El matrimonio es uno de los acontecimientos más importantes para todo miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Para ellos, el matrimonio entre un hombre y una mujer es decretado por Dios y la familia es la parte central del Creador para el destino eterno de Sus hijos. Esta meta es común entre los mormones.

El matrimonio mormón es una cuestión de amor ya que el amor puro es un poder incomparable y poderoso para el bien. El amor noble es el cimiento de un buen matrimonio. Es la causa principal de que los hijos se críen satisfechos y bien desarrollados.

Por este tiempo y por la eternidad

 

matrimonio mormon

Pareja mormona en el Templo de la Vegas Nevada. Créditos JarvieDigital

A diferencia de otro matrimonio  en el mundo, el matrimonio para los mormones no se disuelve cuando alguno de los cónyuges fallece. Los mormones tienen el gozo de saber que las familias pueden ser eternas debido a que el matrimonio para los mormones se convierte en un sellamiento por el poder del sacerdocio en un santo Templo.

“El matrimonio es la base del orden social, la fuente de la virtud y el cimiento de la exaltación eterna. Dios ha definido el matrimonio como un convenio eterno y sempiterno. El matrimonio es santificado cuando se valora y se honra en santidad. No se trata solamente de una unión entre marido y mujer, incluye una asociación con Dios”. Russell M. Nelson.

El matrimonio es y debe ser un sacramento. La palabra sacramento se define de varias maneras, pero entre las personas cristianas significa una ceremonia o un acto religioso solemnizado por alguien que posee la debida autoridad. Es una promesa, un convenio solemne, un símbolo o unión espiritual entre las partes contrayentes, y entre ellas y Dios.

El sellamiento en el templo cobra mayor significado a medida que la vida avanza; ayudará a los esposos a acercarse más el uno al otro y a encontrar más gozo y realización ya que el esposo y la esposa tienen la solemne responsabilidad de amarse y cuidarse el uno al otro, y también a sus hijos.

El matrimonio trae felicidad

“Es tan gratificante estar casado. El matrimonio es maravilloso. Con el tiempo se empieza a pensar igual y a tener las mismas ideas e impresiones. Hay momentos en que se es sumamente feliz y hay también momentos de pruebas y momentos de sufrimiento; pero el Señor los guía a lo largo de esas experiencias juntos.” Richard G. Scott

“Que Dios les bendiga; que al contemplar la posibilidad del matrimonio, busquen no sólo el maravilloso compañerismo y las ricas y fructíferas relaciones familiares en sus días terrenales, sino que también busquen una mejor existencia, en la que se puedan sentir y conocer el amor y las uniones más preciosas bajo la promesa que Dios nos ha hecho.” Gordon B. Hinckley