¿Se ha preguntado alguna vez por qué? Por supuesto que sí. Todos nos preguntamos por qué de vez en cuando.

mormon-caringforsickNos preguntamos por qué alguien que amamos debe sufrir, por qué las calamidades afectan a tantos, tomando sus viviendas, su salud, aún algunas veces, sus vidas.

He escuchado a mucha gente decir que si Dios verdaderamente nos amara, Él nunca permitiría que nos sucedieran cosas malas. Algunas veces, en mis peores momentos, he pensado lo mismo.

Pero Dios nos ama y Él lo ha demostrado dándonos la vida y lo mejor de todo, al concedernos libertad – la libertad de elegir por nosotros mismos qué haremos con nuestras vidas.

Éste tiempo sobre la tierra, nuestra vida mortal, es la oportunidad de llenar la medida de nuestra creación, para aprender acerca del Plan de Salvación de nuestro Padre Celestial y elegir si seremos o no obedientes. La obediencia al plan de Dios, es esencial para nuestra felicidad y progreso eternos.

El Rey Benjamín, profeta del Libro de Mormón, explicó que, “el Señor Dios ha enviado a sus santos profetas entre todos los hijos de los hombres, para declarar estas cosas a toda familia, nación y lengua, para que así, quienes creyesen [en] Cristo,…esos mismos recibiesen la remisión de sus pecados y se regocijasen con un gozo sumamente grande”

(Mosíah 3:13)

Él también enseñó a su gente: “Considerad el bendito y feliz estado de aquellos que guardan los mandamientos de Dios. Porque he aquí, ellos son bendecidos en todas las cosas, tanto temporales como espirituales; y si continúan fieles hasta el fin, son recibidos en el cielo, para que así moren con Dios en un estado de interminable felicidad.” (Mosíah 2:41)

Dios quiere que seamos felices. Él nos ha provisto de un mapa que no sólo nos lleva a un destino final de “interminable felicidad”, sino que nos provee de un viaje que puede estar lleno de alegría y felicidad. Pero para descifrar ese mapa, debemos primero, estudiar las doctrinas de felicidad – la verdadera felicidad.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (conocidos como mormones) enseña que además de nuestro conocimiento del plan de felicidad necesitamos una comprensión del principio del albedrío. Los mormones creen que Dios nos envió a la tierra con la oportunidad para elegir por nosotros mismos qué creeremos, y si seremos o no obedientes a los mandamientos de Dios. En su discurso “Respuestas a las preguntas de la Vida”, M.Russell Ballard, un líder de la Iglesia Mormona, escribió, “Una persona no tiene que demorar mucho tiempo en la escuela de la mortalidad para darse cuenta que el plan del Padre Celestial no provee una felicidad dichosa en cada paso durante nuestro viaje mortal. La vida está llena de severas realidades que golpean el corazón y desgarran el alma” (Liahona, Mayo 1995, 22)

Howard W. Hunter, en ese entonces Presidente de la Iglesia, dijo:

‘’No hay nada triste o tétrico sobre una persona que acepta las verdades del evangelio e incorpora estos principios en su diario vivir. Dios quiere que todos sus hijos sean jubilosos y alegres, y nosotros podemos obtener estas bendiciones si estamos dispuestos a guardar sus mandamientos y vivir por su palabra en todo lo que hacemos” (en Reporte de Conferencia, Sept./Oct. 1961, p. 108)

Cuando lleguen a entender el plan de nuestro Padre Celestial, encontrarán que muchas preguntas de la vida son respondidas en el evangelio de Cristo. El Apóstol Juan dijo, “Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.” (Juan 13:17.)

Testifico que Dios nos ha provisto con todo lo que necesitamos saber acerca de ser felices en esta vida, a pesar de las tragedias que abundan. Busquen las escrituras y aprendan todo lo que puedan sobre el gran plan de felicidad. Ruego que lleguen a entender estas verdades, y ser compelidos, así como yo, a abrazarlas de su propia voluntad. Al hacerlo hallaremos un aumento de felicidad, una interminable felicidad, y tendremos paz. Jesús dijo, “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” (Juan 14:27.)

Aquella paz inspirará satisfacción a nuestras almas y hallaremos haber elegido ser felices y seremos eternamente bendecidos a causa de ello.

Por Ali Cross, el 1ero de agosto de 2008.