Mi matrimonio comenzó un poco extraño. Bueno, en realidad comenzó muy extraño. La forma en la que comenzó me hizo preguntar si en realidad tendría un matrimonio exitoso. Déjame darte un paseo en el pasado…

Kristyn y yo nos comprometimos antes de que yo me fuera a servir una misión para mi iglesia. Finalmente había conocido a la mujer de mis sueños jugando béisbol en la universidad… pero yo sentía que necesitaba servir en una misión. Así que fui. Pero antes de ir a la misión, llevé a Kristyn al templo de Salt Lake y le propuse matrimonio en la noche, al frente de la fuente del templo. Para mi sorpresa, ella aceptó mi propuesta y quizás sin ni siquiera pensarlo, se comprometió a esperar por mí por los siguientes dos años.

Así que imagínate… ella esperó. Es muy raro estar comprometido en tu misión, y mucho más raro aún, tener a alguien que sí espere por ti. Pero allí estaba ella, después de cientos de cartas, en el aeropuerto, esperando por mí.

Ahora avancemos hasta el día de mi boda.

Nosotros esperamos bastante tiempo para llegar a ese día. Mis familiares y amigos habían recorrido un largo trayecto para estar allí y todos nos reunimos al frente del templo antes de la boda, pero alguien estaba faltando.

Kristyn.

“¿Dónde está?” Esa fue la pregunta que me hice cientos de veces. “¿Dónde está Kristyn?”.

Allí estaba yo, sentado en una banca, con mi rostro en mis manos, mientras mi familia y mis amigos me miraban con incredulidad.

Supongo que ella decidió hacerse esperar dos horas extra el día de nuestra boda ya que ella tuvo que esperar por mí dos años…

Finalmente, su carro entró al parqueadero. Cuando ella abrió la puerta del carro, estaba completamente devastada y avergonzada. Ese era el día con el que todas las chicas sueñan. Ellas quieren que ese día sea perfecto. Pero hasta ese punto, el día no podía ir peor.

Yo tuve muchas emociones durante ese momento. Estaba enojado, triste, irritado, frustrado y curioso, todo eso al mismo tiempo. Caminé hacia ella para ver qué había sucedido. Kristyn  estaba llorando, tenía su mascarilla esparcida por todo el rostro, y su peluquera había hecho todo lo contrario a lo que ella quería.

Pero algo sucedió… y el fotógrafo que tuvo que esperar 2 horas adicionales fue capaz de capturarlo. Esta pequeña y simple fotografía se ha convertido en el emblema de nuestro matrimonio. No fueron todas las otras fotos que se tomaron ese día que nos ayudarán a resistir con el paso del tiempo. No fueron las poses, ni los besos, ni las sonrisas falsas para tener la foto perfecta. No fue ni siquiera lo que se nos dijo durante la ordenanza lo que solidificó nuestro amor y nuestro compromiso del uno hacia el otro. Este momento sagrado que tomó lugar fuera del templo es la fundación de nuestro matrimonio y es el simple secreto para un matrimonio exitoso:

éxito en el matrimonio

Aquí se los comparto:

Cuando los tiempos sean difíciles, estoy aquí para ti. Nos vamos a amar, nos vamos a perdonar el uno al otro y nos vamos a esforzar por caminar juntos como uno solo en esta tierra. Si tu lloras, estaré allí para secar tus lágrimas. Si te lastimas, estaré allí para levantarte. Si estás triste, encontraré la manera de hacerte sentir mejor. Pero independientemente de lo que esté sucediendo alrededor de nosotros, vamos a volvernos uno y resolveremos los problemas juntos.

Y en el centro de todo esto, está el hecho de que no es lo feliz que estemos durante los buenos tiempos lo que hace que un matrimonio sea exitoso. Es la forma en la que nos tratamos durante los malos momentos lo que caracteriza al amor verdadero. Ese es el concepto central, el sello y la fundación de todos los matrimonios exitosos.

Boyd K. Packer compartió una vez una historia de una joven “que sufrió un noviazgo caótico e inseguro y en el día de su boda exclamó con gran emoción y alegría, “¡madre, por fin he llegado al final de todos mis problemas!”, y la madre respondió, “sí querida, pero es solo el final de un problema”.

Cualquiera que sea el “final” en el que te encuentres en tu matrimonio, el secreto para hacerlo exitoso está enfrente de ti. A menos que haya un daño irreparable que haya sucedido, siempre hay una manera de hacer que el verdadero amor que deseas tener, se convierta en una realidad.

Actualmente, un matrimonio exitoso se ve como algo raro. Cada vez hay menos personas humildes que pueden mirar hacia afuera, dejar de lado su orgullo y poner su brazo alrededor de su cónyuge. ¡Y qué verguenza!. Porque un matrimonio exitoso es uno de esos tesoros que jamás bajará de valor o aumentará de precio. Es un regalo gratuito que cualquiera que pueda aprender ese secreto, lo pueda aplicar en sus vidas.

Este artículo fue escrito originalmente por Greg Trimble y fue publicado en gregtrimble.com, con el título: “The Secret To A Successful Marriage”