Serie los Artículos de Fe, parte No. 2

Los Artículos de Fe son trece declaraciones que contienen las creencias básicas de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (conocida como los mormones). Estos fueron escritos como parte de una carta llamada ‘Carta Wentworth‘, escrita por José Smith a John Wentworth del periódico Chicago Demócrata en el año de 1842. Más tarde el compositor norteamericano Vanja Watkins le agregó música a estas breves declaraciones. En esta serie examinaremos las verdades presentes en los Artículos de Fe.

Artículo de Fe 2:

adam-eve-alter-mormonCreemos que los hombres serán castigados por sus propios pecados, y no por la transgresión de Adán.

(Los Artículos de Fe, #2)

La doctrina presente en este Artículo es vital es dos formas: La primera, muestra que Dios no nos condenará por las acciones de otros. La segunda, afirma que somos responsables de nuestros propios pecados.

La caída de Adán fue necesaria en el plan de Dios. Le permitió a nuestro Padre Celestial colocarnos en situaciones donde estuviésemos expuestos a ser tentados para poder ser probados. También nos volvimos sujetos a la muerte física. Piadosamente proveyó de un Salvador para expiar nuestras imperfecciones. A través de Jesucristo podemos sobrellevar los efectos de la caída. Él permite a todo hombre y mujer resucitar y recibir cuerpos inmortales, y la vida eterna para todo aquel que decida seguirle.

El presidente Dieter F. Uchtdorf, quien fue llamado recientemente a la Primera Presidencia de la Iglesia, dijo:

“El Evangelio de Jesucristo son buenas noticias, buenas nuevas y mucho más. Es el mensaje de salvación que repetidamente anunciaron Jesucristo, Sus apóstoles y profetas. Creo firmemente que toda verdad y luz que se origina de Dios está comprendida en el evangelio de Jesucristo.

Dios, nuestro amoroso Padre Celestial, ha dicho que Su obra y Su gloria es “Llevar a cabo la inmortalidady la vida eterna del hombre. “ (Moisés 1:39) Dios el padre es el autor del Evangelio; eso es una parte clave del plan de salvación, o plan de redención de Dios. Se le llama el Evangelio de Jesucristo porque es la Expiación de Jesucristo la que hace posible la redención y salvación. Por medio de la Expiación todos los hombres, las mujeres y los niños son incondicionalmente redimidos de la muerte física, y todos serán redimidos de sus propios pecados con la condición de que acepten y obedezcan el Evangelio de Jesucristo.”(¿No tenemos razón para regocijarnos?, Liahona, Nov 2007, pág. 19)

Agradezco a Dios por librarnos de la caída de Adán. De igual manera le alabo por darnos la responsabilidad de escoger por nosotros mismos. Él es verdaderamente misericordioso y justo.

Por Nathan Howe el 20 de febrero de 2008.


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