Joven Santo de los Últimos Días gana medalla en Olimpiadas de Matemáticas

Joven-Santo-de-los-Ultimos-Dias-Olimpiadas

En Catacamas, Olancho, Honduras, hay un joven que está brillando con luz propia. Olvin Steve Rosales Mendoza, de tan solo 14 años, miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, ha demostrado que con fe, esfuerzo y dedicación, los sueños se pueden alcanzar.

Desde 2023, Olvin participa en las Olimpiadas de Matemáticas, un desafío que ha convertido en una oportunidad para superarse a sí mismo. Con su habilidad para resolver problemas complejos y su amor por los números, ha conseguido destacar tanto a nivel departamental como nacional. En 2024, su perseverancia lo llevó a obtener la medalla de bronce, un logro que celebra con gratitud y humildad.

“Desde pequeño descubrí que el Padre Celestial me ha dado un talento especial, el de comprender las matemáticas. Siempre me han gustado porque son como un rompecabezas que pone a prueba mi mente y me motiva a aprender cada día más”, comparte Olvin con entusiasmo.

Preparándose para nuevos desafíos

Lejos de conformarse, Olvin ya está enfocado en su próximo reto: las Olimpiadas Centroamericanas y del Caribe. Con una mentalidad renovada y una preparación más sólida, este joven prodigio está decidido a seguir representando con orgullo a su país y a su fe.

Olvin-Medalla.jpeg

Olvin recibiendo la medalla de bronce en las Olimpiadas de Matemáticas Hondureñas.

Pero su preparación no es solo académica. Olvin también dedica tiempo a fortalecer su espíritu. Actualmente cursa su segundo año de Seminario, un programa de estudio religioso que le ayuda a fortalecer su relación con Dios y a aplicar principios del Evangelio en su vida diaria.

Una de sus escrituras favoritas, que lo inspira a seguir adelante, es Santiago 2:26: “Porque como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta”.

Un ejemplo de perseverancia y fe

La historia de Olvin es un recordatorio de que los talentos que recibimos pueden multiplicarse cuando los desarrollamos con esfuerzo y fe. Su ejemplo inspira a otros jóvenes a confiar en sus capacidades y a no rendirse ante los desafíos.

A medida que se prepara para competir a nivel internacional, Olvin continúa demostrando que, con la guía del Padre Celestial y una firme determinación, no hay límites para lo que se puede lograr. Le deseamos lo mejor en su próxima aventura matemática y en cada paso de su camino.

Fuente: noticias.laiglesiadejesucristo.org

Video relacionado

Deja Tu Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *