Hay algo cierto con respecto a las interpretaciones: Son subjetivas. Probablemente, haya respuestas definitivas y correctas en cada uno de los casos que veremos a continuación. Pero, desafortunadamente, Mormón no está aquí para darnos el visto bueno.

Aclarado el punto, veamos los siguientes ejemplos y consideremos con algo de seriedad las interpretaciones alternativas. Quién sabe, tal vez te gusten.

1. ¿El pecado sexual es tan malo como el asesinato?

Libro de Mormón

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La idea de que el pecado sexual es similar al asesinato viene directamente del encuentro de Alma con su hijo misionero, Coriantón, en Alma 39:3 – 5:

Y esto no es todo, hijo mío. Tú hiciste lo que para mí fue penoso; porque abandonaste el ministerio y te fuiste a la tierra de Sirón, en las fronteras de los lamanitas, tras la ramera Isabel.

Sí, ella se conquistó el corazón de muchos; pero no era excusa para ti, hijo mío. Tú debiste haber atendido al ministerio que se te confió.

¿No sabes tú, hijo mío, que estas cosas son una abominación a los ojos del Señor; sí, más abominables que todos los pecados, salvo el derramar sangre inocente o el negar al Espíritu Santo?

Todos estamos familiarizados con esta historia. Se usa en las lecciones de la Ley de Castidad en toda la Iglesia. Tendemos a enfocarnos únicamente en la naturaleza aparentemente sexual del pecado de Coriantón, pero eso no era lo único de lo que se le culpaba, ni el único factor que debemos incluir en nuestra interpretación de estos versículos.

La interpretación más común

Después de negar al Espíritu Santo y matar, el pecado sexual es el pecado más grave que uno puede cometer.

Una interpretación diferente

Esta interpretación alternativa ha ganado popularidad en los últimos años debido a la investigación de eruditos como Michael R. Ash, B.W. Jorgensen y recursos fantásticos como Book of Mormon Central.

Sin embargo, antes de abordar esta interpretación alternativa, por favor comprende que el pecado sexual es extremadamente grave. Existe una amplia gama de pecados sexuales que uno puede cometer, mantente alejado de todos ellos. Dicho esto, en estos versículos, ¿Alma realmente estaba intentando decir que el pecado sexual es casi tan malo como asesinar a alguien?

Primero que todo, Coriantón es culpable de más de una transgresión. Alma menciona específicamente el hecho de que Coriantón “abandonó el ministerio” y fue detrás de Isabel. Luego, Alma dice algo muy importante: “¿No sabes tú, hijo mío, que estas cosas son una abominación a los ojos del Señor; sí, más abominables que todos los pecados, salvo el derramar sangre inocente o el negar al Espíritu Santo?” Alma no dice, “esta cosa”, dice, “estas cosas”.

Pero, ¿cuáles son “estas cosas” que son tan detestables? El pecado sexual podría haber sido un factor. No obstante, el plural “estas cosas” implica más. El versículo cuatro nos da una pista. “Sí, ella se conquistó el corazón de muchos…” La interpretación más común de este versículo es que Isabel simplemente era muy promiscua. Pero, hemos visto un lenguaje similar en otra parte del Libro de Mormón. De hecho, es algo que también escribió Alma, esta vez acerca de Korihor, el anticristo.

Alma 30: 18 dice:

“Y así les predicaba, desviando el corazón de muchos, haciéndoles erguir sus cabezas en su iniquidad…”

En este versículo, “desviando” corazones es una metáfora para alejar a las personas de Cristo y llevarlas a la apostasía. Isabel podría haber sido culpable de lo mismo. Peor aún, el hijo del profeta fue su última víctima. Después, Alma dice en el capítulo 39:

“He aquí, oh hijo mío, cuán gran iniquidad has traído sobre los zoramitas; porque al observar ellos tu conducta, no quisieron creer en mis palabras”.

Es interesante que el capítulo 39 parezca centrarse mucho más en el testimonio que en el pecado sexual. Parece que si bien el pecado sexual puede, o no, haber jugado un papel importante en este capítulo, el problema más serio que ocurre aquí no es solo que Coriantón pecó, sino que también conduce a otras personas a pecar. Una especie de “asesinato espiritual”, por así decirlo. No sería la primera vez que Alma relaciona la apostasía con el asesinato. Alma 36: 14 dice,

 “Sí, y había asesinado a muchos de sus hijos, o más bien, los había conducido a la destrucción; sí, y por último, mis iniquidades habían sido tan grandes que el solo pensar en volver a la presencia de mi Dios atormentaba mi alma con indecible horror”.

Desde el punto de vista de Alma, después de negar al Espíritu Santo y matar, llevar a otras personas a la apostasía es el pecado más grave que uno puede cometer. Por supuesto, ya sea un pecado de naturaleza sexual o llevar a otros a la apostasía, uno puede arrepentirse, así como lo hicieron Alma y Coriantón.

2. ¿A quién perseguían y por qué?

padre celestial

Echemos un vistazo a Alma 4:8, presta especial atención a las últimas líneas (paréntesis agregados):

“Porque (Alma y otros líderes de la Iglesia) vieron y observaron con gran dolor que los del pueblo de la iglesia empezaban a ensalzarse en el orgullo de sus ojos, y a fijar sus corazones en las riquezas y en las cosas vanas del mundo, de modo que empezaron a despreciarse unos a otros, y a perseguir a aquellos que no creían conforme a la propia voluntad y placer de ellos”.

Existen un par de maneras diferentes en que podemos leer esta última parte: “empezaron a perseguir a aquellos que no creían conforme a la propia voluntad y placer de ellos”.

La interpretación más común

Muchas personas leen esa parte y la interpretan de esta manera: “empezaron a perseguir a los que no eran miembros de su iglesia. Los persiguieron cuando y donde quisieron”. Esa pudo haber sido la intención original del autor. Incluso si no fuera así, realmente no hay consecuencias doctrinales que acompañen esta interpretación. Así que, por supuesto, ¡vamos! Sin embargo, existe una segunda interpretación que enseña una lección ligeramente diferente, pero valiosa.

Una interpretación diferente

A menudo, nuestros cerebros agregan una coma entre “creer” y “conforme a” en este versículo. Pero, no hay ninguna coma ahí. No hay ninguna pausa. Cuando quitamos la pausa, el versículo dice algo diferente.

“Empezaron a perseguir a aquellos que no creían conforme a la propia voluntad y placer de ellos” se puede interpretar de la siguiente manera, “comenzaron a perseguir a aquellos, incluso a las personas dentro de su iglesia, que no creían exactamente de la misma manera que los perseguidores”.

De repente, este versículo se trata menos de perseguir a los que no creen, y se trata más de perseguir a los que no creen de la misma manera (según su voluntad y placer). ¿No vemos esto en la Iglesia moderna?

Quizás, todos creemos en el Libro de Mormón. Pero, algunas personas creen que se desarrolló cerca de los Grandes Lagos y otras creen que sucedió en Mesoamérica. O, tal vez, una persona paga diezmos de su ingreso bruto, pero alguien más paga diezmos de su ingreso neto. O, quizás, alguien cree que comer tiramisú está en contra de la Palabra de Sabiduría porque contiene café, mientras que alguien más cree que solo está prohibido beber café. ¿Nos perseguimos unos a otros por no creer según nuestra voluntad y placer?

3. ¿Es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos?

ver a Dios

Probablemente leíste 2 Nefi 25: 23 muchas veces:

“Porque nosotros trabajamos diligentemente para escribir, a fin de persuadir a nuestros hijos, así como a nuestros hermanos, a creer en Cristo y a reconciliarse con Dios; pues sabemos que es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos”.

¿Qué significa realmente “es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos?”

La interpretación más común

Crecí creyendo que este versículo significaba esencialmente, “haz todo lo posible por ser justo y Dios compensará el resto”. Muchos cristianos que no son Santos de los Últimos Días tienen un gran problema con este versículo porque parece que enseña un evangelio “basado en obras”.

Si todo el tema de gracia contra obras es confuso para ti, no te culpo.

La verdad es que no podemos “ganar” el cielo. No es así como funciona la exaltación. Es solo a través de la gracia de Dios que se nos permitirá regresar a vivir en Su presencia. ¿Eso nos exime de las obras de rectitud? Por supuesto que no. Cristo ha pagado el boleto en su totalidad, solo tienes que caminar hasta la estación de tren para recogerlo. Caminar hasta allá no paga tu boleto, pero todavía es necesario si deseas tomar el tren. Recuerda las escrituras 2 Nefi 2: 4 y 2 Nefi 26:27.

 “El Espíritu es el mismo, ayer, hoy y para siempre. Y la vía está preparada desde la caída del hombre, y la salvación es gratuita”.

“¿Ha mandado él a alguien que no participe de su salvación? He aquí, os digo que no, sino que la ha dado gratuitamente para todos los hombres”

Una interpretación diferente

“Es por la gracia por la que nos salvamos, después de hacer cuanto podamos”. A medida que entendamos mejor la relación entre la gracia y las obras, empezaremos a ver este versículo desde una perspectiva diferente. Se puede interpretar mejor como “Puedes hacer todas las obras que desees, pero después de todo lo que hagas, la gracia de Dios te salvará”.

¿Hay otras escrituras que deberíamos interpretar diferente? Háznoslo saber en los comentarios.

Esta es una traducción del artículo que fue escrito originalmente por David Snell y fue publicado en thirdhour.org con el título “3 Book of Mormon Verses We Might Be Getting All Wrong”.