron la transmisión en línea, disponible también con interpretación a la Lengua de Señas Británica, portugués y español.
Las pruebas pueden ablandar nuestro corazón

Al comenzar su mensaje, el élder Kearon compartió algunos recuerdos personales de la capilla de Hyde Park, un lugar importante en su vida, allí fue bautizado, ofreció su primera oración, compartió su primer testimonio y conoció a quien sería su esposa.
Después, retomó una enseñanza relacionada con su discurso de la Conferencia General de octubre de 2026, titulado Jesús vive para elevarnos. Esta vez, se centró en cómo respondemos a las preocupaciones y las dificultades que enfrentamos.
Para explicar este principio, hizo referencia a Alma 62:41, donde se describe cómo las experiencias de un conflicto prolongado llevaron a algunas personas a endurecer su corazón, mientras que otras se volvieron más humildes y se acercaron a Dios gracias a sus aflicciones.

El élder Kearon explicó que la manera en que respondemos a las pruebas también depende de nuestras decisiones diarias. Comprender el Evangelio, estudiar las palabras de los profetas vivientes y desarrollar una base firme de fe puede ayudarnos a elegir cómo afrontar lo que nos sucede.
“Si comprendemos los principios del Evangelio, escuchamos las palabras de los profetas vivientes, tenemos una base de fe y aceptamos estas verdades, [nuestra decisión de entregarnos a Dios y permitir que nuestro corazón se ablande] se convierte en una elección”, enseñó.
También señaló que esta decisión requiere práctica, pues muchas veces debemos tomarla una y otra vez.
Desmond, de St Albans, comentó que el mensaje le ayudó a comprender mejor algunas experiencias personales y a seguir adelante con mayor confianza.
“Está bien seguir adelante, porque al final del día es Dios quien cuida de nosotros, junto con nuestro Salvador Jesucristo. Podemos llevarle todo a Él, porque ya ha experimentado todo”, expresó.
Las dificultades no tienen que alejarnos de Dios. También pueden convertirse en oportunidades para acercarnos a Él, aprender a confiar en Su cuidado y desarrollar una fe más profunda.
Cambiar la incertidumbre por confianza en Dios

El élder Kearon testificó que la restauración del Evangelio ofrece a cada persona, y a sus seres queridos, la oportunidad de comenzar de nuevo una y otra vez. Gracias a Jesucristo, nuestros errores, preocupaciones y experiencias difíciles no tienen por qué definir nuestro futuro.
También invitó a los presentes a dejar de lado la falta de confianza y desarrollar una mayor seguridad en el Padre Celestial y Su Hijo. Recordó que Jesucristo tomó sobre Sí nuestras preocupaciones y sufrimientos, por lo que podemos acudir a Él incluso cuando no sabemos cómo resolver nuestros problemas.
Grant, de Londres, dijo que valoró especialmente los mensajes sobre cómo encontrar paz en momentos complicados. Para él, no se trata únicamente de esforzarse por superar las dificultades, sino de aprender a apoyarse verdaderamente en Cristo cuando las cosas parecen desmoronarse.
Por su parte, Leanne, también de Londres, comentó que conocía al élder Kearon desde sus primeros acercamientos a la Iglesia. El devocional reafirmó su confianza en que Dios conoce a Sus hijos y llama a personas que pueden ayudarlos y en quienes pueden confiar.
Estas experiencias recuerdan que confiar en Dios no significa que todas las respuestas llegarán de inmediato. Significa reconocer que no tenemos que afrontar solos nuestras preocupaciones y que podemos buscar guía espiritual mientras avanzamos.
Entregar todo al Salvador no significa perder

La hermana Jennifer Kearon también compartió un mensaje sobre el significado de la palabra entrega. Aunque suele asociarse con la derrota, explicó que entregarnos a Dios tiene un sentido diferente: es una decisión de poner nuestra vida, nuestras cargas y nuestra voluntad en Sus manos.
Para ilustrarlo, mencionó el ejemplo de la viuda que dio dos blancas y el de la viuda de Sarepta, quien compartió con el profeta Elías lo último que tenía para comer. Ambas historias muestran la disposición de ofrecer al Señor lo que tenemos, incluso cuando nuestros recursos parecen limitados.

La hermana Kearon invitó a los presentes a no reservarse nada al acudir al Salvador, especialmente en momentos de tragedia o experiencias traumáticas.
“Sé que, cuando nos entregamos, nada se desperdicia en el altar”, afirmó. “Todo lo que ponemos en el altar para Él se utiliza y se multiplica para Su obra”.
Entregarnos al Señor no significa renunciar a nuestras responsabilidades, sino permitir que Él guíe nuestros esfuerzos y poner nuestra confianza en Su poder. Lo que ofrecemos con fe puede convertirse en parte de Su obra, incluso cuando al principio no comprendemos cómo.
Rudy, de Londres, expresó su entusiasmo por participar en el devocional y destacó que tanto el mensaje del élder Kearon como el de su esposa lo habían fortalecido espiritualmente.
Jesucristo puede llevar las cargas que no podemos resolver solos

Al concluir el devocional, el élder Kearon compartió su testimonio del amor de Dios y del poder del Salvador para ayudarnos con aquello que no podemos solucionar por nuestra cuenta.
“Eres un hijo preciado de Dios. Eres más valioso de lo que las palabras pueden expresar para tu Padre Celestial. Él envió a Su Hijo, Jesucristo, para que tomara sobre Sí todo aquello que tú no puedes resolver, y mucho más”, enseñó.
Finalmente, expresó su deseo de que los asistentes recibieran las bendiciones que necesitaban, tuvieran suficiente fe para afrontar el presente y el futuro, y experimentaran la sanación que puede llegar al entregarse al Señor.
Su mensaje nos recuerda que no tenemos que esperar a que desaparezcan todas nuestras preocupaciones para confiar en Dios. Podemos acudir a Jesucristo tal como somos, llevarle nuestras cargas y permitir que Su amor nos ayude a seguir adelante con fe.
