<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Isaac Javier Romero Escobarete, Autor en masfe.org</title>
	<atom:link href="https://masfe.org/author/romeroijre/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://masfe.org/author/romeroijre/</link>
	<description>Inspiración e información sobre el evangelio de Jesucristo</description>
	<lastBuildDate>Mon, 06 Nov 2017 13:21:14 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://files.mormonsud.org/wp-content/uploads/2024/01/SPANISH-PROFILE-PHOTO-45x45.png</url>
	<title>Isaac Javier Romero Escobarete, Autor en masfe.org</title>
	<link>https://masfe.org/author/romeroijre/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>5 pasajes de las escrituras donde puedo hallar consuelo</title>
		<link>https://masfe.org/creencias-santos-de-los-ultimos-dias/libro-de-mormon/5-pasajes-las-escrituras-donde-puedo-hallar-consuelo/</link>
					<comments>https://masfe.org/creencias-santos-de-los-ultimos-dias/libro-de-mormon/5-pasajes-las-escrituras-donde-puedo-hallar-consuelo/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Isaac Javier Romero Escobarete]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 May 2016 21:47:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[El Libro de Mormón]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://mormonsud.org/?p=9796</guid>

					<description><![CDATA[<p>Al igual que José Smith podemos encontrar la respuesta, el consuelo y paz a nuestras vidas a través de las escrituras. ¿Cuál es tu favorito?</p>
<p>La entrada <a href="https://masfe.org/creencias-santos-de-los-ultimos-dias/libro-de-mormon/5-pasajes-las-escrituras-donde-puedo-hallar-consuelo/">5 pasajes de las escrituras donde puedo hallar consuelo</a> aparece primero en <a href="https://masfe.org">masfe.org</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>En el Libro de Mormón se nos enseña que hemos venido a esta tierra para tener gozo. En medio de toda la adversidad que este mundo puede generar, uno de los objetivos por el que estamos aquí es para tener gozo. Aunque esto es cierto, y doy testimonio de que así es, es necesario que pasemos por momentos difíciles en la vida que nos traerán dolor, tristeza, pesar.</p>
<p>Nuestro amoroso Padre Celestial, el Dios del cielo, esta consiente de que experimentaremos todo esto, y no nos deja solos en nuestros momentos de mayor soledad y angustia. Compartimos con ustedes 15 escrituras en las que podemos hallar el consuelo y la fortaleza necesaria para no rendirnos en medio de las aflicciones si no seguir adelante con una esperanza renovada.</p>
<h2>Misericordia:</h2>
<p>El Libro de Mormón comienza narrando la historia de un hombre justo llamado Nefi. Desde el comienzo del libro podemos encontrar las cualidades de Nefi que nos hacen querer ser como él: justo, obediente, leal, diligente y paciente entre muchas otras cualidades. Pese a su gran ejemplo, este profeta no estuvo exento de dificultades. El libro Comienza narrando como es que teniendo una vida cómoda en Jerusalén, a Nefi y su familia se les pide salir al desierto, dejan su oro, plata y prácticamente todo cuanto poseían. Para aquellos que no les gusta acampar resultará aterrador comentarles que Nefi vivió en el desierto en una tienda por 8 años. Ojala eso fuera lo único que sufrió, pero hay más.</p>
<p>Temían ser descubiertos, por lo que no podían encender fuego, eso implicó que tuvieran que comer la carne cruda, tuvieron hijos en el desierto, atravesó las aguas en un barco y debido a la iniquidad de sus hermanos, sus padres casi mueren en el océano aunado a que estuvieron a punto de hundirse. Al llegar a su destino, el padre de Nefi muere y sus hermanos tratan de asesinarlo.</p>
<p>Nuevamente Nefi tiene que huir. Fue en ese momento que Dios le mandó escribir su historia, que se encuentra en 1 Nefi. Si yo hubiera vivido estas cosas y estuviera escribiendo una introducción al respecto no sé qué escribiría, pero Nefi nos lo resume así: “Pero he aquí, yo, Nefi, os mostraré que las tiernas misericordias del Señor se extienden sobre todos aquellos que, a causa de su fe, él ha escogido, para hacerlos poderosos, sí, hasta tener el poder de librarse.” <strong>(1 Nefi 1:20).</strong> Permítanme decirles que si Nefi, aun después de lo que le había estado sucediendo por tantos años, nos testifica que el Señor nos extiende sus tiernas misericordias, yo le creo.</p>
<h2>Bendiciones futuras</h2>
<p>Para la siguiente escritura podemos tomar como ejemplo hasta la más sencilla aflicción, piensen en alguna ocasión en la que has estado enfermos, una gripa que podría durar semanas o una enfermedad estomacal que les haya causado dolores constantes. Recuerdo esas experiencias y me recuerdo a mí mismo preguntándome en medio del dolor si llegará el día en que recuperase la salud. Incluso en ocasiones llegamos a olvidar lo que se siente estar sano. Cuando enfrentamos alguna aflicción nos hacemos la misma pregunta, ¿Podré sentirme tranquilo y en paz algún día? La respuesta la encontramos en la sección 58 de Doctrina y Convenios: “Por lo pronto no podéis ver con vuestros ojos naturales el designio de vuestro Dios concerniente a las cosas que vendrán más adelante, ni la gloria que seguirá después de mucha tribulación. Porque tras mucha tribulación vienen las bendiciones. Por tanto, viene el día en que seréis coronados con mucha gloria; la hora no es aún, mas está cerca.” <strong>(D y C 58:3-4).</strong></p>
<h2>No estamos solos</h2>
<p>Ahora imaginemos que estamos en casa con algunos amigos, disfrutando de alguna actividad todos juntos. En ese preciso momento llega mamá o papá, tu esposo o esposa o quien tú quieras, y te pide que vayas a algún lugar, es algo muy importante y debes hacerlo ahora. Te resulta desalentador tener que interrumpir tu actividad y dejar al grupo que se seguirá divirtiendo. Pero, ¿Cómo cambia nuestra perspectiva cuando alguno del grupo nos dice: Yo te acompaño? Ese simple hecho nos aligera la tarea tremendamente. Tenemos que hacer el recorrido, pero no lo haremos solos. Alguien lo hará contigo y aunque pudiera no haber mucha diferencia, si la hay. Piensen en esto al leer lo que el Salvador nos dice: “Sé paciente en las aflicciones, porque tendrás muchas; pero sopórtalas, pues he aquí, estoy contigo hasta el fin de tus días.” <strong>(D y C 24:8).</strong> Él nos promete acompañarnos en la jornada.</p>
<h2>Alguien ora por nosotros</h2>
<p>Pese a todas las aflicciones que podamos enfrentar, la gran mayoría de nosotros nunca estamos solos. Siempre hay alguien que se esforzará por decirnos palabras de consuelo, ánimo y paz. Muchas veces son nuestros padres, algún hermano, un amigo o amiga, algún líder de la iglesia. Dios nos envía a personas comunes para darnos esperanza. Muchas veces esas personas tan especiales oran por nosotros con una sinceridad profunda. Los mueve el deseo de que seamos bendecidos. Si tan solo ellos nos compartieran lo que piden en sus oraciones, seguramente sería lo mismo que pidió Mormón respecto a su hijo Moroni, él dijo: “Yo siempre te tengo presente en mis oraciones, rogando sin cesar a Dios el Padre, en el nombre de su Santo Hijo, Jesús, que por su infinita bondad y gracia te conserve mediante la perseverancia en la fe en su nombre hasta el fin.” <strong>(Moroni 8:3).</strong></p>
<h2>Hallamos consuelo</h2>
<p>La siguientes dos escrituras no necesitan presentación. Comenzando con la sección 121 de Doctrina y Convenios. José Smith echado en prisión injustamente, se siente incapaz de poder ayudar a los miembros de la iglesia que sufren persecución. El Señor lo consuela haciendo mención de sus buenos amigos. “Oh Dios, ¿en dónde estás? ¿Y dónde está el pabellón que cubre tu morada oculta? ¿Hasta cuándo se detendrá tu mano, y tu ojo, sí, tu ojo puro, contemplará desde los cielos eternos los agravios de tu pueblo y de tus siervos, y penetrarán sus lamentos en tus oídos? Sí, oh Señor, ¿hasta cuándo sufrirán estas injurias y opresiones ilícitas, antes que tu corazón se ablande y tus entrañas se llenen de compasión por ellos?” (D y C 121:1-3). Y el Señor le responde: “Hijo mío, paz a tu alma; tu adversidad y tus aflicciones no serán más que por un breve momento; y entonces, si lo sobrellevas bien, Dios te exaltará; triunfarás sobre todos tus enemigos. Tus amigos te sostienen, y te saludarán de nuevo con corazones fervientes y manos amistosas. No eres aún como Job; no contienden en contra de ti tus amigos, ni te acusan de transgredir, como hicieron con Job. La esperanza de los que te acusan de transgresión será deshecha, y sus maquinaciones se disiparán como desaparece la escarcha ante los cálidos rayos del sol naciente;” <strong>(D y C 121:7-11).</strong></p>
<p>Esperamos que estas escrituras te sean de gran alivio y solaz. Recuerda que el Salvador Jesucristo no permitirá que pasemos por esta vida sin el consuelo suficiente para que en cada momento de nuestra vida podamos sentir gozo. En medio de todo el dolor que puedas estar enfrentando, yo te aseguro, que la mañana llegará. Él nos promete: “Aprende de mí y escucha mis palabras; camina en la mansedumbre de mi Espíritu, y en mí tendrás paz.” (D y C 19:23).</p>
<p>La entrada <a href="https://masfe.org/creencias-santos-de-los-ultimos-dias/libro-de-mormon/5-pasajes-las-escrituras-donde-puedo-hallar-consuelo/">5 pasajes de las escrituras donde puedo hallar consuelo</a> aparece primero en <a href="https://masfe.org">masfe.org</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://masfe.org/creencias-santos-de-los-ultimos-dias/libro-de-mormon/5-pasajes-las-escrituras-donde-puedo-hallar-consuelo/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>9</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>9 pasos para preparar un discurso eficaz</title>
		<link>https://masfe.org/temas/inspiracion/preparar-un-discurso-eficaz/</link>
					<comments>https://masfe.org/temas/inspiracion/preparar-un-discurso-eficaz/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Isaac Javier Romero Escobarete]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 08 Mar 2016 18:18:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Inspiración]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://mormonsud.org/?p=8048</guid>

					<description><![CDATA[<p>¿Pronto dará un discurso y quieres que sea eficaz? Este artículo puede ayudarte a lograrlo. Sigue cada uno de los consejos.</p>
<p>La entrada <a href="https://masfe.org/temas/inspiracion/preparar-un-discurso-eficaz/">9 pasos para preparar un discurso eficaz</a> aparece primero en <a href="https://masfe.org">masfe.org</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>¿A caso ya olvidaste la primera vez que te asignaron un discurso en la reunión Sacramental? Puede que relaciones ese momento con un dolor en el estómago, o quizás sentiste como si se te congelara la sangre, o puede que seas de ese grupo de personas que se emocionó y saltó de alegría por tan esperada invitación. Lo cierto es que siempre es un desafío cada vez que un miembro del obispado se acerca y, bien sea en palabra o por escrito, te invita a dar un mensaje frente a la congregación en los días o semanas siguientes.</p>
<p>Es por eso que deseamos darte estos nueve pasos para cumplir con esta asignación y que tanto tu como quienes te escuchen puedan ser nutridos, edificados y fortalecidos.</p>
<ol>
<li><strong> Ora para recibir una confirmación y ayuda.</strong> Durante el 2015, las autoridades generales de la iglesia han hecho hincapié en incrementar nuestra fe en Jesucristo santificando el día de reposo y haciéndolo una verdadera delicia. La reunión sacramental es un momento clave para lograr que esto se lleve a cabo. Por lo que puedes estar seguro que no se te da esta asignación por casualidad. Lo primero que debes hacer es arrodillarte y preguntar al Padre si esta asignación, que quizás consideres insignificante, viene de Él. Además, es importante que le solicites su ayuda. Solo Él conoce el corazón de quienes escucharán tu mensaje. Valdría la pena preguntarle donde buscar información, que palabras necesitan escuchar los demás y que cambios en tu vida puedes hacer en cuanto al tema.</li>
<li><strong> Busca conocimiento por el estudio.</strong> De Doctrina y Convenios aprendemos: “No intentes predicar mi palabra, sino primero procura obtenerla” (D y C 11:21). Aun cuando puedas considerarte experto en el tema que se te asignó, es un buen comienzo buscar información adicional. Las escrituras están llenas de inspiración. Me llama la atención como el profeta agradece al término de cada conferencia general lo mucho que aprendió de los mensajes. Lo que aprendo de eso, es que siempre se puede aprender más. No hay mejor fuente de estudio que las escrituras mismas y las palabras de los profetas vivientes. También puedes valerte de los manuales y otros materiales de la iglesia. Es importante recordar que este estudio es para hacer lo que se le conoce en Predicad Mi Evangelio como un “Bosquejo de Aprendizaje”. En este estudio nos enfocaremos en lo que queremos aprender para nuestro provecho e instrucción, y no para lo que vamos a enseñar. Por ahora nos es más que suficiente el empaparnos tanto del tema como nos sea posible.</li>
<li><strong> Busca conocimiento por la fe.</strong> Se empieza a poner interesante la preparación del discurso, cualquiera pensaría que los dos primeros pasos son suficientes. Élder Bednar de los Doce, enseñó que la fe es un principio activo (Buscar Conocimiento por la fe, Liahona, Septiembre 2007). No podemos demostrar nuestra fe con otra cosa que no sean nuestras obras. En Doctrina y Convenios se nos invita a buscar conocimiento tanto por el estudio como por la fe. Buscamos conocimiento por la fe cuando en base a un deseo de creer, actuamos de tal forma que haya un cambio en nuestra vida. ¿Quién tiene más fe en las escrituras? ¿El que constantemente dice que son muy sagradas pero rara vez las lee? ¿O el que diariamente las lee, estudia, medita y escudriña? No importa cuál sea el tema que se te hayan asignado, siempre hay maneras en que lo puedes aplicar a tu vida. Puedes establecerte pequeñas metas, cambios sencillos en tu vida que te ayudarán a adquirir mayor luz en cuanto al tema del discurso. Solo entonces, cuando pones en práctica ese principio o doctrina, obtienes conocimiento por la fe, y es como si pasaras de un cuarto con luz a un cuarto aún más brillante. Te das cuenta de detalles que no habías notado antes. Toma nota de esas impresiones que vienen del Espíritu cuando aprendas por la fe.</li>
<li><strong> Crea un bosquejo de enseñanza.</strong> Ahora tienes montones y montones de información. Y debes de tener cuidado. Uno de los errores más comunes es que disfrutamos tanto nuestro estudio, que deseamos que los demás tengan absolutamente todo cuanto estudiamos y aprendimos. Esto no es posible. Primero porque se te asignó un tiempo que debes respetar. Si te pasas de ese tiempo, el mensaje más que fortalecedor puede convertirse en tedioso o pesado, y pones en aprietos al siguiente discursante o clase. Segundo, hubo algunas cosas que aprendiste por la fe, esas verdades pueden no ser de tanto valor para quienes las escuchan que para ti que las viviste. Puedes compartir tus experiencias, pero el objetivo del mensaje es que las personan salgan de la reunión y mejoren su vida en algún grado, lo que los llevará a ellos mismos a buscar conocimiento por la fe.</li>
</ol>
<p>Esto no es una regla, pero un discurso enriquecedor debe tener variedad, por lo que te recomendamos, independientemente del orden, incluir en tu discurso estos puntos de acuerdo al tema y el estudio que se haya realizado:</p>
<ul>
<li>Pasajes de las Escrituras.</li>
<li>Palabras de profetas vivientes o autoridades generales.</li>
<li>Relatos o historias</li>
<li>Experiencias personales.</li>
</ul>
<p>Con esto en mente puedes hacer algunos bosquejos del discurso. Trata de no escribirlo palabra por palabra, pues eso te dará tentación de leerlo, cosa que hará que pierdas el contacto visual con quienes te escuchan. Quizás sea mejor que anotes los puntos que deseas incluir en el mensaje, asígnales un determinado tiempo y acomódalos para que tengan un orden, con una introducción, desarrollo y conclusión, para que no parezca que solo estas dando información desorganizada. Marca e identifica las citas que leerás de tal modo que te sean fácil de localizar al momento de discursar.</p>
<ol start="5">
<li><strong> Practícalo. </strong>Estamos cerca del final. Una vez que tengas el bosquejo de enseñanza es importante que lo practiques. Bien sea frente al espejo, frente a tu familia, o solamente decirlo mientras paseas por tu casa. Esto te dará confianza en lo que estás diciendo. De alguna manera empiezas a enlazar las ideas y a recordar la secuencia. También ayuda a que estés consiente del tiempo y te da una idea de si tendrás tiempo suficiente, o si debes reducir o extender tu discurso. Incluso puedes detectar alguna palabra que dices repetidamente y así tratar de evitarla. Todos estos pasos que se han dicho son importantes. No debes dar tiempo excesivo a uno de los pasos, reduciendo a casi nada algún otro. Todos son necesarios y se les debe dedicar el tiempo necesario.</li>
<li><strong> Los preparativos finales. </strong>No importa si en el barrio acostumbran sentar a los discursantes en frente o no. Evita hacerle pasar al Obispo momentos de angustia y llega temprano el día de tu discurso. Prepárate desde un día antes para estar listo a tiempo y siéntate reverentemente en tu lugar poco antes de comenzar la reunión. Invita con tiempo a algunas personas a asistir y escuchar tu discurso, quizás algún amigo, un miembro no tan activo en la iglesia o no miembro. Es una excelente oportunidad para compartir el evangelio. Es recomendable vestir modestamente y con sencillez, de tal manera que nos presten atención por nuestras palabras y no sea nuestra apariencia un motivo de distracción.</li>
<li><strong> Concentración durante el discurso.</strong> Llegó la hora. El discursante anterior dijo “amén” y es el momento de pararte frente al estrado y comenzar a hablar. Me gusta hacer una oración en silencio justo antes de hablar para pedir una última ayuda. Mira a los miembros a los ojos. Quizás en el momento encuentres algunos rostros que te inspiren confianza, de vez en cuando cambia de punto focal de tal manera que veas hacia todos lados del salón sacramental. Sonríe. Demuestra seguridad en lo que dices. Es nuestro conocimiento adquirido por la fe lo que nos dará esa seguridad ya que hemos experimentado por nosotros mismos el cambio que produce en la vida ese principio o doctrina del que estamos hablando. Puedes hacer una pausa si lo deseas, no le temas a los pequeños momentos de silencio. No hagas muchos movimientos con las manos. Tampoco se recomienda mostrar imágenes u objetos para reforzar la enseñanza. Hace algunos años se nos envió una carta de la Primera Presidencia donde se nos invitaba a evitar decir: “si gustan acompañarme con sus escrituras en…”. Todo esto mantendrá la concentración en el tema y evitará distracciones.</li>
<li><strong> Deja que el espíritu te guíe.</strong> Con frecuencia estando frente a la congregación, el Espíritu hace los últimos ajustes a nuestro discurso. No debes temer salirte un poco del orden o de los puntos que tenías planeados. Desarrolla la habilidad de reconocer cuando el Espíritu pone una impresión en tu mente y sigue esa impresión. Muchas veces ese pequeño cambio hace la diferencia en alguien que había estado orando por una respuesta. Es una gran bendición participar en el proceso de revelación de alguien más.</li>
<li><strong> Comparte tu testimonio.</strong> Con todo lo que digas seguramente se ocupa todo el tiempo asignado para el discurso. Una vez que se hayas dicho todo o que el tiempo se haya agotado, toma una pausa, da un respiro y prepárate para compartir tu testimonio. En un testimonio no se trata de enseñar, no lo utilices para decir algo que olvidaste decir en el discurso. Solo debemos dejar hablar a nuestra alma de lo que nosotros sabemos. No necesitas dar explicaciones de cómo es que sabes esa verdad. Deja que sea tu espíritu el que hable cuando digas: “Yo sé…”. No tiene que ser largo, aunque preferentemente debe estar relacionado con lo que aprendiste y viviste al estudiar y dar el discurso. Pero lo más importante es que puedas expresar la convicción que adquiriste por medio del Espíritu Santo.</li>
</ol>
<p>Ahora estás listo. Esperamos que estos pasos te ayuden y sean de gran beneficio para todos. Y la próxima vez que veas a tu Obispo no esperes a que él te asigne un discurso, sino que puedes decirle que estás preparado y dispuesto para cuando él lo necesite.</p>
<p>Escrito por Isaac Romero Escobarete</p>
<p>La entrada <a href="https://masfe.org/temas/inspiracion/preparar-un-discurso-eficaz/">9 pasos para preparar un discurso eficaz</a> aparece primero en <a href="https://masfe.org">masfe.org</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://masfe.org/temas/inspiracion/preparar-un-discurso-eficaz/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>15</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
