Recientemente, John Fuller hizo un esfuerzo durante un mes por no decir ni una sola palabra negativa sobre o hacia su esposa, una madre ocupada que a veces él no le daba el valor que merecía.

 

En un momento similar, Katie Phillips encontró algo positivo que decir sobre su hijo de 7 años, con quien tenía una relación difícil.

 

Y Christine King realizó actos de bondad para un colega irritante.

 

La bondad, una virtud aceptada tanto por los religiosos como por los ateos, requiere un comportamiento intencional que puede tener resultados beneficiosos tanto para el que la da como para el que la recibe, dicen los expertos.

 

Pero, ¿no sabemos esto ya? ¿no somos la mayoría de nosotros buenos?

 

Nos gustaría creerlo, dijo Phillips, una madre de 5 hijos que vive en Atlanta, quien tomó un “desafío de 30 días de bondad” al comienzo de este año.

 

“Pero cuando de verdad te detienes y piensas, ¿qué estoy haciendo para agradar a mi hijo?” dijo la mujer que dirige un ministerio de adopción en su iglesia.

 

“¿Cómo puedo encontrar pequeñas maneras de hacerlos felices, darles un día memorable, hacerles saber que estoy pensando en ellos?” agregó. “Te sientes humilde porque piensas: ¡Cielos!, no hago esto tan a menudo como pensaba que lo hacía.”

 

En los últimos meses, autores cristianos y la revista Parade, han destacado paso a paso los procesos para ayudar a los lectores a aprender a ser amables. Aunque organizaciones como “the World Kindness Movement” y “the Random Acts of Kindness Foundation” han alentado la bondad desde 1990, los estudios más recientes por científicos respaldan sus beneficios.

 

“La gente está anhelando la bondad”, dijo Shaunti Feldhahn investigador de relaciones, autor de “El desafío de la bondad: treinta días para mejorar cualquier relación”.

 

“A todo el mundo le gusta vivir en un hogar amable, una iglesia amable, una escuela amable y con vecinos amables”.

Así que ella creó objetivos diarios sobre cómo tratar a un amigo, a un ser querido o a un colega: no digas nada negativo, di algo positivo y generoso hacia ellos de alguna manera pequeña. Feldhahn encontró que el 89% de las relaciones mejoró cuando las personas siguieron esos pasos durante un mes.

“Se habían entrenado en la bondad intencional”, dijo.

 

El presidente Hal Donaldson de la organización “Convoy of Hope” tiene objetivos similares para una “revolución de bondad”, pero tanto para los extraños como los conocidos.

 

“El odio acaba de tomar los titulares y la ira está marchando por las calles de nuestra nación”, dijo Donaldson, autor de “Your next 24 hours: One Day of Kindness Can Change Everything”.

 

“Si fuéramos a detener las olas del odio y el conflicto, no sería a través de más odio y conflicto. Sería a través de la bondad”.

 

Donaldson conoce sobre los beneficios de la bondad por experiencia. Su padre murió y su madre resultó gravemente herida cuando fueron atropellados por un conductor ebrio cuando él tenía 12 años. Una familia de cuatro integrantes recibió a su familia de seis, compartiendo una casa rodante mientras su madre se recuperaba. Él y sus hermanos fundaron una caridad cristiana que moviliza a los voluntarios para ayudar a los pobres.

 

Pero también ha trabajado en su propio nivel de bondad, primero por 24 horas y luego intentando convertirlo en una forma de vida, desde “siendo amable con un mesero, abrir una puerta o escribir una nota a un amigo que está pasando por un momento difícil”.

 

Él hizo ese plan después de leer Proverbios 21:21: “El que sigue la justicia y la misericordia hallará la vida…”

La organización de Donaldson ha distribuido más de 20.000 copias de su libro a iglesias, incluida “The Chapel”, una mega iglesia evangélica suburbana que centró sus lecciones en ese libro durante tres fines de semana comenzando el domingo de Pascua.

 

Jamie Wamsley, pastor asociado de “The Chapel”, ve los pasos hacia la bondad como un antídoto contra los titulares aterradores sobre el estado del mundo, cargados de preocupaciones sobre inseguridad financiera, relaciones raciales y acción militar.

 

“Pienso que mucha gente tiene miedo, y la bondad ante el temor, es una forma poco conocida de valor que tiene la capacidad de transformar las perspectivas de otras personas y ayudarles totalmente”.

 

Una cantidad de evidencia científica respalda la noción de que la bondad tiene beneficios para una vida más feliz e incluso más saludable.

 

“La gente se vuelve más feliz con el tiempo cuando están motivados a hacer más actos de bondad”, dijo Sonja Lyubomirsky, una profesora de psicología de la Universidad de California de Riverside.

 

Ella y otros investigadores llevaron a cabo un estudio “Bondad en la sangre” en el que se realizaron pruebas de sangre a tres grupos que hicieron actos específicos de bondad (para el mundo, para otros o para ellos mismos) y a un grupo neutral. Descubrieron que los actos de bondad hacia otros individuos mejoraron las células inmunes, implicando una actividad antiviral más fuerte y menos inflamación.

 

Otros científicos han asociado la bondad con los aumentos en las hormonas tales como la oxitocina, que puede disminuir la presión arterial, y las endorfinas, que producen sentimientos positivos.

 

Pero también puede haber desventajas de la bondad, desde ser llamado tonto, hasta ayudar a una causa mala sin saberlo, escribió Jessica Stillman una columnista de Inc.com.

 

“No permitan que su generosidad sea explotada y que sus buenas intenciones sean frustradas”, escribe Donaldson. “Hay muchas personas que realmente necesitan su ayuda”.

 

Hay un ejemplo que existe desde hace siglos de Jerome K. “El costo de la bondad” de Jerome, en el cual los miembros ficticios de una congregación despreciaban a su clérigo, quien tenía un “instinto innato de antagonismo hacia todo el mundo y todo lo que lo rodeaba”, pero los feligreses fueron tan amables con él en su ceremonia de despedida que él canceló sus planes de abandonar la iglesia.

 

Pero la bondad, en la vida real, puede ser vista como una meta personal.

 

Fuller dijo que sus actos de bondad, haciendo más tareas domésticas por un ser querido, causó un efecto, y que desde ahora, él pone más atención para ser amable con las personas en su vida.

 

“Es como decir, si estoy fuera de forma tengo que empezar a hacer ejercicio”, dijo Fuller, que es co-anfitrión en “The Family’s Daily Broadcast”. “Me di cuenta que tengo que ser más proactivo y más intencional con mis buenas palabras”.

 

King, una ex comerciante que trabajó en el ministerio “Hearts at Home”, dijo que aprendió la diferencia entre ser amable y ser bondadosa al mejorar la comunicación con su colega felicitándola más y quejándose menos.

 

“Todos sabemos que deberíamos decir ‘por favor’ y ‘gracias’ y sostener la puerta”, dijo. “Ser bondadoso es poner a la otra persona antes que tú y hacer un esfuerzo para no pensar lo peor de ellos”.

 

Aunque los planes de la bondad se centran a menudo en los individuos, los esfuerzos grupales pueden cosechar recompensas también.

 

 

La iglesia “Christ the Word” en Rolesville, N.C., hizo su propia iniciativa de actos aleatorios de bondad distribuyendo más de 2.000 dólares en tarjetas de regalo para clientes de un negocio local.

 

“Las personas involucradas aún hablan sobre la experiencia de presenciar lo que un pequeño acto de bondad puede hacer en la vida de una persona,” dijo el reverendo Patrick Cherry. “A menudo un acto de bondad aparentemente “al azar” puede mostrar el dolor escondido de las personas, dando peso al refrán “nunca sabes lo que una persona esconde detrás de una sonrisa”.

 

Feldhahn, quien ha llevado su desafío a conferencias cristianas y empresas seculares, dijo que la transformación en el comportamiento viene a medida que las personas colocan su atención en ellos mismos en vez de tratar de cambiar a los demás. Ella piensa que los pasos de la bondad podrían aplicarse en las redes sociales y espera que las personas comunes los usen entre las figuras públicas del gobierno con puntos de vista opuestos.

 

“Cuando eres amable con alguien, eso te hace apreciarlo más”, dijo. “Puedes estar en desacuerdo, pero dejas de estar molesto porque te preocupas por ellos”.

 

Este artículo fue escrito originalmente por Adelle M. Banks y publicado en deseretnews.com con el título “rel=”nofollow”“Stemming the tide of hatred with kindness, and finding ‘life itself’”