El Congreso Mundial de las Familias es la mayor reunión pro-familia en el mundo. Por primera vez, este evento monumental se celebró en los Estados Unidos – en el corazón de Salt Lake City.

 

El martes por la mañana en el hotel Grand América, el Élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles, pronunció el discurso de apertura. Donde instó a la audiencia de miles de personas a no renunciar a sus convicciones profundas acerca de la familia, y a seguirse esforzando por la compasión y la comprensión para todos.

 

“Debemos extender una mano de amistad a aquellos con los que no estamos de acuerdo”, dijo. “Cristo mandó, Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos.” Del mismo modo que nosotros no debemos de huir de los miembros de la familia con la que no estamos de acuerdo, no podemos huir de aquellos que se ven o actúan diferente a nosotros.

 

Para enfatizar su punto, el élder Ballard discutió las formas en que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días  se ha asociado recientemente con la comunidad LGBT para aprobar leyes importantes que tengan balance y protejan los derechos de ambos,  las personas, LGBT y grupos religiosos.

 

“Nuestro trabajo con la comunidad LGBT y con la Legislatura de Utah es disminuir la división en nuestras comunidades sin comprometer los principios fundamentales”, dijo. “Podemos amarnos unos a otros, sin comprometer los ideales divinos personales y podemos hablar de esos ideales, sin marginar a los demás.”

 

“Si aquellos que se oponen a nosotros son genuinos en su compromiso con la diversidad y la igualdad, debemos ser capaces de trabajar juntos para encontrar la compasión y la paz… Podemos crear un tapiz diverso de ideales y creencias.”

 

Muchas organizaciones pro-LGBT han marcado recientemente el Congreso Mundial de las Familias como un “grupo de odio” por su postura conservadora en temas familiares. El congreso es un firme defensor del matrimonio tradicional y se opone a la reciente decisión de la Corte Suprema de legalizar el matrimonio gay en todo el país.

 

Elder Ballard dirigió indirectamente estas acusaciones. “Nos parece que vivimos en una época de extremos”, dijo. “A menudo, el compromiso parece difícil y distante. Escuchamos historias de personas que han tratado de ser fieles a sus normas, sólo para ser acusado de fanatismo o intolerancia o han sido castigados en alguna escala aparentemente irracional.”

 

A pesar de las diferencias entre estos puntos de vista opuestos, el élder Ballard sostuvo que el diálogo pacífico y el respeto mutuo no sólo son posibles, es imprescindible. “Demostramos nuestra humanidad cuando mostramos amor y bondad a todos los hijos de Dios”, dijo. “Demostramos nuestro discipulado cuando rechazamos tonos estridentes, entramos a una plaza pública en la búsqueda de un resultado justo.

 

La dirección del Elder Ballard en el congreso se centró en gran medida en la doctrina del Plan de Salvación. Él explicó el plan de felicidad del Padre tocando la canción de los niños de la primaria “ I lived in heaven” (Viví en los cielos).

Argumentó acerca de la sagrada naturaleza del templo y las promesas hechas ahí, planteo que los Santos de los Últimos días creían que las familias no solo están con nosotros en la tierra, sino también en la eternidad.”

 

“Las doctrinas y la teología de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días literalmente empiezan y terminan con la familia”,  dijo.

 

Finalizó con una cita de la proclamación de la familia: “Hacemos un llamado a los ciudadanos responsables y a los oficiales de gobierno de todas partes para promover aquellas medidas designadas para mantener y fortalecer la familia como la unidad fundamental de la sociedad”.

Fuente: LDSLiving.com