Un instrumento en las manos de Dios

jm_400_CH1.pd-P2.tiff

El profeta jose Smith

Una familia de once integrantes, alteraciones públicas a su alrededor por el tema de la religión, grandes multitudes uniéndose a diferentes congregaciones religiosas, celos entre diferentes clérigos religiosos, sentimientos fingidos, de confusión, contención a su alrededor por las diferentes denominaciones religiosas y preguntas a sí mismo, podrían definir la infancia, adolescencia y vida de aquel hombre, nacido en el año de 1805 en Sharon, Vermont, Estados Unidos y muerto en el año de 1844 a la edad de 39 años en la cárcel de Cartago, Illinois, Estados Unidos.

Joseph Smith, Jr.

Reconocido más comúnmente como José Smith siendo su nombre Joseph Smith, Jr., este joven creció en una familia donde su padre y su madre se encargaron de darle una formación religiosa, donde junto con el esfuerzo de todos, su padre trabajaba arduamente para mantener a la numerosa familia de 11 integrantes.

Fue un joven que desde una corta edad comenzó a preocuparse por el bienestar de su alma, a quien la agitación religiosa no le permitía obtener ese bienestar y saber cómo ser salvos, cuál era la doctrina correcta, la Iglesia verdadera entre todas y cada una de las congregaciones. Un joven que sabía que Dios no era un dios de confusión, que si solo había un Dios debería haber solo una religión, “un Señor, una fe, un bautismo…”(Efesios 4:5), a tal punto que decidió investigar y comenzó la serie de acontecimientos que marcaron lo que fue y lo que es José Smith.

Serie de acontecimientos

liz-lemon-swindle-the-first-vision

Jose Smith

A los 14 años de edad, en 1820 se mantuvo alejado de cada una de esas congregaciones, con la duda de cuál de ellas estaba en lo cierto y cómo lo sabría, pero las Escrituras le darían la respuesta a aquella gran interrogante…

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, quien da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5).

En sus propias palabras describió que nunca alguna escritura había penetrado el corazón de un hombre como aquella ocasión el suyo y supo que o debía permanecer con la duda o preguntarle a Dios, por lo que apartarse a una arboleda y suplicar a Dios saber cuál era la Iglesia verdadera. Lo que aconteció enseguida se podría describir como uno de los sucesos más grandiosos desde la resurrección de Cristo, conocido como la Primera Visión:

“Vi una columna de luz más brillante que el sol, directamente arriba de mi cabeza, esa luz gradualmente descendió hasta descansar sobre mí. Al reposar sobre mí la luz, vi en el aire arriba de mí a dos Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción. Uno de ellos me hablo, llamando por mi nombre, y dijo señalando al otro: este es mi Hijo Amado: ¡escúchalo! (José Smith-Historia 1:16-17).

Durante ese gran acontecimiento se le dijo no debía unirse a ninguna de esas religiones, por motivo de ese suceso fue objeto de burlas, dijo no culpar a nadie por no creer en su historia, ya que si él no la hubiese vivido tampoco la había creído, pero era un hecho que él había tenido una visión y que Dios lo sabía.

Y aunque la gran obra que se llevaría a cabo no fue llevada en ese momento, siguieron grandes acontecimientos.

En el año de 1823 se le dijo que sería encargado de traducir un registro antiguo, escrito por antiguos profetas.

En el año de 1827 después de 2 años de noviazgo, se casó con su novia Emma

En 1827 recibió las planchas para poder llevar acabo la traducción de lo que llegaría a ser El Libro de Mormón, Otro testamento de Jesucristo.

Fue así que mediante un nuevo profeta, sí, por medio del profeta José Smith el Señor restauró nuevamente la Iglesia de Jesucristo y el Evangelio de una manera clara y sencilla en el año de 1830.

192_62470000_p_600

La primera visión de Jose Smith

Y que 14 años después de tantas persecuciones por la declaración de aquella visión, por haber recibido unas planchas de antiguos profetas en el continente americano, y por testificar había sido llamado como un profeta para restaurar la Iglesia de Jesucristo en estos días, fue llevado a una cárcel en Cartago, Illinois, donde fue martirizado y muerto.

Él fue José Smith, un joven hijo, que buscó la verdad y que pudo encontrarla, un ser humano como cualquiera de nosotros con errores, pero que Dios había escogido para ser un profeta y ser un instrumento en sus manos para poder llevar a cabo su obra acá en la tierra, un esposo, padre que murió en un cárcel en Cartago, Illinois por  llevar a cabo la obra que se le había mandado, un hombre que jamás ganó nada por ser partícipe en la profecía del Antiguo Testamento en el Libro de Daniel:

“…el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido ni será dejado el reino a otro pueblo; despedazará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre” (Daniel 2:44).

Lo que es hoy en día La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, la Iglesia verdadera de Jesucristo y  no la Iglesia de José Smith, fue la obra de Dios y José Smith, solo fue un instrumento de Dios, para llevar a cabo Su obra…

 

 

Lehi Vega

Soy Lehi Vega, tengo 24 años y vivo en México. Soy miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días desde mi infancia y serví una misión en Perú. Soy segundo consejero de la organización de Hombres Jóvenes del Barrio Tecnológico, de la Estaca Celaya. Me encanta la música y cantar, así como correr y el fútbol.