En esta lección del Libro de Mormón para la clase de Escuela Dominical, estudiaremos 3 Nefi 16; 20-21 y veremos que el objetivo de la clase es comprender la obra de los últimos tiempos de congregar a Israel  y de establecer Sión.

Jesucristo profetiza el esparcimiento de la casa de Israel

Para entender un poco mejor, aclaremos que la casa de Israel e Israel es el título denominado a los descendientes de Jacob, cuyo nombre se cambió a Israel. En las escrituras encontraremos que a los miembros de la casa de Israel se les menciona como “el pueblo del convenio del Señor” y como “los hijos de convenio”. Los nefitas eran de la casa de Israel, siendo descendientes  de José, hijo de Jacob. Este esparcimiento de la casa de Israel fue enseñado por Jesucristo y ellos fueron esparcidos sobre la faz de la tierra a causa de su incredulidad.

Se profetiza sobre el recogimiento espiritual de la casa de Israel

Es menester que entendamos también quiénes son los gentiles; según los Escrituras, el término  gentiles se refiere a las personas que no nacieron dentro de la casa de Israel o naciones que no tienen el Evangelio.

Ahora, analicemos 3 Nefi 16:7-9 y 21:1-5 y recordemos que el Salvador profetiza que los gentiles tomarían parte en el esparcimiento de Israel, es más, a través de los gentiles, Israel finalmente recibirá el Evangelio restaurado y sería recogido.

Israel es recogido cuando las personas obtiene un testimonio del redentor y de Su Evangelio restaurado y se unen a Su Iglesia. El presidente Spencer W. Kimball enseñó: “”La congregación de Israel se lleva a cabo cuando la gente de otros países acepta el evangelio y permanece en sus lugares nativos. La congregación de Israel para los mexicanos, se encuentra en México, en Escandinavia, para los miembros de los países del norte; el lugar de congregación para los alemanes es Alemania; para los polinesios, las Islas Polinesias; para los brasileños en Brasil; para los argentinos en Argentina”.

¿Qué sucederá a los gentiles que se arrepientan y se vuelvan a Dios?

El presidente Joseph Fielding Smith no explica lo siguiente: “Toda persona que acepta el evangelio llega a ser de la casa de Israel. En otras palabras, se convierten en miembros del linaje escogido, o en hijos de Abraham por conducto de Isaac y de Jacob a quienes se hicieron las promesas. La gran mayoría de aquellos que se hacen miembros de la Iglesia son descendientes literales de Abraham por conducto de Efraín, hijo de José. Aquellos que no son descendientes literales de Abraham e Israel deben llegar a serlo, y cuando son bautizados y confirmados, son injertados en el árbol y tienen derecho a todas las facultades y privilegios herederos”.

Para concluir, recordemos que finalmente, son de la casa de Israel, todos los que se arrepienten, siguen a Cristo y se bautizan en su Iglesia.