Me he sentado en la Sociedad de Socorro, mirando a las hermanas, convencida de que ninguna de ellas sabía cómo me sentía. Estaba segura de que no tenían ni idea de la profunda tristeza que se siente y el dolor causado por la infertilidad. Para los demás, mi cuerpo se ve bien y nunca se sospecharía que dentro de mí, mi alma está magullada, sensible y dolorida.

Aunque a menudo sentía que nadie conocía mi dolor, he aprendido con el tiempo que estaba equivocada. Tal vez no todas las mujeres saben lo que es ser infértil, pero sin duda, todas las mujeres sienten tristeza por las experiencias de la vida. Nuestras circunstancias son muy diferentes, pero todos hemos llorado por la angustia, la miseria, la decepción y la culpa cuando la vida no se da de la manera que deseamos.

Con estadísticas que muestran que la infertilidad afecta al 15 por ciento de la población, se podría decir que cada uno de nosotros conoce a alguien que está lidiando con la infertilidad podría ser un amigo, una hermana, un hijo o quizás tú. Es increíblemente doloroso enterarse que no se puede hacer lo que viene tan fácilmente para la mayoría de la gente. Y, cuando estás en una cultura religiosa que se centra en las familias, los sentimientos de profunda pena pueden surgir con frecuencia.

Independientemente de si somos fértiles o infértiles, pensar en la infertilidad de manera diferente puede ofrecer esperanza, paz y sentimientos de inclusión.

Si estás luchando con la infertilidad

Es fácil sentirse como si estuvieras en la periferia social donde estás observando a todos los demás que viven la vida ideal. Te sientes olvidado. Sientes que no perteneces. Pero, al mismo tiempo, tú, yo, y todas las personas con este desafío tienen una opción. Podemos elegir sentirnos aislados y solos, o podemos encontrar el sentido y la profundidad a la vida. Aquí hay algunas ideas a considerar:

1. Reconoce tu plan específico e individualizado.

Todos lo hacemos, todos miramos nuestras vidas y lo deficientes que son en comparación con todos los demás. Estos momentos de comparación no nos sirven de nada. Tenemos que recordar que además de Su plan general, el Padre Celestial también tiene un plan individualizado y específico para cada uno de nosotros. Cada uno de nosotros tiene oportunidades de aprender y crecer, estas oportunidades son adaptadas a nuestras personalidades. Es en estas diferencias en las que estamos siendo instruidos, nuestras almas se están expandiendo y nuestros corazones están siendo purificados.

2. Encontrar la vida en otras etapas.

Ser padre o madre es sólo una etapa de la vida. Cada etapa, aunque dure sólo una estación pequeña, puede agregar dimensión, proporcionar crecimiento, y cambiarnos de maneras que otros etapas no pueden. Además, cada etapa puede proporcionar nuevos amigos, desarrollar nuevos talentos, y nos permite ser algo más grande que antes. Aunque estas etapas, por supuesto, no reemplazan el ser padre o madre nos pueden ayudar temporalmente. Algunas de estas otras etapas incluyen el voluntariado, recibir una educación, disfrutar de una carrera, ser un trabajador del templo o desarrollar un talento.

3. Educar en lugar de tomar represalias.

Prepárate para preguntas y comentarios, ¡vienen cuando menos lo esperan! Cuando sabes las frases exactas que debes decir en específicos momentos, estarás listo y no te tomarán por sorpresa. Cuando estás listo, es más fácil permanecer tranquilo y en control. Trata de que tus respuestas sean positivas y no ofensivas. Si respondemos negativamente, nos aislamos más y nos alejamos de los demás. Cuando nos enfocamos en educar y ayudar a crear conciencia, fomentamos relaciones de amor y comprensión.

4. Preservar tu matrimonio.

La infertilidad y la búsqueda de un niño no debe convertirse en una prioridad en tu relación matrimonial. Fortifica tu matrimonio saliendo a citas con tu cónyuge, estableciendo metas no relacionadas con tener un bebé, aprendiendo lo que tu cónyuge necesita de ti y siendo sensible a las emociones de tu cónyuge. Tomen un tiempo en el que se mantengan alejados de todo lo relacionado con la infertilidad. Si puedes preservar una buena relación con tu cónyuge, superarás esta prueba.

5. Hacer cosas que sabes que debes.

Ir al templo no mejorará el conteo de espermatozoides. Leer tus escrituras no abrirá las trompas de falopio dañadas. Pero hacer estas cosas demuestra que estamos eligiendo tener fe. Si queremos que los milagros ocurran y las puertas se abran, necesitamos hacer todas las cosas que se nos ha dicho que hagamos. Incluso después de nuestra expresión de fe, el resultado de nuestras acciones puede no ser el milagro exacto que buscamos, pero tendremos mayor habilidad para enfrentarlo, fuerza para soportar y capacidad de ver bendiciones provisionales.

Para aquellos que buscan apoyo

Puede ser difícil apoyar a alguien que está luchando con la infertilidad. Al igual que con cualquier prueba, es un reto saber exactamente qué decir y cómo decirlo sin ofender o causar una respuesta emocional abrumadora. No importa quién seas, tú estás en una posición única y tienes una oportunidad valiosa para ayudar a tu amigo o miembro de familia a encontrar la capacidad de superar esta prueba con mayor éxito. Aquí hay algunas cosas a considerar:

1. Piensa en lo que puedes ofrecer.

En un momento de prueba, ¿alguien se acercó a ti de una manera que te gustó? ¿Podrías aplicar esos actos de amor a la situación de tu amigo o miembro de familia que está lidiando con la infertilidad? Todos sabemos lo que se siente cuando estamos solos, traicionados, y adoloridos por una experiencia de vida. Podemos tomar lo que hemos aprendido para acercarnos y ayudar a otro.

2. Aprende más sobre la infertilidad.

Dado que las estadísticas muestran que el 15 por ciento de la población en edad reproductiva experimenta infertilidad, para el otro 85 por ciento la fertilidad es lo único que se conoce. El 85 por ciento podría no saber que la infertilidad afecta a tanta gente, cuáles son las causas de la infertilidad y las opciones de tratamiento que están disponibles. Saber más sobre la infertilidad te da una mayor ventaja a cómo acercarte a consolar a tu amigo.

3. Reconoce que cada caso de infertilidad es único.

Los diagnósticos son diferentes, lo que significa que el camino para construir una familia es diferente para cada pareja. Es muy fácil que las parejas infértiles sean agrupadas en una categoría y que los demás asuman que lo que funcionó para la pareja A seguramente funcionará para la pareja B. En lugar de decirle a tu amigo sobre la experiencia de otra persona, enfócate en lo que tu amigo te está hablando y aprende sobre su experiencia específica.

4. Entiende que la infertilidad es real.

“Tratar demasiado” o no entender la reproducción humana no causa infertilidad. Algunas causas de infertilidad pueden requerir intervención médica, medicamentos, o incluso cirugías para mejorar las posibilidades de concebir y llevar a un niño a término completo. Algunas parejas pueden nunca ser capaces de concebir. Una pareja puede estar al principio del camino, mientras que otra puede estar pasando por años de decepción. Otra pareja puede estar lidiando con múltiples abortos involuntarios, mientras que otra se está preguntando por qué el bebé número uno vino tan fácilmente y el número dos ha sido una lucha. Reconozca que el sufrimiento, la frustración y la ira son reales.

5. Reconoce los desafíos a lo largo de la vida.

El tema de las familias y los niños aparece con regularidad en las clases y en la planificación de actividades. Es importante reconocer que las familias vienen en todas las formas y tamaños. Además, es saludable reconocer que la vida no es perfecta para ninguno de nosotros. Sé honesto sobre cómo estas imperfecciones nos afectan y considera cómo el evangelio puede fortificarnos durante estas adversidades.

La infertilidad no tiene por qué ser el tema prohibido. Más bien, es algo que puede ser abordado y reconocido con genuino amor y comprensión. Al considerar nuestras similitudes y poner un poco de esfuerzo, reconoceremos que tenemos la capacidad de llegar a ofrecero aceptarpaz, comodidad y un lugar de pertenencia.

Esperanza en el tratamiento

Si hay algo que el especialista en fertilidad Dr. Russell Foulk podría decir a las parejas que luchan con la infertilidad, es: “La infertilidad es una condición tratable”.

Foulk, un endocrinólogo reproductivo reconocido a nivel nacional, dice que uno de los mayores conceptos erróneos sobre la infertilidad es que es difícil de tratar. “Si se puede encontrar el factor que les impide quedar embarazadas, se puede superar”. De hecho, Foulk dice que del 95 al 98 por ciento de los casos de infertilidad pueden ser superados con procesos normales.

Otro concepto erróneo que hace que las parejas no busquen tratamiento es que es caro, pero la falta de ovulación es la mayor causa de infertilidad, la mayoría de las parejas pueden recibir tratamiento por 2000 dólares o menos. “Hay algunas personas que tienen que hacer cosas caras, pero la gran mayoría no necesitan hacerlas”.

Los psicólogos han encontrado que ser estéril tiene el mismo impacto psicológico que ser diagnosticado con cáncer, así que incluso tomar medidas iniciales para tratarla proporciona un alivio asombroso a las parejas. “No sigas sufriendo”, dice el doctor que por experiencia propia, sabe lo frustrante que es la infertilidad. “Una de las cosas que vemos es un gran alivio. Una vez que las parejas ven lo que está mal y encuentran la manera de curarlo, entonces les da esperanza y saben que finalmente lograrán un resultado exitoso”.

 

 

Este artículo fue escrito originalmente por Kerstin Daynes y publicado en ldsliving.com, con el título “5 Ways to Find Hope Despite Infertility (+ Ways to Support Those Experiencing Infertility)”  Español ©2017 LDS Living, A Division of Deseret Book Company | English ©2017 LDS Living, A Division of Deseret Book Company