Es posible que en estos días hayas visto el júbilo o la importancia con la que muchos miembros de La Iglesia de Jesucristo de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días esperan la Conferencia General  este fin de semana.  Sin embargo,  las actividades de la fecha o una lista de prioridades hagan que todavía no decidas incluir en tus planes participar de la Conferencia General.

A continuación 3 razones para no querer perderse la Conferencia General:

Recibirás  consuelo y ánimo para tu vida

Las autoridades generales reciben inspiración especial para nosotros en estos tiempos, ellos preparan sus mensajes bajo el poder del Espíritu Santo, quien indica la voluntad de Dios. Con respecto a esto, el presidente Thomas S. Monson dijo: “Nos reunimos cada seis meses para fortalecernos unos a otros… Algunos de ustedes tal vez busquen respuesta a preguntas o desafíos por los que estén pasando en la vida. Algunos sufren a causa de la desilusión o de pérdidas. Cada uno puede ser iluminado y recibir ánimo y consuelo al sentir el Espíritu del Señor.”

Conferencia General

Sabrás que tienes qué hacer en estos tiempos

En estos tiempos donde hay mucha confusión y recibimos mensajes a cada instante, es menester que conozcamos cuál es el mensaje correcto. El Señor nos da una guía a través de sus siervos escogidos y aparatados.

El élder Robert D. Hales del Quórum de los Doce Apóstoles dijo: “Estas conferencias siempre llevan a cabo bajo la dirección del Señor, con la guía de Su Espíritu. A nosotros no se nos asignan temas específicos. Durante semanas y meses, a veces hasta con noches de insomnio, esperamos al Señor. Mediante el ayuno, la oración, el estudio y la meditación, sabemos el mensaje que Él desea que demos.”

Habrá un mensaje para ti que no sabías

No tenemos una agenda con los temas que se tratarán en la Conferencia General, pero con lo anteriormente dicho, es preciso saber que los cielos son abiertos para recibir respuesta a muchas de nuestras oraciones. No obstante, algo hermoso que también ocurre es recibir mensajes que nosotros no imaginábamos escuchar.

Respecto a esto, el presidente Harold B.Lee nos hace la siguiente promesa: “La única seguridad que tenemos los miembros de esta iglesia es… prestar oídos y obedecer las palabras y los mandamientos que el Señor dará por conducto de Su profeta… Habrá algunas cosas que requieran paciencia y fe. Es posible que no les guste lo que dicen las Autoridades de la Iglesia. Puede que contradiga sus opiniones. Tal vez interfiera con su vida social, pero si escuchan esas cosas como si viniesen de la propia boca del Señor, con paciencia y fe, la promesa es que ‘las puertas del infierno no prevalecerán contra vosotros… y Dios el Señor dispersará los poderes de las tinieblas de ante vosotros, y hará sacudir los cielos para vuestro bien y para la gloria de su nombre’”.

Todavía hay tiempo para hacer reajustes a nuestros planes para este fin de semana, ¿podrían esperar nuestros planes mientras decidimos escuchar la voz de los profetas?  Si la respuesta es afirmativa, les animo a asistir con un corazón humilde y una mente dispuesta a aprender.