Desde que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (iglesia mormona)  ha sido restaurada en estos tiempos, el defender nuestra libertad religiosa ha sido una invitación que los líderes  han dado. Esta situación no ha cesado y en  una reunión sobre la libertad religiosa realizada  por la Iglesia de Jesucristo, el 10 de septiembre de 2016, el élder  Oaks, miembro del Cuórum de los Doce Apóstoles, animó a los mormones a participar “de una manera constructiva en la lucha de importancia vital por la libertad religiosa.”

Élder Oaks aconsejó a los miembros de la Iglesia de Jesucristo que “busquen un alto al fuego en las guerras por temas culturales y emplear “equidad para todos” en la defensa de la libertad religiosa, porque nuestro mundo plural requiere que “vivamos en paz” entre nosotros.”

El tema de libertades no es un tema reservado solo  para aquellos con una licenciatura en Leyes y la Polítoca, el élder Oaks dijo que “literalmente todos, desde niños en edad preescolar hasta el nivel de los profesionales, las madres, los padres, los amigos y vecinos pueden y deben entender lo que la libertad religiosa es y por eso es importante”.

No siempre gozamos de este derecho

El élder Lance B. Wickman, asesor jurídico general de la Iglesia, recordó a los mormones que además de pertenecer a una iglesia también son ciudadanos. Él dijo: “somos nosotros el pueblo” quienes “luchamos como ciudadanos según sea necesario para proteger y preservar los derechos ganados con tanto sufrimiento”.

Ambos líderes  animaron  a los miembros de la Iglesia a participar activamente en los debates sobre la libertad religiosa. Dijo que las libertades más importantes que se deben proteger son “aquellas que se refieren a los contextos de privacidad y eclesiásticos, o que son parte de los derechos de todos los ciudadanos”. Otras libertades, tales como “aquellas que se refieren a los valores comerciales y gubernamentales requieren un mayor pragmatismo y compromiso”.

Participar con tolerancia y respeto

Esta es una lucha pacífica. “El diálogo con nuestros vecinos requiere tanto de la tolerancia como del entendimiento firme de la verdad”, dijo el élder Oaks, quien hizo énfasis  a los miembros de la Iglesia de Jesucristo que “el respeto o la tolerancia hacia las opiniones o comportamientos de los demás es sólo una cara de la moneda. La otra cara es siempre lo que es verdadero. La moneda de la tolerancia no debe ser utilizada sin estar conscientes de ambas caras”.

 

Fuente: Sala de Prensa Mormona