Cuando Gloria Hanson Wright vio por primera vez a Amos L. Wright mientras él tocaba en la orquesta de su escuela secundaria, y aquella escena fue suficiente para que sintiera que había algo especial en él; con los años recordaría que en ese momento pensó que podía ser la persona adecuada para su vida, una impresión tan fuerte que la llevó a dejar una clase y pedir aprender a tocar un instrumento con el único propósito de unirse al mismo grupo donde él participaba.
Tiempo después, un amigo los presentó formalmente en un partido universitario y, animado por esa amistad en común, Amos la invitó a un baile escolar; más adelante diría que esa salida marcó el inicio de su enamoramiento, pues desde entonces sintió que quería seguir conociéndola y construir algo duradero a su lado, sin imaginar que ese vínculo juvenil llegaría a convertirse en un matrimonio que hoy supera las ocho décadas

Tras graduarse de la secundaria, sus caminos tomaron rumbos distintos, ya que Amos ingresó a la Academia Militar de West Point mientras Gloria permaneció en Utah estudiando en la universidad, lo que los obligó a mantener su relación a la distancia durante tres años, periodo en el que las cartas se convirtieron en el principal puente entre ambos.
Durante ese tiempo, Gloria le envió una fotografía que él conservó cuidadosamente en su casillero, explicando más adelante que verla con frecuencia le ayudaba a recordar el compromiso que habían desarrollado y le daba ánimo mientras atravesaba las exigencias de su formación militar.
Una boda en tiempos de incertidumbre

En 1945, cuando Amos regresó como cadete, la Segunda Guerra Mundial aún estaba en curso, y la incertidumbre sobre su futuro destino militar los llevó a tomar una decisión importante, ya que al enterarse de que sería enviado a Alemania decidieron casarse antes de su partida, aun sabiendo que no podrían comenzar su vida juntos de inmediato.
Al reflexionar sobre esos días, él mencionaría que todo ocurrió con rapidez, y que en cuestión de días pasaron del compromiso a la boda, sellándose en el Templo de Logan poco antes de su despliegue, mientras que meses después Gloria logró viajar a Europa en uno de los primeros transportes que permitieron el reencuentro de familias tras el conflicto.

La carrera militar de Amos implicó mudanzas constantes que llevaron a la familia a vivir en distintos lugares del mundo, desde Estados Unidos hasta Japón, aunque en medio de ese movimiento continuo existía un elemento que se mantenía estable, ya que, según Gloria señalaría con el tiempo, la Iglesia fue siempre el espacio que les brindó comunidad y amistades cada vez que comenzaban de nuevo.
Esa estabilidad espiritual también se reflejó en su servicio, pues ambos aprendieron alemán y más adelante servirían juntos en la Misión Alemania Múnich, mientras que Amos asumiría responsabilidades que lo vincularían con el desarrollo de la Iglesia en Europa.
Fe, familia y propósito

Criar a sus cinco hijos en medio de traslados frecuentes y periodos de separación no fue sencillo, especialmente cuando Amos debía servir lejos del hogar, pero él reconocería después que enfrentar esas etapas fortaleció su relación y les enseñó a trabajar como equipo, destacando que la fe desempeñó un papel central en su estabilidad como matrimonio.
Asimismo, el templo fue para ellos un recordatorio constante de sus compromisos, incluso en aquellos años en que la distancia dificultaba la asistencia frecuente.

Desde el inicio, la música formó parte de su historia, ya que durante años compartieron ese talento en reuniones y actividades mientras él cantaba y ella lo acompañaba al piano, y aunque hoy ya no pueden hacerlo como antes, siguen disfrutando de la música juntos como un espacio de conexión.
Su familia también observa que mantienen hábitos que han repetido durante décadas, como orar juntos cada noche, una práctica que refleja la manera en que su fe ha acompañado cada etapa de su vida en común.
Al mirar atrás, Gloria resumiría su experiencia con sencillez al decir que han tenido una buena vida, reconociendo que su fe ha sido el telón de fondo que ha sostenido su historia desde el principio.
Fuente: Church News
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