La rutina a la hora de acostarse. Usted sabe a qué me refiero. No, no es aquella donde con cariño mece a su hijo que tranquilamente se va a dormir después de leerle un cuento, y se duerme rápidamente sin una queja a las 7 pm, como en las películas. Me refiero a la rutina real. Si su casa es como la mía… esto es lo que pasa…

oracion-familiar-mormona

Yo: “¡Hija, es hora de dormir!”

Hija: “¡5 minutos más!”

Yo: “Ya tuviste 5 minutos.”

Hija: “¡Un show más!”

Yo: “No… ¡AHORA!”

Hija: “¡Un libro más!” “¡Tengo hambre!, Tengo sed, ¡Mis mantas se caen! ¡Pero!  ¡Pero! ”

¡Aaarrghh! Sí, esa. Llevar a un niño a la cama puede ser tan agotador ¿no le parece? ¡Para nosotros, una vez que hayamos terminado, estamos listos para ir a la cama! Lo curioso es que hay días en que mi hija es muy buena y va directamente a dormir, ¡y otros días en que da todas las excusas del mundo! La semana pasada tuvimos uno de esos días. “Buenas noches, hija” “¡Un libro más!” “¡Buenas noches!” “¿Dónde está mi osito?” (¡Pensando para mí misma… ¿osito? Ni siquiera sé de lo que está hablando!) Después de que finalmente se durmió, me puse a pensar por qué algunos días son más fáciles que otros. Claro, tenemos la noche ocasional cuando vamos a dormir más tarde porque tuvimos una función familiar, o cuando mi hija estaba enferma. Por supuesto que entiendo esas noches, pero en una noche normal, debería ser igual ¿verdad? Tenemos una rutina para ir a dormir ¿cuál es?

Nuestra rutina familiar para dormir consiste en lo que me gusta llamar “Los 5 pasos”. Bañarse, cepillarse, Libro, Bendiciones (oración), y la cama. Sin embargo, tengo que admitir (y yo sé que no soy la única) que he sido culpable de saltarme un “paso”. A veces leo sólo un libro cuando normalmente leemos dos, o incluso dejo de lado palabras y, a veces estoy demasiado cansada para darle un baño. Pero lo que yo no pensaba era en la cosa más importante que me olvidaba, un sexto paso, la vinculación. Confíe en mí, sé como cualquier otra persona cuan abrumador puede ser, especialmente en los días en que simplemente no cree que tiene una onza de energía que queda en usted, pero también me di cuenta de los días en que permanece especialmente resistente son aquellos en los que la apresuro, o me olvido una historia y ella me pide a gritos una más. Es tan fácil “pretender” que se olvidó de darle un vaso de agua, porque, seamos sinceros, hay días en que simplemente no podemos esperar a que se vaya a la cama para poder tener un momento de silencio. Pero antes de que se dé cuenta, cuando pestañearé, ella no le importará si le leí una historia, ni siquiera va a querer abrazarme cuando yo lo quiera desesperadamente. Ahora es el momento de hacer ese vínculo y fortalecerlo, no cuando ella es mayor de edad y ya sea demasiado tarde. Así que en realidad, cuando ella esté “luchando” para ir a la cama, ella realmente no lo está haciendo, todo lo que quiere es que yo esté ahí. Ella puede darse cuenta cuando sólo voy a través de la rutina y lo único que quiere es el sexto paso: ese momento tan especial de “Mamá y yo”.

Decidí que era hora de un cambio. Hemos introducido recientemente una tabla de tareas para nuestra rutina de la mañana, e hicimos una para nuestra rutina nocturna. Habíamos seguido ya la rutina, pero tenerlo en papel hizo una gran diferencia. Su cuadro tiene los 5 pasos, y cuando realiza uno, ¡le muestro cómo tachar lo que ya hizo! (me he vuelto un poco obsesiva compulsiva al hacerlo) Tomamos un baño, a continuación lo tachamos, ¡A ella le encanta! A pesar de que inicialmente se hacía de memoria, estoy notando cuán de ayuda es para mí. No más saltarse un paso, porque está en el cuadro. Desde que hemos hecho esto, la hora de dormir ha sido mucho mejor. Ella por lo general siempre ha estado de buen humor, pero estamos teniendo menos y menos de esas excusas tontas. Mi esposo y yo estamos intentando hacer lo mejor que podemos para realmente atesorar ese momento de la noche, y que está haciendo mucha diferencia. Ayer por la noche, mi esposo y yo hicimos la rutina juntos. Cuando dijimos nuestra oración en familia, y cada uno le leyó nuestros libros a ella, literalmente sentí a nuestra familia más cercana. Después de que su Papa, como ella lo llama, le da un último beso de buenas noches, me hecho con ella y le pregunto acerca de su día. Una tradición que he querido hacer, pero no era muy consistente. Nos reímos y hablamos, y mientras me cantaba una canción, me dije a mí misma, ¡¿cómo podía haber estado perdiéndome de esto?!

Esto no quiere decir que todavía no estoy cansada cuando la llevo a la cama, pero poco a poco estoy aprendiendo que lo que estoy haciendo es parte de mi papel como mamá, y es muy importante.

Me doy cuenta de que hacer la rutina de ir a dormir como una pareja no siempre es el caso de todas las familias, debido a los hogares monoparentales, padres o madres que trabajar hasta tarde, etc. Mamás o papás, usted no está solo o sola. Ninguno de nosotros lo está. Uno de mis discursos favoritos siempre estuvo a cargo de Jeffrey R. Holland una autoridad general de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, sobre las madres, pero creo que se aplica a cualquier padre. Él dijo:

“Pongan su mejor esfuerzo durante esos atareados años, pero hagan lo que hagan, valoren esa función tan exclusivamente suya y por la cual el mismo cielo envía ángeles para velar por ustedes y sus pequeños”… Confíen en Él plenamente y para siempre. Y sigan “adelante con firmeza en Cristo, teniendo un fulgor perfecto de esperanza”. Están haciendo la obra de Dios y la están haciendo maravillosamente bien. El las bendice y las bendecirá, aun y especialmente, en los días y las noches más difíciles “(Jeffrey R. Holland, Porque ella es madre, Conferencia General de la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días Santos, abril de 1997).

Niña haciendo burbujas

La semana pasada tuve un comentario donde me pedían sugerencias sobre cómo conseguir más horas de sueño como una madre muy ocupada. He pensado en esa pregunta toda la semana, y para ser honesta, no tengo ninguna respuesta. ¡Todavía estoy tratando de averiguarlo yo misma! Voy a decir esto. Cuando estaba apresurando a mi hija a seguir la rutina y tenía esas noches locas, me iba a la cama estresada, frustrada, y me sentía derrotada. Ahora, que voy más despacio y realmente tomo ventaja del tiempo y la unión con ella, estoy mucho más relajada cuando me voy a la cama. Entonces, ya que no tengo necesariamente una respuesta de cómo dormir más, le puedo decir que el pasar tiempo con mi hija, hace que tenga una mejor noche y por lo tanto un mejor sueño.

¡Si ustedes tienen sugerencias para obtener más tiempo para dormir, déjenme algunas ideas en los comentarios! ¡Me encantaría escuchar de usted!

Krystal Wilkerson