Mujeres y guerras en el libro de Mormón

Artículo escrito por McArthur Krishna, destacado en ldsliving.com y traducido al español por Pablo Polania con la colaboración de Keisy Carolina Marriaga Torres para mormonsud.org

A continuación las lecciones que McArthur aprendió cuando se preguntaba por qué había muchas guerras y pocas mujeres en el Libro de Mormón. Los sorprendentes detalles que obtuvo le enseñaron ella podría haber estado equivocada al principio.

Por una parte, el Libro De Mormón es la piedra clave de nuestra religión y por lo tanto debería ser un aspecto interesante en nuestra serie. Por otra parte, a menudo parecía un libro lleno de guerra, huidas al desierto y una desalentadora falta de la participación de la mujer.

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Ahora, después de haber pasado un año leyendo, debatiendo, y escribiendo nuestro texto, puedo decirte que nos sentimos diferente. Y aquí está la cosa – Este año vamos a oficialmente estudiar el Libro de Mormón todo el año,  considerando el tiempo que nosotros estamos invirtiendo, pensé que podría compartir algunas cosas de las que nos dimos cuenta Bethany y yo a lo largo del camino.

Vamos a abordar el ángulo de la guerra primero, ya que hay mucha guerra en este mundo, encontré que a menudo no quería leer acerca de más conflicto. Si algo, quería que la guerra se sintiera más lejos… Podría orar por esos en Siria y Nigeria y Palestina, pero no quería tener mis estudios espirituales concentrados en la guerra. Sin embargo, fui capaz de re-orientarme y ver que las discusiones sobre la guerra en las escrituras podrían ser útiles aun en mi propia vida.

Un entendimiento que me golpeó fue que la vida tiene un montón de conflictos, incluso cuando no estoy personalmente en una zona de guerra. Por lo tanto, si trabajas fuera del hogar o si tienes hijos o si tienes compañeros de habitación o simplemente no vives como un solo yogui solitario en una cueva, vas a experimentar conflicto.

En una conferencia de negocios en la costa este, una vez escuché un conferencista motivador hablar acerca de cómo el conflicto es inherente en nuestras vidas y con ello debemos también volvernos buenos en eso. Por ejemplo, aprender cómo ser compasivos cuando tenemos una opinión diferente. Aprender a ser honestos…como cuando, pensamos lo que decimos y decimos lo que pensamos, aprender a sentarnos en una mesa para hablar.

Lo que aprendí

Tenía un amigo llamado Ike que me dijo una vez: “parece una conversación difícil la que vamos a tener. Empecemos con fuerza y trabajemos para llegar a un lugar más seguro”. Ese comentario me hizo tomar un profundo respiro y ser capaz de hacer el trabajo difícil.

La conversación iba a ser dura pero él me hizo confiar en que yo estaba en un lugar emocional seguro, y que podríamos conseguir de nuevo un fácil entendimiento al final. Vas a tener un conflicto en tu vida, aprende a ser bueno en ello, y trabaja para que puedas salir de él. El Libro De Mormón puede ayudarnos mientras lo leamos y veamos cómo la gente resistió estos tiempos. Una pista grande: Volverse al Señor es siempre un buen método.

Segundo entendimiento sobre la guerra que vino durante la lectura de Alma 23: 7. “Porque se convirtieron en un pueblo justo; abandonaron las armas de su rebelión de modo que no pugnaron más en contra de Dios, ni tampoco en contra de ninguno de sus hermanos. (ni hermanas)”. “(Paréntesis agregado. Obviamente).

 La escritura se refiere a que la gente abandonó armas reales, tales como espadas, arcos y cualquier otra cosa que utilizaban. Pero a lo largo de los años he recogido un montón de armas en mi propio arsenal personal… sarcasmo, rencor, maldad, arrogancia y la lista continúa. Leyendo esta escritura me di cuenta de que tenía que aprender a establecer estas armas y no luchar con Dios ni con nadie. Esto puede ser difícil. Vivo en la India y no hay nada que me enoje más que un conductor de taxi deshonesto.

Justo ayer uno me quiso cobrar el triple y se rehusó a usar su medidor. Mis armas entraron en acción y respondí enojada, ¿por qué?, pude haber dicho, no gracias y haberme ido caminando, pero me enojé. Y así, mientras él perdió una tarifa, yo pierdo un poco de brillo en mi alma soleada. Tengo que trabajar más para abandonar mis armas.

A continuación, la huida al ángulo desierto. Como dice Bethany, “Ir de campamento resuelve la mayoría de las cosas. “Y creo que podemos tomar cada advertencia acerca de huir al desierto como una licencia para dirigirnos a las montañas y obtener un poco de aire fresco y de naturaleza en nuestros sistemas. Solo ve. Y si ir de campamento no es lo tuyo, elije algo diferente. La naturaleza es buena para nosotros, en cualquier forma funciona para ti.

Por último, la desalentadora falta de mujeres. Y, para mí, esto es lo más interesante que encontramos. En realidad, hay un montón de mujeres mencionadas en el Libro de Mormón.

Más de 150 veces, de acuerdo con una charla en 1977 por Marjorie Spencer Meads. (¿Cómo es que nunca supe esto?) Y mientras que algunas de las que se menciona solo aceptan y asientan con la cabeza, otras proporcionan riqueza inesperada. Podemos aprender de la esposa de Nefi que optó por hacer todo lo que podía y luego regresó a Dios en oración poderosa para proteger a su marido. Podemos aprender de las hermanas de Nefi que decidieron romper con la tradición falsa y apoyaron a su hermano menor como el profeta. Podemos aprender de las mujeres que decidieron ser bautizadas en las aguas de Mormón y, a pesar del peligro y de la dificultad, optaron por ser creyentes. Yo personalmente creo que este mundo necesita más creyentes…  más gente que cree en Dios, en la bondad, y en los demás.

Creo que creer significa que elegimos ser positivos. Mi meta este año es vivir con un corazón más bondadoso. Vamos a tratar este año de leer y aprender del Libro de Mormón de manera que al final del año podamos ser más fuertes, gente más humilde, más bondadosos de corazón.