¿Qué es lo que guía a un barco en alta mar para que no se choque contra las rocas, arrecifes o se acerque mucho a la orilla? ¿Qué es lo que le ilumina el camino al capitán del barco para seguir navegando en aguas seguras? La respuesta sencilla y clara es un faro. Los profetas en la actualidad cumplen esa función.

En nuestros tiempos tenemos la bendición de tener un faro en nuestras vidas que nos guía a aguas seguras para poder seguir navegando en el mar de peligros, pruebas, tentaciones y aflicciones que nos toca vivir cada día, ese faro de luz cálida que amorosamente nos guía y proporciona seguridad, es nuestro profeta viviente.

Así como en la antigüedad hubo profetas que guiaron a las personas, tales como Isaías, Abraham, Elías, Pedro, quienes fueron guiados por el Salvador por medio de la revelación, hoy en día tenemos la dicha y bendición de tener un profeta viviente llamado Thomas S. Monson. Él es el medio por el cual Jesucristo dirige Su iglesia hoy en día, a saber, La Iglesia de Jesucristo de los Santos De Los Últimos Días.

Thomas S. Monson

Thomas S. Monson

 

“Porque no hará nada Jehová el Señor sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.”(Amós 3:7)

Desde los días de Adán, Dios ha hablado a Sus hijos mediante oráculos escogidos que están encargados de revelar Su voluntad y consejo a los demás. Los profetas son maestros inspirados y siempre son testigos especiales de Jesucristo (DyC 107:23). Los profetas no sólo hablan a la gente de su época, sino que también hablan a la gente a lo largo de todas las épocas. Sus voces resuenan a través de los siglos como un testamento de la voluntad de Dios para Sus hijos.

Y hoy, no es diferente a épocas pasadas, el Señor nos ama a nosotros al igual que a las personas de la antigüedad. Así como cualquier padre quiere lo mejor para sus hijos, nuestro amoroso Padre Celestial también quiere lo mejor para nosotros. Ésa es la razón por la que no estamos solos hoy, sino que sigue revelando Su voluntad por medio de sus Siervos, los profetas, para poder guiarnos, darnos consuelo, paz, transmitirnos su inmenso amor, enseñarnos, ayudarnos a corregir nuestros errores, inspirarnos y aconsejarnos.

Las inestimables instrucciones de Dios a nosotros se encuentran en la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio. Además, el Señor nos habla a través de Sus siervos, como lo hará de nuevo en la próxima conferencia general.

Dios nos habla a través de los profetas en la actualidad

A toda persona que llegue a sus manos este artículo y tenga la pregunta en su mente de que “¿Será posible que Dios nos hable hoy?”, le invito a que venga y vea, sienta y escuche, con un oído y un corazón dispuesto, las palabras inspiradas que nos hablará nuestro amado profeta Thomas S. Monson. Lean las palabras de Dios escritas en las escrituras, recuerden que en la Biblia no se nos dijo que las revelaciones pararían.

Porque sé con todo mi corazón que si buscan “con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo, Dios les manifestará la verdad de ellas por el poder del Espíritu Santo” (Moroni 10:4).

Por medio del Espíritu Santo sé que Jesucristo vive, que nos ama y que en estos días Él no nos ha abandonado, tenemos una guía para volver a sus amorosos brazos, y es el profeta Thomas S. Monson. Escuchemos dispuestos a obedecerle, ya que no es un hombre simplemente el que nos habla, es un siervo de Dios, y es Su portavoz aquí en la Tierra especialmente para nosotros. Somos hijos de Dios, nos quiere de regreso junto a Él.